
CAFSA advierte que cerca del 30% del ingreso de los hogares se destina al pago de deudas y comparte recomendaciones para mantener un equilibrio financiero.
En Costa Rica, el 46,9% de los hogares reporta tener al menos una deuda y cerca del 30% de sus ingresos se destina a su pago, según la Encuesta Actualidades 2025 de la Universidad de Costa Rica.
En un contexto donde el acceso al crédito es cada vez mayor, especialistas recomiendan evaluar cuidadosamente las decisiones financieras y mantener un equilibrio entre ingresos y obligaciones para proteger la estabilidad económica de las familias.
Adquirir una deuda puede ser una herramienta útil para alcanzar metas personales o productivas, siempre que se planifique adecuadamente. Sin embargo, cuando las cuotas superan la capacidad de pago, se genera el sobrecompromiso financiero, una situación que puede limitar el ahorro y generar presión económica.
José Pablo Martínez, gerente de Innovación y Producto de CAFSA, señaló:
El crédito debe ser un aliado para cumplir metas, no una carga que comprometa la tranquilidad financiera. Antes de asumir una obligación, es fundamental evaluar la capacidad de pago y mantener un balance saludable entre ingresos, gastos y cuotas”.
Ante este panorama, CAFSA comparte algunas recomendaciones para evitar el sobrecompromiso financiero:
- Analizar la estabilidad de los ingresos antes de asumir un crédito, asegurando que sean suficientes y constantes para cubrir las cuotas durante todo el plazo.
- Comparar opciones de financiamiento para tomar decisiones informadas y evitar costos innecesarios.
- Evitar múltiples créditos simultáneamente, ya que pueden dificultar el control del presupuesto mensual.
- Revisar periódicamente las finanzas personales para detectar posibles desequilibrios.
- Mantener hábitos de pago puntuales para evitar recargos y cuidar el historial crediticio.
- Planificar las decisiones financieras considerando metas de mediano y largo plazo.
Martínez añadió:
El orden financiero permite tomar decisiones con mayor claridad y confianza. Cuando las personas conocen su capacidad de pago, el crédito se convierte en una herramienta que impulsa proyectos y oportunidades”.
Prevenir el sobrecompromiso financiero no solo protege la estabilidad económica actual, sino que también contribuye a construir un futuro financiero más sólido.
