Imagen principal del artículo: Empresas aceleran adopción de inteligencia artificial, pero refuerzan controles para proteger sus datos

Empresas aceleran adopción de inteligencia artificial, pero refuerzan controles para proteger sus datos

En colaboración con:
Colaboración con agencia

La expansión de la IA en el entorno corporativo está impulsando nuevas estrategias de ciberseguridad para evitar filtraciones y accesos no autorizados.

La adopción de herramientas de inteligencia artificial (IA) para mejorar la productividad empresarial avanza a gran velocidad en organizaciones de todas dimensiones. Sin embargo, este impulso tecnológico también está obligando a las empresas a fortalecer sus estrategias de seguridad digital para evitar la exposición de información sensible.

El crecimiento del trabajo híbrido, la digitalización de procesos y el uso de plataformas colaborativas han ampliado la superficie de riesgo frente a amenazas como phishing, ransomware (bloqueo de un sistema o datos informáticos) accesos no autorizados y pérdida accidental de datos. Ante este escenario, las compañías ya no solo se preguntan cómo aprovechar la IA para ser más eficientes, sino también cómo garantizar que su información permanezca protegida.

Especialistas del sector tecnológico coinciden en que el desafío actual es equilibrar productividad e innovación con controles de seguridad robustos. Para lograrlo, muchas organizaciones están apostando por plataformas empresariales integradas que combinan herramientas de colaboración con capacidades avanzadas de protección.

Soluciones como Microsoft 365 Business Premium permiten a las pequeñas y medianas empresas acceder a entornos de trabajo colaborativos mientras integran mecanismos de defensa contra amenazas digitales dentro de la misma plataforma.

Entre los principales riesgos que enfrentan actualmente las organizaciones destacan el uso de herramientas de comunicación heredadas, la falta de control sobre los accesos a sistemas y la exposición involuntaria de datos sensibles. Para enfrentar estos desafíos, cada vez más empresas están adoptando el modelo de seguridad Zero Trust, que parte del principio de que ningún usuario o dispositivo debe considerarse confiable por defecto.

Este enfoque se apoya en tecnologías como la autenticación multifactor (MFA), el acceso condicional y soluciones de protección que permiten prevenir, detectar y responder a amenazas sin afectar la operación del negocio.

La incorporación de asistentes basados en inteligencia artificial también ha abierto un nuevo debate sobre la gobernanza de la información dentro de las organizaciones. Herramientas como Microsoft Copilot, por ejemplo, operan dentro de los controles de seguridad existentes, respetando las políticas de acceso, clasificación y protección de datos definidas por cada empresa.

De acuerdo con Eduardo Mena, especialista del Grupo CMA, la implementación de mecanismos como etiquetas de sensibilidad, políticas de prevención de pérdida de datos y controles de acceso resulta fundamental para evitar la exposición inadvertida de información confidencial cuando se utilizan herramientas de inteligencia artificial.

Desde Grupo CMA señalan que la seguridad debe evolucionar al mismo ritmo que la innovación tecnológica.

“Las organizaciones necesitan impulsar su productividad mediante nuevas tecnologías, pero siempre bajo un enfoque de seguridad por diseño que garantice la protección de la información”, señaló Mena.

La consolidación de herramientas en plataformas integradas permite a las empresas simplificar la gestión tecnológica, optimizar costos y prepararse para un entorno empresarial cada vez más impulsado por la inteligencia artificial.


Acerca de Grupo CMA
Grupo CMA es una empresa costarricense con más de cuatro décadas de experiencia en la industria tecnológica. Su portafolio incluye soluciones de infraestructura, servicios administrados, ciberseguridad, nube y desarrollo de software, acompañando a organizaciones públicas y privadas en sus procesos de transformación digital.