Imagen principal del artículo: PANI recibió 96.694 denuncias por violación de derechos de niños, niñas y adolescentes en 2025

PANI recibió 96.694 denuncias por violación de derechos de niños, niñas y adolescentes en 2025

En colaboración con:
Colaboración con agencia

Atención se da en 59 Oficinas Locales y 10 Departamentos de Atención y Respuesta Inmediata (DARIs) en todo el país.

El Patronato Nacional de la Infancia (PANI) recibió, durante el 2025, un total de 96.694 denuncias por supuestas situaciones violatorias de derechos de 117.316 niños, niñas y adolescentes (una denuncia puede referirse a riesgo de una o más personas menores de 18 años), en todo el país.

La atención integral de las personas menores de edad la realizan las 59 Oficinas Locales y los 10 Departamentos de Atención y Respuesta Inmediata (DARI) con base en el Modelo de Gestión de los Procesos Atencionales y la priorización del riesgo: prioridad 1 que se atiende de manera inmediata (máximo 24 horas), prioridad 2 (atención en un plazo de 5 días) y prioridad 3 (atención en un plazo de hasta 20 días).

Las situaciones de riesgo que vive la niñez y adolescencia corresponden principalmente a negligencia (50%), maltrato físico y psicológico (13%), conflictos familiares (11%), conflictos con la ley y progenitores en consumo (11%), violencia sexual (5%) y otros motivos (10%). Por lo general, cada denuncia registra más de un motivo de atención.

El 93% de las denuncias fueron atendidas al 31 de diciembre del 2025 y el 7%, estaban en proceso de atención. De éstas, 29 eran prioridad 1 y fueron atendidas, al inicio del 2026, según reportan las 10 Direcciones Regionales.

La presidenta ejecutiva, Kennly Garza, señaló:

Durante el 2025, el PANI recibió un total de 96,694 denuncias. Gracias al despliegue técnico y humano en todo el territorio nacional, logramos atender 89,576 situaciones, lo que representa una tasa de respuesta del 93%. Trabajamos a toda máquina para continuar la gestión y atención de las que están en proceso atencional. ​Lo más relevante para la seguridad de nuestra infancia es que, al cierre de este reporte, el 100% de las denuncias de Prioridad 1 (Altísimo Riesgo) han sido atendidas”.

Garza agregó:

Entendemos que detrás de cada cifra hay un niño o una niña. Por ello, hemos realizado un proceso de depuración técnica rigurosa para informar con veracidad sobre los casos pendientes de Prioridad 2 y 3 (riesgos leves o moderados. Hemos identificado regiones como Cartago y Huetar Caribe con altas densidades de reportes. En respuesta, estas zonas han sido declaradas Nodos de Intervención Prioritaria, asignando recursos extraordinarios para nivelar su capacidad de respuesta desde el año 2024, 2025 y 2026”.

Gestión del PANI ante una denuncia

El PANI, como institución rectora técnica en derechos de la niñez y la adolescencia, tiene el encargo legal de actuar de hecho y de inmediato ante cualesquiera denuncias sobre supuestas situaciones de riesgo.

Las denuncias se clasifican como prioridad 1,2,3 conforme a criterios de intensidad, frecuencia y cronicidad, edad cronológica de la persona menor de edad, presencia de alguna condición de discapacidad, relación o cercanía física con la persona ofensora o la actitud del adulto que violenta el derecho, entre otros. Una vez definida la prioridad, se inicia el proceso de investigación preliminar que incluye la evaluación del riesgo y valoración de la denuncia e implica:

Acciones de valoración de la denuncia en la investigación preliminar.

Estas acciones de valoración son múltiples y van a depender de cada situación y condicionadas por los distintos contextos de cada región. Por ejemplo: puede que la atención de una denuncia requiera que la niña, niño y adolescente requiera deba ser trasladado a un centro hospitalario para valoración médica, donde el profesional debe acompañarle durante varias horas.

En caso de la alta gravedad y nivel de riesgo detectado, la niña, niño o adolescente debe ser reubicada temporalmente, ya sea en un recurso familiar, comunal, o en última instancia en una organización no gubernamental (Sujeto Privado Beneficiario) o albergue institucional.  Esto implica la valoración de idoneidad de cuido y protección temporal a recursos familiares o comunales, o las coordinaciones y gestiones necesarias para ingresar a alguna alternativa de protección.

Hay regiones en que las distancias son significativamente amplias y los tiempos de traslados por parte de los funcionarios PANI son considerables. Una vez finalizadas estas acciones, el profesional responsable deberá registrar toda la información y datos suscitados a partir de la atención de la denuncia en el Sistema de Información de Personas Menores de Edad (SIPME), así como en el expediente administrativo en soporte físico.

Garza concluyó:

Para reducir las brechas de atención, el PANI está ejecutando una estrategia de expansión agresiva: nuevas oficinas en El Guarco y Matina, incremento de equipos interdisciplinarios (Derecho, Psicología y Trabajo Social) en zonas críticas como La Unión; además, de 10 Departamentos de Atención y Respuesta Inmediata, que funciona las 24 horas, todos los días de la semana, en toto el país y la pronta inauguración de la Oficina Local de San Rafael. ​El PANI no es solo una entidad receptora de denuncias; es el garante del Interés Superior de cada Niña, Niño y Adolescente”.