
Señalan que dichas condiciones climáticas obligan a reforzar medidas preventivas.
Ante la llegada de la época lluviosa, el Colegio de Microbiólogos y Químicos Clínicos advierte sobre un aumento significativo en el riesgo de enfermedades infecciosas, especialmente gastrointestinales y respiratorias, e instan a la población a reforzar medidas de prevención para proteger su salud.
Datos recientes del Ministerio de Salud evidencian la magnitud del problema: solo en 2025 se registraron más de 390.000 casos de enfermedad diarreica aguda, con mayor incidencia en cantones como San José, Alajuela, Puntarenas, Santa Cruz y Goicoechea, entre otros.
A esto se suma que las infecciones respiratorias agudas graves superaron los 14.000 casos, afectando principalmente a niños menores de 5 años y adultos mayores de 75 años, con picos importantes durante el inicio de la época lluviosa, en los meses de junio y julio.
Los especialistas en Microbiología recuerdan que las precipitaciones intensas generan un fenómeno conocido como escorrentía, que arrastra sedimentos, desechos y microorganismos hacia las fuentes de agua. Esto puede contaminar el agua potable con virus, bacterias y parásitos provenientes de materia fecal humana y animal.
Entre los principales agentes asociados a estas condiciones se encuentran:
- Virus como hepatitis A y norovirus.
- Bacterias como Salmonella y Shigella.
- Parásitos como Giardia y Cryptosporidium.
Además, la mayor presencia de materia orgánica reduce la eficacia del cloro en los sistemas de potabilización, incrementando el riesgo de consumo de agua contaminada.
“En el caso de las enfermedades respiratorias, el problema no es solo ambiental, sino también conductual: durante la lluvia, las personas tienden a permanecer en espacios cerrados, con poca ventilación y mayor cercanía, lo que facilita la propagación de virus como la influenza, el COVID-19 y el virus respiratorio sincitial”, explica la Dra. Luz María Chacón, representante del Colegio de Microbiólogos y Químicos Clínicos.
Medidas clave para protegerse
Ante este escenario, la experta hace un llamado urgente a la población a adoptar medidas sencillas pero efectivas:
- Consumir agua segura (hervirla si hay dudas sobre su calidad).
- Lavarse las manos con frecuencia, especialmente antes de comer y después de ir al baño.
- Mantener una adecuada higiene en la preparación de alimentos.
- Evitar el contacto con aguas estancadas o potencialmente contaminadas.
- Ventilar los espacios cerrados.
- Evitar aglomeraciones en lugares con poca circulación de aire.
- Utilizar mascarilla si presenta síntomas respiratorios.
La época lluviosa no solo trae cambios en el clima, sino también en los riesgos para la salud. Por ello, las autoridades y especialistas del Colegio de Microbiólogos y Químicos Clínicos coinciden en que la prevención, el acceso a agua segura y la adopción de hábitos saludables son fundamentales para reducir el impacto de estas enfermedades en la población.
