
Gollo Ópticas Santa Ana Trade Center cuenta con equipo de entrega de lentes en 30 minutos o menos.
En el proceso de aprendizaje infantil, la visión juega un papel mucho más determinante de lo que muchos padres imaginan. Se estima que hasta un 80% del aprendizaje ocurre a través del sistema visual, por lo que cualquier dificultad no detectada puede impactar directamente el desarrollo académico, emocional y social de los niños.
En este contexto, especialistas de Gollo Ópticas hacen un llamado a las familias a prestar atención a la salud visual y a las señales de alerta de problemas de la vista, ya que cuidar la visión se debe ver como un pilar del rendimiento escolar y del bienestar integral.
“Un niño que no ve bien no necesariamente lo sabe. Para él, esa es su normalidad. Por eso, muchas veces los problemas visuales pasan desapercibidos y terminan afectando su desempeño en clase y su autoestima”, subrayó Manrique Gutiérrez, optometrista de Gollo Ópticas.
Ver bien también es aprender mejor
La relación entre visión y rendimiento académico es directa. Cuando un niño presenta dificultades visuales, su esfuerzo se concentra en tratar de enfocar o entender lo que ve, en lugar de procesar y aprender la información. Esto puede traducirse en:
- Dificultad para copiar de la pizarra
- Estrés al leer o escribir
- Bajo rendimiento académico
- Frustración y desmotivación
Incluso, en muchos casos, estos niños pueden ser percibidos como distraídos o con bajo interés, cuando en realidad enfrentan una limitación visual no diagnosticada.
Señales de alerta en el aula y en casa
Existen diversos comportamientos que pueden alertar sobre posibles problemas visuales en niños, muchos de ellos visibles tanto en el aula como en el hogar. Por ejemplo, es común que los niños con dificultades visuales se acerquen demasiado a los cuadernos o pantallas, entrecierren los ojos para enfocar o incluso se levanten constantemente de su asiento para intentar ver mejor la pizarra.
Asimismo, pueden presentar molestias físicas como dolores de cabeza frecuentes o la necesidad de frotarse los ojos de manera reiterada, señales que suelen estar asociadas al esfuerzo visual. En otros casos, adoptan posturas poco habituales, como inclinar la cabeza o taparse un ojo, como mecanismos de compensación para lograr una mejor visión.
Identificar estas señales a tiempo es clave, ya que permiten actuar de forma preventiva y evitar que una dificultad visual no diagnosticada termine afectando el rendimiento académico, el bienestar emocional y la calidad de vida del niño. Detectar estas señales a tiempo puede marcar una gran diferencia en su desarrollo.
Impacto en la autoestima y el desarrollo emocional
Más allá del aprendizaje, la salud visual también influye en la seguridad y la autoestima. Un niño con mala visión puede sentirse inseguro, retraído o incluso en desventaja frente a sus compañeros.
“Cuando corregimos un problema visual, el cambio en su actitud es inmediato: mejora su confianza, su participación en clase y hasta su disposición para aprender”, añadió Gutiérrez.
Prevención: la mejor herramienta
A nivel global, se estima que 1 de cada 4 niños en edad escolar presenta algún problema visual no diagnosticado, lo que refuerza la importancia de la prevención. Por eso, se recomienda:
- Realizar exámenes visuales cada 6 meses en niños.
- No depender únicamente de tamizajes escolares.
- Establecer hábitos de higiene visual desde casa.
- Hábitos que hacen la diferencia.
Pequeños cambios en la rutina pueden ayudar a prevenir la fatiga visual y mejorar el rendimiento:
- Aplicar la regla 20-20-20: cada 20 minutos, descansar 20 segundos mirando a 6 metros.
- Mantener una distancia de lectura de 35 a 40 cm.
- Contar con buena iluminación (idealmente natural o luz blanca neutra).
- Dormir adecuadamente.
Además, el uso de filtros de luz azul debe evaluarse caso por caso, según el estilo de vida del niño y bajo criterio profesional.
Tecnología que facilita el acceso a la salud visual
Como parte de este enfoque en prevención y atención oportuna, Gollo Ópticas Santa Ana Trade Center cuenta con tecnología de última generación, única en el país, que permite tener lentes listos en menos de 30 minutos.
Esta innovación facilita que los niños reciban su corrección visual de forma rápida y sin afectar su rutina escolar, algo clave en etapas de aprendizaje donde cada día incide directamente en su rendimiento y bienestar.
“Sabemos que muchas veces surgen situaciones urgentes y esperar varios días por unos lentes puede convertirse en un problema. Por eso incorporamos en nuestra Gollo Ópticas Santa Ana Trade Center un equipo único en el país, que nos permite reducir los tiempos de entrega. Hoy, los clientes pueden acceder a lentes de calidad, a un mejor precio y en un tiempo prácticamente récord en el mismo día de la compra”, mencionó Eduardo Córdoba, gerente de Mercadeo de Grupo Unicomer - Gollo.
Un aliado en el desarrollo infantil
Desde Gollo Ópticas, el llamado es claro: la salud visual no debe esperar a que aparezcan los problemas. Acompañar a los niños con revisiones oportunas y hábitos adecuados no solo mejora su visión, sino que potencia su aprendizaje, su confianza y su calidad de vida.

