
La herramienta financiera ideal se debe elegir de acuerdo con el giro de negocio y tipo de exposición.
El tipo de cambio en Costa Rica continúa a la baja, y no hay certeza de los niveles que exhibirá en los próximos meses. Ante este escenario, las empresas deben gestionar el riesgo cambiario, una acción que les permitirá evitar pérdidas y proteger sus inversiones.
Para lograrlo, las compañías pueden hacer uso de las coberturas cambiarias, una herramienta financiera que le permite a las empresas y a los inversionistas establecer un contrato que fija el tipo de cambio en el presente, pero que se aplicará en operaciones futuras.
Las coberturas cambiarias tienen como objetivo mitigar el riesgo asociado a las fluctuaciones en las tasas de cambio y asegurar la rentabilidad. Al utilizarlas, el usuario puede reducir la incertidumbre en las operaciones que realiza en moneda extranjera.
“Las empresas e inversionistas pueden acceder a coberturas cambiarias a través de dos modalidades. La primera es con entrega, en la que se intercambia una moneda por otra en la fecha pactada. La segunda es la liquidación financiera, modalidad en la que no hay intercambio físico de monedas, sino que se calcula la diferencia entre el tipo de cambio acordado y el del mercado”, explicó Rodolfo Herrera, presidente ejecutivo de DAVIbank.
El momento ideal para utilizar coberturas cambiarias llega cuando la empresa tiene una exposición a una moneda extranjera, pues en ese momento nace el riesgo cambiario.
“La exposición se da, básicamente, por tener que recibir o hacer pagos en moneda extranjera, o cuando alguna partida del balance de la empresa mantiene una denominación en moneda extranjera”, agregó Herrera.
Otras acciones para tomar en cuenta cuando se habla de tipo de cambio:
- Realizar revisiones constantes de los datos de los mercados de divisas (comportamiento, tendencia actual y ciclos históricos).
- Analizar los datos de la economía, entre ellos la balanza comercial del país, las importaciones y las exportaciones y la Inversión Extranjera Directa (IED).
- Desarrollar una eficiente administración de riesgos.
- Tomar decisiones informadas y más coherentes con lo que sucede en el mercado y con los objetivos e intereses de la empresa.
Cuidar el flujo de caja
Una gestión inadecuada del riesgo cambiario, o no gestionarlo del todo, puede generar efectos no deseados, principalmente en el flujo de caja y en la rentabilidad de la empresa. Al no cubrir el riesgo, la compañía se expone a la volatilidad del tipo de cambio y a la incertidumbre sobre el precio al que comprará o venderá divisas. Adicionalmente, sus partidas de balance seguirán sujetas a estas fluctuaciones.
“Las empresas deben considerar que, sin una adecuada gestión del riesgo cambiario, la planificación de sus flujos de caja se vuelve incierta, ya que no es posible anticipar con precisión el tipo de cambio al que comprarán o venderán divisas”, concluyó Herrera.
Para lograr una estrategia correcta de coberturas cambiarias, la recomendación es solicitar la asesoría de especialistas en la materia, y enfocar los esfuerzos en decisiones que tomen en cuenta todas las variables del mercado actual.

