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U Fidélitas: "La tensión en Medio Oriente podría desencadenar gradualmente consecuencias en combustibles, inflación y tipo de cambio en Costa Rica"

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El conflicto geopolítico entre Estados Unidos, Israel e Irán ya comienza a generar efectos en los mercados energéticos internacionales y sus consecuencias podrían sentirse gradualmente en la economía costarricense, principalmente a través del precio de los combustibles, el transporte y la inflación.

Así lo advierte Malberth Cerdas, docente de Administración de Negocios y Economía de la Universidad Fidélitas, quien explica que aunque el país tiene cierta ventaja energética frente a otras economías de la región, el impacto llegará por la vía de los derivados del petróleo y el costo de mover la economía.

“Cada país sentirá el impacto de manera distinta. En el caso de Costa Rica, la dependencia del petróleo para generar electricidad es relativamente baja, lo que amortigua parte del choque. Sin embargo, el país sí depende del petróleo para el transporte de mercancías y personas, por lo que los efectos se trasladarán al costo de la logística y a los precios de muchos productos”, señala el economista.

Los combustibles son el primer canal de impacto

Las tensiones militares en Medio Oriente han elevado la incertidumbre sobre el suministro global de petróleo, especialmente por la relevancia estratégica del Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el tránsito mundial de crudo.

“En un escenario de precios cercanos a los 100 dólares por barril, la gasolina en Costa Rica podría subir entre 200 y 300 colones por litro respecto a los niveles actuales”, advierte.

Ese aumento tendría un efecto inmediato sobre el transporte de mercancías, lo que terminaría trasladándose al precio final de bienes y servicios.

Inflación

El encarecimiento del combustible no solo impacta el transporte. También afecta toda la cadena productiva.  Costa Rica podría pasar de un escenario de inflación negativa, como el que ha registrado recientemente, a un aumento gradual de precios si el conflicto se prolonga durante varios meses, ya que muchos insumos clave de la economía dependen directa o indirectamente del petróleo.

“Los agroquímicos, los plásticos utilizados en empaques, las bolsas y muchos materiales industriales están ligados al petróleo. Cuando sube el precio de la energía, también suben los costos de producción y eso termina reflejándose en la canasta de consumo”, afirma.

Sectores como la agricultura exportadora, piña y banano, y las industrias con grandes redes de distribución serían particularmente sensibles al incremento de los costos logísticos.

Empresas con amplias cadenas de transporte y distribución también podrían enfrentar presiones en sus costos operativos, especialmente aquellas que movilizan grandes volúmenes de mercancía en todo el territorio.

Tipo de cambio 

Otro posible efecto colateral podría aparecer en el mercado cambiario.  Costa Rica importa la totalidad de los combustibles que consume, por lo que la Refinadora Costarricense de Petróleo (RECOPE) debe comprar dólares en los mercados internacionales para pagar esas importaciones.

“Si RECOPE necesita comprar más dólares para importar combustibles más caros, esa demanda adicional podría presionar el mercado cambiario y generar un aumento moderado en el tipo de cambio”, explica Cerdas.

Este fenómeno dependerá del equilibrio entre la entrada de divisas al país por exportaciones, turismo e inversión extranjera y la demanda adicional generada por las importaciones energéticas.

Una ventaja energética relativa

A pesar de estos riesgos, Costa Rica enfrenta el escenario internacional con una ventaja estructural frente a muchas economías.

La mayor parte de la electricidad del país proviene de fuentes renovables, especialmente hidroeléctricas, lo que reduce la dependencia directa del petróleo para la generación de energía.

“Eso nos da una ventaja comparativa. El impacto no se sentirá tanto en la electricidad, sino principalmente en el transporte y en los productos derivados del petróleo”, señala el docente de Fidélitas.

Financiamiento internacional: una posible ventana

El conflicto también podría generar efectos indirectos en las condiciones financieras internacionales.  

Históricamente, en contextos de incertidumbre global, la Reserva Federal de Estados Unidos tiende a flexibilizar la política monetaria para sostener el crecimiento económico.

Si las tasas de interés en Estados Unidos bajaran como resultado de estas medidas, Costa Rica podría encontrar condiciones más favorables para emitir deuda internacional mediante eurobonos. “Por tanto, si las tasas internacionales bajan, el país podría aprovechar ese entorno para buscar financiamiento externo a menor costo”, señala Cerdas.