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Consejo Subsectorial de Energía reportó avances el fortalecimiento de seguridad energética nacional

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Recomendación 3.04 de OCDE y respuesta país sobre tarifas eléctricas para Recursos Distribuidos.

El Subsector Energía, el cual sesionó el pasado mes de febrero, presidido por el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), reportó avances en el seguimiento de la Directriz 31-MINAE, orientada a fortalecer la seguridad energética del país ante el crecimiento de la demanda eléctrica y los efectos de fenómenos climáticos recientes.

El ministro de Ambiente y Energía, Franz Tattenbach, destacó:

El monitoreo interinstitucional con empresas distribuidoras, cooperativas eléctricas y entidades reguladoras ha permitido evaluar el estado de las acciones para optimizar la generación, transmisión y distribución eléctrica, identificando avances, pendientes y oportunidades de mejora en la planificación y ejecución de proyectos estratégicos para garantizar la continuidad y confiabilidad del servicio eléctrico nacional.”

Este proceso forma parte de la estrategia del MINAE para fortalecer la rectoría del subsector energía mediante mecanismos de seguimiento basados en datos, coordinación institucional y mejora continua, alineados con el Plan Nacional de Desarrollo e Inversión Pública y la transición energética del país.

Las acciones buscan asegurar una respuesta oportuna ante escenarios de alta demanda, priorizar proyectos de generación renovable, modernizar la infraestructura eléctrica y consolidar la seguridad energética de Costa Rica, garantizando un suministro sostenible, resiliente y competitivo para el desarrollo económico y social.

Como parte de los temas a tratar, se expuso el Balance Energético Nacional 2024, confirma el crecimiento sostenido de la demanda energética del país en línea con la expansión económica.

En 2024 el consumo final total alcanzó 181 172 TJ, con un aumento del 4,25%, mientras que la capacidad instalada eléctrica llegó a 3 639 MW, con una generación renovable del 89,5%, consolidando la fortaleza del sistema eléctrico costarricense.

Sin embargo, el informe advierte que la matriz energética total aún depende significativamente de hidrocarburos y que la variabilidad climática ha incrementado el uso de respaldo térmico, evidenciando la necesidad de fortalecer la resiliencia energética y la planificación de nuevas fuentes renovables y almacenamiento.

El balance también identifica desafíos estructurales clave para la transición energética: el sector transporte concentra el 83,2% del consumo de hidrocarburo, mientras que la industria enfrenta retos en la sustitución de combustibles térmicos como GLP, coque y fuel oil. Al mismo tiempo, la biomasa mantiene un peso relevante en la energía primaria y la intensidad energética del país se mantiene estable, reflejando mayor eficiencia económica.

Ronny Rodríguez, viceministro de Energía, agregó: “Con base en estos resultados, el MINAE definió prioridades estratégicas hacia 2030, como la electrificación del transporte, el desarrollo de alternativas térmicas industriales, el fortalecimiento de la flexibilidad eléctrica y la mejora de la información energética, para garantizar seguridad energética, competitividad y descarbonización sostenible en Costa Rica.”

Finalmente, se informaron los avances en la implementación de las recomendaciones del Estudio Económico de la OCDE para Costa Rica 2025, que incluye una hoja de ruta para fortalecer la transición energética, mejorar la competitividad del sector eléctrico y acelerar la adopción de energías renovables.

Entre las recomendaciones estratégicas destacan ampliar la diversificación de fuentes renovables, agilizar permisos para proyectos energéticos, fortalecer la capacidad de la red eléctrica, reducir barreras a la inversión y mejorar las condiciones para la generación distribuida, con el fin de responder al crecimiento de la demanda eléctrica y avanzar hacia una economía más verde y resiliente.

Como avances concretos, el MINAE ha impulsado reformas regulatorias para facilitar la integración de recursos energéticos distribuidos, incluyendo la reglamentación vinculada al régimen de zonas francas y propuestas de actualización normativa en energías renovables, mientras que la ARESEP ha modificado metodologías tarifarias para reducir costos de conexión de sistemas solares y promover su adopción.”

Estas acciones se complementarán con nuevas propuestas tarifarias y ajustes regulatorios previstos para 2026, con el objetivo de fortalecer la inversión en energías limpias, mejorar la competitividad energética y consolidar la transición hacia un sistema eléctrico sostenible, seguro y alineado con las mejores prácticas internacionales.