
Comprender los seguros y planificar riesgos es esencial para evitar impactos económicos ante imprevistos, señala David Ramos, CEO de MAPFRE Costa Rica.
En Costa Rica, la educación financiera continúa siendo un desafío relevante. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Endeudamiento 2025 de la Oficina del Consumidor Financiero (OCF), el 87% de la población mantiene algún tipo de deuda, lo que evidencia la necesidad de fortalecer el conocimiento financiero para mejorar la toma de decisiones y la estabilidad económica de los hogares.
En ese contexto, los especialistas señalan que contar con orientación especializada cobra mayor relevancia para fortalecer las capacidades financieras de la población en diversas áreas de la cultura financiera. Una de ellas es la de Seguros.
David Ramos, CEO de Mapfre Costa Rica, explicó que la educación financiera y la cultura aseguradora mantienen una relación directa, ya que los seguros funcionan como herramientas que permiten reducir o eliminar la exposición a riesgos que pueden impactar las finanzas y economía personal, familiar o empresarial.
“Sin una protección adecuada, los costos derivados de un imprevisto deben ser asumidos con ahorros propios o mediante financiamiento no planificado. Ello puede comprometer seriamente la estabilidad financiera. Por esto, comprender el rol del seguro dentro de las finanzas personales resulta clave para aportar previsibilidad, protección y sostenibilidad económica en el tiempo”, afirmó Ramos en el marco del Global Money Week, una iniciativa impulsada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), y de la cual Mapfre forma parte.
Para Ramos, la educación financiera no solo permite comprender mejor los productos de seguros. Por ejemplo, “una adecuada educación financiera permite a las personas identificar sus riesgos, evaluar opciones y elegir coberturas que realmente respondan a sus necesidades”.
El vocero enfatizó además que este aprendizaje debe comenzar desde edades tempranas, en línea con los objetivos del Global Money Week. “El concepto financiero siempre lleva aparejada una creencia de complejidad cuando realmente no necesariamente es así. Desde niños hemos recibido educación financiera sin ser conscientes, a través de indicaciones cotidianas que buscaban proteger la economía familiar”, explicó.
En ese sentido, Ramos destacó que acciones simples como cuidar los bienes, evitar pérdidas o hacer un uso responsable de los recursos ya forman parte de una base de educación financiera. Añadió que hoy en día, la sociedad es más madura y los padres de familia pueden y deben iniciar conversaciones con los jóvenes sobre el manejo del dinero, el ahorro y cómo enfrentar situaciones imprevistas. Esto para ayudarles a tomar conciencia de la planificación financiera desde etapas tempranas.
Recomendaciones para impulsar la educación financiera en el área de seguros
A partir de este enfoque, Ramos brindó varios consejos claves para fortalecer la educación financiera en el ámbito de seguros. Estos son:
- Comprender el seguro como herramienta de protección financiera: El seguro no debe verse como un gasto, sino como un mecanismo que permite reducir o transferir riesgos que pueden afectar la estabilidad económica personal, familiar o empresarial ante eventos imprevistos.
- Analizar la situación financiera y los riesgos reales: Antes de contratar una póliza, es fundamental conocer ingresos, gastos, capacidad de ahorro y posibles necesidades futuras. A partir de ese diagnóstico, se deben identificar los riesgos que podrían impactar las finanzas. “Es fundamental que cada persona analice su realidad y no adquiera productos por recomendación general, sino por necesidad específica”, explicó Ramos.
- Priorizar coberturas sobre precio: Uno de los errores más comunes es elegir la opción más barata sin evaluar si realmente cubre los riesgos relevantes. La decisión debe centrarse en el nivel de protección y en las condiciones de la póliza, incluyendo coberturas, límites y exclusiones.
- Informarse y comprender cómo funcionan los seguros: Conocer el funcionamiento de las pólizas permite tomar decisiones responsables y derribar mitos, como la creencia de que las aseguradoras no cumplen. Entender qué cubre y qué no cubre un seguro es clave para evitar expectativas incorrectas.
- Revisar y ajustar periódicamente las coberturas contratadas: Las necesidades financieras y personales cambian con el tiempo, por lo que es clave mantener actualizadas las pólizas de seguro. Revisar coberturas, montos asegurados y condiciones permite garantizar que la protección siga siendo adecuada frente a nuevos riesgos o cambios en el entorno económico.
El CEO de Mapfre Costa Rica mencionó que, a pesar de la disponibilidad de información, persisten mitos que limitan el desarrollo de una cultura aseguradora más sólida. Uno de los principales desafíos es mejorar el conocimiento general sobre el funcionamiento de los seguros.
“Solo cuando conocemos correctamente cómo opera un seguro podemos tomar decisiones responsables sobre las coberturas, los límites de indemnización y también sobre aquello que no está cubierto por la póliza”, indicó Ramos.
Seguros como herramienta de estabilidad financiera
Finalmente, Ramos subrayó que los seguros desempeñan un papel clave en la estabilidad financiera de las personas y en la protección del patrimonio. Para lograrlo, señaló que conocer la situación financiera personal y familiar a través de los ingresos, gastos, capacidad de ahorro y necesidades futuras de financiamiento, es vital ya que, “a partir de ahí, debemos identificar qué riesgos pueden afectar nuestras finanzas y cuáles serían sus consecuencias”, subrayó.
En ese análisis, el seguro se posiciona como una solución que permite transferir esos riesgos a una aseguradora, a cambio de un costo considerablemente menor que el impacto económico de un evento adverso.
“Toda prima de seguro es barata después de un siniestro cubierto por la póliza”, concluyó Ramos.
