
Los electrodomésticos inteligentes son la solución cuando hay que refrigerar platos que no se consumieron en las reuniones en casa. La variedad de alimentos exige un cuidado especial para que no se conviertan en desperdicios.
Tras una comelona donde la variedad y abundancia superan con creces el número de invitados, la imagen se repite: un refrigerador saturado de recipientes con guisos, pescados, guarniciones y un sinfín de dulces. Lo que solemos ignorar es que este instante, en apariencia rutinario, resulta vital para la seguridad alimentaria en casa. Una gestión descuidada de las sobras puede arruinar el esfuerzo previo.
Cerca del 17% del total de los alimentos producidos en el mundo son desperdiciados —más de 930 millones de toneladas de alimentos, según el informe del Índice de Desperdicio de Alimentos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) de 2021— y el 61% de ese desperdicio ocurre en nuestros hogares.
En almuerzos, cenas o buffets por motivos festivos o celebraciones, la mezcla de preparaciones, temperaturas y tipos de alimentos demanda un orden y control estrictos para impedir que la comida pierda calidad, se contamine o termine en la basura tras la celebración. Los mariscos, por su naturaleza, son sumamente vulnerables a los cambios térmicos y al contacto con otros productos, se puede alterar su esencia rápidamente. En cambio, elementos como el chocolate o las frutas, aunque más resistentes, pierden su textura y brillo ante la humedad o los saltos de temperatura. Cuidar el frío es, en definitiva, cuidar el placer de seguir disfrutando.
Sin abrir la puerta del refrigerador
En este escenario la tecnología integrada en los refrigeradores más modernos marca una diferencia práctica en el día a día. Las soluciones desarrolladas por Samsung apuestan por sistemas de refrigeración más estables y compartimentos que permiten separar mejor los alimentos, creando microambientes ideales para diferentes tipos de consumo.
Uno de los puntos clave reside en el control de temperatura más preciso y uniforme, que evita picos térmicos al abrir y cerrar la puerta varias veces, algo común después de las celebraciones. En este aspecto, la tecnología Vision AI de Samsung también ofrece ventajas, ya que permite controlar y saber qué hay dentro del refrigerador sin necesidad de abrir la puerta. Esto ayuda a mantener por más tiempo la integridad de platos preparados, como las carnes, incluyendo texturas, apariencias y sabores.
Además de preservar mejor los alimentos, estas tecnologías ayudan a las familias a gestionar mejor un patrón típico: el consumo fragmentado. En lugar de grandes comidas, los días siguientes al evento social alrededor de la mesa, se caracterizan por la ingesta de pequeñas porciones a lo largo del día. Esto implica abrir el refrigerador con más frecuencia y, en consecuencia, refuerza la importancia de un sistema eficiente de refrigeración.
Otra diferencia son las funciones Power Cool y Power Freeze, diseñadas para ofrecer una respuesta térmica inmediata, que es útil para el manejo de las sobras. Cuando se activa Power Cool, el refrigerador expulsa ráfagas de aire intensamente frío en el compartimento principal. Esto reduce rápidamente la temperatura de bebidas o alimentos, sellando su sabor y nutrientes de forma acelerada. Con Power Freeze actúa en el congelador enviando un flujo de aire gélido que endurece alimentos congelados o fabrica hielo en tiempo récord. Son herramientas clave para evitar que los productos ya almacenados sufran oscilaciones térmicas al introducir alimentos nuevos a temperatura ambiente, garantizando así una conservación óptima en casa. Esta agilidad garantiza que los alimentos no se dañen y mantengan la temperatura ideal, incluso con la mayor frecuencia de apertura de puertas cuando la casa está llena.
Compartimentos según el tipo de alimento
La organización interna también tiene mucho que ver con la conservación adecuada de la comida. Los compartimentos específicos permiten separar los alimentos crudos de los preparados, los dulces de los salados, además de facilitar la visualización de las sobras, lo que contribuye a reducir el desperdicio, un problema común tras las grandes comidas conmemorativas.
“Después de un festín con un variado despliegue de recetas, el refrigerador deja de ser solo un electrodoméstico y se convierte en un aliado en la gestión de los alimentos en el hogar. La forma en que se almacenan estos artículos influye directamente en su calidad y en el aprovechamiento de las comidas a lo largo de la semana”, afirma Diego Buteler, Head de Digital Appliances de Samsung en América Latina.
Al final de cuentas, entre trozos de tortas, filetes de pescado y recipientes reutilizados, la tecnología demuestra ser esencial para garantizar que el sabor de cualquier celebración alrededor de una mesa dure más tiempo con calidad, seguridad y menos desperdicio.
