Imagen principal del artículo: Cartago impulsa proyecto en escuelas para convertir residuos en gas de cocina

Cartago impulsa proyecto en escuelas para convertir residuos en gas de cocina

En colaboración con:
Colaboración con agencia

La iniciativa utiliza biodigestores para generar biogás y fertilizante a partir de desechos orgánicos en centros educativos.

La Municipalidad de Cartago puso en marcha un proyecto de biodigestores escolares que transforma residuos orgánicos en biogás y fertilizante, como parte de sus programas de compostaje y educación ambiental.

La iniciativa se implementa en cinco escuelas públicas y tres Centros Infantiles de Atención Integral (CEN-CINAI), y también incluye al Centro Municipal de Educación para el Cuido Animal de Cartago (CMECA).

Cómo funciona el sistema

El proyecto utiliza un proceso de digestión anaeróbica, mediante el cual los restos de comida de los comedores escolares se transforman en biogás, que luego es utilizado directamente en las cocinas de los centros educativos.

Además, el sistema genera un fertilizante líquido orgánico que se emplea en huertos escolares y áreas verdes.

En el caso del CMECA, el biodigestor también procesa heces de animales, ampliando el alcance de la iniciativa.

Enfoque educativo y ambiental

El alcalde de Cartago, Mario Redondo Poveda, indicó que el proyecto busca integrar sostenibilidad y formación ciudadana desde las aulas.

Es un proyecto que no solo reduce la huella ecológica, sino que también se convierte en una herramienta pedagógica para enseñar a niños y jóvenes”.

Según la municipalidad, la iniciativa contribuye a disminuir la cantidad de residuos orgánicos que llegan a rellenos sanitarios y promueve prácticas de economía circular y energías renovables.

Impacto estimado

De acuerdo con datos del proyecto, los biodigestores generan beneficios ambientales y operativos, entre ellos:

  • 2.190 horas anuales de gas para cocinar.
  • 6.750 litros de residuos orgánicos procesados.
  • 19.710 litros de fertilizante orgánico producidos.
  • 6 toneladas de CO₂ equivalente evitadas.

La municipalidad indicó que esta iniciativa posiciona al cantón como un referente en innovación ambiental desde el ámbito educativo, al integrar gestión de residuos, sostenibilidad y formación práctica en centros escolares.