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Francesca Albanese y la posición moral de la Universidad de Costa Rica

A los miembros del Consejo Universitario de la Universidad de Costa Rica.

Muy estimados miembros:

Es para mí un inmenso orgullo que la Universidad de Costa Rica haya decidido otorgar el doctorado honoris causa a la jurista italiana Francesca Albanese, Relatora Especial de Naciones Unidas para los Territorios Palestinos Ocupados. Escribo para que quede en actas lo que este gesto significa: reconocer a Albanese y afirmar la posición moral de la universidad más importante del país. Esto es lo fundamental.

Lean esta carta como lo que es: un apoyo a su decisión y un reconocimiento a la valentía en tiempos de cobardía.

Soy costarricense, exalumna de esta Universidad, y durante los últimos veinticinco años he trabajado en derechos humanos y derecho internacional humanitario. He visto, excavado y documentado fosas comunes producto de genocidios y crímenes de lesa humanidad en la ex Yugoslavia y en Irak. He preparado evidencia para juicios internacionales. Lo hice como antropóloga formada en la Universidad de Costa Rica y como hija de un jurista de esta casa - mi primer maestro -, quien me enseñó justicia, paz y valentía.

En esas excavaciones —donde me tocaba limpiar, catalogar y documentar todo lo que emergía de las fosa— me repetía una y otra vez que aquello no volvería a ocurrir. Que esto no nos volvería a pasar nunca más como humanidad, que habíamos tocado fondo en la historia moral del mundo y que, a través del derecho, lo entenderíamos. Albanese nos recuerda que el derecho existe precisamente para poner límites al poder.

En mis últimas semanas de trabajo, excavamos una fosa con mujeres y niños. Durante seis días limpié únicamente ropa de niños. Las botas se apilaban. Los suéteres. Los vestidos. También las ollas y los utensilios de cocina que las mujeres llevaban consigo. Esa imagen ya la había visto antes en los museos del Holocausto. La historia repitiéndose delante de mis ojos, en tiempo real.

Al otorgarle este doctorado a Francesca Albanese, la Universidad de Costa Rica está definiendo su posición moral en medio de lo que ha sido un verdadero tsunami de intimidación contra la ciencia, la verdad, los derechos humanos y quienes los defienden. A los científicos nos corresponde incomodar. Muchas veces no encajamos. Pero precisamente por eso debemos ser valientes. Francesca Albanese ha sido extraordinariamente valiente. Ha sido objeto de campañas de intimidación, ataques personales y presiones políticas, y ha dicho la verdad frente al poder con valentía. Este justamente es el trabajo de la ciencia, del derecho y de la conciencia. Al otorgarle este honor, la Universidad de Costa Rica se muestra digna, firme y autónoma.

¡Bravo!