BCCR señaló que el deterioro que registran los créditos en colones podría estar relacionado con problemas de sobreendeudamiento.
El Banco Central de Costa Rica (BCCR) publicó el Informe Anual de Estabilidad Financiera (IAEF) 2025, en el cual se detalla que el Sistema Financiero Nacional mantuvo en los últimos años y durante 2025, condiciones adecuadas de solvencia y liquidez.
En cuanto a la calidad de la cartera de crédito, el informe señala que el saldo de mora mayor a 90 días y en cobro judicial de los créditos en colones del Sistema Bancario se incrementó interanualmentel un 21,6% a diciembre de 2024 y un 11,6% a diciembre de 2025, cuando entre 2022 y 2023 la tasa promedio de crecimiento fue cercana al 1%.
Adicionalmente, el informe detalla que el comportamiento del indicador de mora amplia, que mide con mayor precisión el deterioro de la cartera crediticia, del Sistema Bancario difiere cuando se analiza por monedas:
- En moneda extranjera se redujo en 2 puntos porcentuales (p.p.) entre 2023 y 2024 (de 13,0% a 11,0%) y en 0,8 p.p. entre 2024 y 2025, ubicándose en 11,8%.
- En moneda nacional experimentó un aumento de 0,9 p.p. (de 10,5% a 11,4%) entre 2023 y 2024 y de 1,2 p.p. entre 2024 y 2025, para quedar en 12,6%.
Además, el indicador de mora amplia de créditos en colones en el sector cooperativo también registró un aumento, pasando de 11,7% en 2023 a un 13,8% en 2025.
Sobre estos resultados, el Central señaló:
El comportamiento de los indicadores de morosidad en moneda nacional contrasta con las condiciones macroeconómicas favorables observadas en los últimos años, específicamente la reducción de las tasas de interés, una inflación cercana a cero, el aumento de los ingresos reales, la mejora del mercado laboral y el crecimiento sostenido de la producción. Dado esto, el deterioro que registran podría estar relacionado con problemas de sobreendeudamiento, particularmente en los segmentos de consumo y tarjetas de crédito".
A nivel agregado, el informe destaca que la calidad de la cartera crediticia se mantuvo relativamente estable: el indicador de mora amplia del Sistema de Intermediación Financiera Regulado (que incluye bancos, cooperativas de ahorro y crédito, mutuales y otras entidades financieras autorizadas que captan recursos del público y los colocan en préstamos) se ubicó alrededor de un 11% en los dos últimos años, mientras que el indicador que relaciona el saldo de mora mayor a 90 días y en cobro judicial con el saldo de la cartera crediticia, se mantuvo en alrededor del 2% para todo el sistema.
El BCCR destacó que los resultados de las pruebas de tensión con un enfoque macroprudencial que realiza regularmente evidencian que el Sistema Financiero Nacional "mantiene una capacidad aceptable para enfrentar escenarios adversos de riesgo de crédito, mercado, liquidez, refinanciamiento, liquidación y contagio".
En cuanto al comportamiento del Crédito al Sector Privado del Sistema de Intermediación Financiera Regulado, el BCCR destacó que durante el 2025 se observó una desaceleración en su ritmo de crecimiento, especialmente a partir del segundo trimestre, pero en términos reales su variación fue mayor a la del producto interno bruto.
Al analizar el desempeño del Crédito al Sector Privado por moneda, en moneda nacional pasó de un crecimiento de un 5,7% en diciembre de 2024 a un 3,6% en diciembre de 2025. De forma similar, en moneda extranjera se redujo gradualmente su tasa de expansión a un 6,3% al cierre de 2025, después de alcanzar un máximo de un 13,4% en agosto de 2024.
El BCCR añadió que un aspecto relevante es la evolución observada en los préstamos a los deudores con exposición cambiaria. Luego de registrar un crecimiento positivo y sostenido desde mayo de 2023 y alcanzar un punto máximo de un 22,9% en noviembre de 2024, a partir de diciembre de 2024 registraron una importante desaceleración, hasta ubicar su crecimiento en un 3,5% al cierre de 2025.
El BCCR explicó:
Este comportamiento ha estado influenciado, entre otros factores, por un menor costo relativo de endeudamiento en colones con respecto a hacerlo en moneda extranjera, cuyos valores se ubicaron en niveles cercanos a cero o incluso negativos durante el último año".
Adicionalmente, destacaron que se deben considerar "los efectos de los nuevos criterios prudenciales, introducidos a partir de 2023, relativos a la clasificación de los deudores con exposición cambiaria y sin ella, así como una norma transitoria para realizar reclasificaciones temporales mientras las entidades obtenían evidencia suficiente para aplicar la nueva definición".
