Imagen principal del artículo: BCCR mantiene tasa de política monetaria en 3,25% ante incertidumbre internacional

BCCR mantiene tasa de política monetaria en 3,25% ante incertidumbre internacional

La tasa de política monetaria se ubica en 3,25% desde el 19 de diciembre de 2025.

La Junta Directiva del Banco Central de Costa Rica (BCCR) acordó mantener la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 3,25% anual, donde se ubica desde el pasado 19 de diciembre.

Según informó el BCCR la decisión responde a la "consideración sobre el incremento en la incertidumbre internacional y a un cambio en el balance de riesgos hacia presiones inflacionarias al alza, así como por un reciente repunte en las expectativas de inflación, durante el mes de marzo de 2026".

El Central explicó:

El agravamiento del conflicto bélico en Oriente Medio desde finales de febrero ha generado aumentos en los precios internacionales de materias primas, entre ellas petróleo y granos básicos, con efectos posteriores sobre los precios de otros bienes y servicios. La duración e intensidad del conflicto es incierta, lo que también afecta las perspectivas de crecimiento global y acelera la inflación".

A febrero de 2026 la economía del país acumulaba 34 meses sin ubicarse dentro de la meta de inflación del BCCR.

La Tasa de Política Monetaria es la tasa de interés que el Banco Central usa como referencia cuando inyecta o recoge recursos en el Mercado Integrado de Liquidez (MIL). Se trata del principal instrumento de política monetaria que tiene el Central en su esquema de metas de inflación, y es el que define el corredor de tasas de crédito y depósitos que tiene la institución.

Cuando los bancos solicitan préstamos al Banco Central, una reducción en la Tasa de Política Monetaria (TPM) disminuye los costos que deben pagar por acceder a esos recursos, lo que se traduce en una baja en las tasas de interés que ofrecen a sus clientes.

Por otro lado, cuando existe un exceso de liquidez y se reduce la TPM, los bancos que colocan recursos a corto plazo en el Mercado Integrado de Liquidez (MIL) obtienen menores rendimientos por esos fondos. Esto los incentiva a otorgar más créditos y a reducir las tasas de interés para impulsar ese tipo de operaciones.

De este modo, con una TPM más alta, es más caro para las personas adquirir préstamos, desistirán de hacerlo y sus bancos también dejarán de pedirle recursos al Central, limitando la circulación de dinero y por ende la inflación. Los ajustes en la TPM suelen verse reflejados en la Tasa Básica Pasiva unos seis meses después de aplicados.