La extradición debe concretarse en un plazo máximo de dos meses.
El fiscal general de la República, Carlo Díaz Sánchez, confirmó esta tarde que el Tribunal Penal de Apelación de Sentencia de San José autorizó la extradición del exmagistrado Celso Gamboa Sánchez y de Edwin López Vega (alias Pecho de Rata), y otorgó un plazo máximo de dos meses para que los dos nacionales sean entregados a las autoridades estadounidenses para su juzgamiento por delitos de narcotráfico.
Sobre la decisión del tribunal, Díaz señaló:
Esta resolución para nosotros es un hito importante, puesto que van a ser los dos primeros costarricenses que son extraditados a raíz de la modificación constitucional, en donde se permite la extradición de personas nacionales".
El fiscal general añadió:
Esta extradición marca el primer paso en esta lucha contra el tráfico internacional de drogas. Ya son muchos los costarricenses que están siendo solicitados para extradición por los diferentes gobiernos. En el caso de la DEA, superamos los 15 solicitudes".
Gamboa y López fueron detenidos el 23 de junio de 2025 tras una solicitud formal emitida por un tribunal penal de Dallas, Texas, que los vincula con actividades relacionadas al tráfico de drogas, y desde entonces se mantienen detenidos.
Otros dos extraditables fueron detenidos
La tarde de este viernes el Ministerio Público informó la detención de otros dos costarricenses, solicitados por la Policía de Control de Drogas estadounidense (DEA, por sus siglas en inglés). En este caso se trata de una mujer de apellidos Gómez Parra, costarricense de 39 años, y un colombiano nacionalizado costarricense, de 50 años, apellidado Viveros Viveros.
Según informó el Ministerio Público, las dos personas detenidas cuentan con una orden de arresto emitida por la Corte de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito de Arizona, y son requeridas por presuntos nexos con el narcotráfico, con el Cártel de Sinaloa, México, y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
De acuerdo con la investigación de las autoridades estadounidenses, Viveros figura como uno de los presuntos líderes de una organización que operaba entre Colombia, Panamá, Costa Rica y México, la cual utilizaba infraestructura sofisticada para fabricar, adquirir, almacenar y transportar cocaína hacia territorio estadounidense.
En el caso de Gómez, las autoridades señalan que presuntamente facilitaba entregas de cocaína desde Costa Rica para su posterior distribución en Estados Unidos.
