
Con más de cinco décadas en Centroamérica, Cargill prioriza la seguridad alimentaria de las familias a través de soluciones que responden a las demandas actuales, facilitan la vida cotidiana y se adaptan a los distintos gustos de los consumidores.
El año parece escaparse entre los dedos. Los días avanzan a un ritmo acelerado y, entre el trabajo, el tráfico y las responsabilidades familiares, cada minuto cuenta. En este contexto, donde el tiempo se ha convertido en uno de los recursos más valiosos para las familias, los alimentos prácticos y seguros juegan un papel clave en la rutina diaria.
Ante este escenario, los productos de valor agregado de Cargill se han consolidado como aliados cotidianos para los hogares costarricenses que buscan practicidad sin renunciar a la nutrición y al sabor. Desde su posición en la cadena de suministro de alimentos, la compañía desarrolla soluciones que responden a las nuevas dinámicas de consumo y acompañan el ritmo de vida actual.
Accesibilidad y conveniencia en todo momento
Los fines de semana suelen traer consigo momentos para compartir. Un cumpleaños en casa, una reunión improvisada con amigos o una tarde de parrilla en familia. Entre conversaciones, música y risas, nadie quiere pasar horas en la cocina preparando cada ingrediente. En esos momentos, contar con opciones prácticas marca la diferencia.
Productos de Pipasa, como las alitas de pollo empanizadas que vienen listas para cocinar y acompañadas de su salsa búfalo, pueden prepararse en aproximadamente 15 minutos en la freidora de aire. Los filetes de pollo marinados también facilitan la preparación, ya que solo requieren sacarse del empaque y llevarse directo a la parrilla para disfrutar una comida práctica y llena de sabor.
A estas opciones se suman propuestas pensadas para compartir de la marca Delicia, como sus chorizos en distintos sabores, listos para calentar y disfrutar en pocos minutos. También destaca la nueva Choritorta Delicia, una torta a base de chorizo diseñada para colocarse directamente en la parrilla y preparar hamburguesas con un sabor diferente.
Cuando se trata del día a día, la conveniencia sigue siendo clave. Productos como el pollo desmenuzado Pipasa, ya cocido y listo para consumir, o los embutidos Cinta Azul con empaques resellables -que permiten abrir, servir y volver a cerrar- facilitan la preparación de comidas sin sacrificar calidad ni sabor.
“En los últimos años se han impulsado más de 50 innovaciones enfocadas en nutrir al mundo de forma segura, responsable y sostenible, ofreciendo a los hogares costarricenses productos prácticos y confiables que optimizan el tiempo y responden a sus necesidades”, expresó José Mora, senior director y gerente general de Cargill Food Costa Rica.
Más allá de la conveniencia, estos alimentos reflejan el enfoque de la compañía por desarrollar procesos cada vez más eficientes e innovadores, que contribuyan a fortalecer la seguridad alimentaria y a generar valor para clientes y consumidores.
Para la empresa, la innovación es una herramienta estratégica para anticipar cambios y responder a las nuevas dinámicas del entorno, siempre con una visión de largo plazo. “Trabajamos para desarrollar propuestas que generen confianza, fortalezcan el bienestar y contribuyan de manera positiva al desarrollo de Costa Rica, alineando nuestras decisiones con las necesidades de las personas y de las comunidades donde operamos”, señaló el vocero.
Con esta visión, Cargill avanza en 2026, desempeñando un papel relevante en la seguridad alimentaria del país, trabajando de la mano con productores locales y cuidando cada detalle para que los alimentos lleguen de forma segura a la mesa de los costarricenses.
Los productos de valor agregado están disponibles en supermercados, tiendas de conveniencia y distribuidores autorizados en todo el país. Su presencia en los hogares costarricenses es reflejo del vínculo de confianza que Cargill ha construido a lo largo de los años.
