
El escultor es el arquitecto y artista visual costarricense Francesco Bracci.
Aleste presentó este 9 de abril Germinal, una escultura monumental permanente que se integra al sitio como símbolo de crecimiento, transformación y visión de largo plazo.
Creada por el arquitecto y artista visual costarricense Francesco Bracci, la obra se convierte en un hito urbano permanente dentro de Aleste y marca un momento simbólico en la evolución de este proyecto de Portafolio Inmobiliario.
“Más que la incorporación de una pieza artística, la instalación representa una forma de entender el desarrollo urbano como un proceso integral donde la infraestructura funciona como un facilitador de encuentro, permitiendo que la cultura y la comunidad se fortalezcan. En ese sentido, Germinal refleja el momento actual del proyecto: una etapa de consolidación y expansión”, comentó Federico Baltodano, director de Proyecto Aleste.
Sobre Germinal
Germinal simboliza el proceso de germinación: el instante previo al crecimiento visible. Sus formas curvas emergen desde un núcleo central, generando una sensación de expansión contenida y tensión estructural. El vacío interno funciona como centro energético de la pieza.
La obra no representa una figura literal; propone una experiencia. Desde la distancia se percibe como un gesto dinámico y ascendente; de cerca invita a la contemplación.
Esta propuesta la diferencia claramente de piezas decorativas: Germinal es arte en espacio de uso público integrado a la vida cotidiana del proyecto.
La escultura se ubica en un punto estratégico de circulación dentro de Aleste, permitiendo su apreciación desde múltiples ángulos y convirtiéndose en un nodo visual que articula flujos peatonales.
Para Karen Clachar, directora de Artflow Galería y gestora cultural que acompañó el proceso, la inversión en obra escultórica en espacios abiertos fortalece el vínculo entre las personas y su entorno, activa la conversación y genera sentido de pertenencia.
La obra fue construida en acero estructural con placas metálicas curvadas y acabado de alta resistencia. Con una altura total aproximada de 5,30 metros, fue diseñada para dialogar con la arquitectura del proyecto sin resultar invasiva. El proceso, desde su diseño hasta la colocación de la obra en el sitio, tardó aproximadamente seis meses.
"Germinal no es solo una obra que se instala en un lugar, sino una intervención que busca activar el espacio y formar parte de un proceso más amplio: la construcción de identidad en el tiempo. A partir de una estructura que combina geometría y organicidad, la escultura se desarrolla como un sistema en expansión, inspirado en los procesos de crecimiento orgánico. Su incorporación en Aleste responde a una visión clara: entender el arte como un componente fundamental del espacio público, capaz de generar significado e integrar la dimensión cultural en la experiencia urbana”, manifestó Bracci.

