
Procedimiento endoscópico, ambulatorio y mínimamente invasivo permite perder peso de forma segura y supervisada.
En un contexto donde el sobrepeso y la obesidad continúan en aumento, el balón intragástrico se posiciona como una alternativa innovadora, segura y sin cirugía para el tratamiento médico de esta enfermedad crónica. En Costa Rica, se estima que el 70% de las personas entre los 40 y 50 años presenta sobrepeso u obesidad, es decir, dos de cada tres adultos enfrentan esta condición que impacta directamente su calidad y expectativa de vida.
El balón intragástrico es un procedimiento mínimamente invasivo que se realiza mediante endoscopía. Consiste en introducir en el estómago un balón de silicona que se llena con una solución líquida estéril hasta ocupar aproximadamente la mitad de la cavidad gástrica. Esto genera dos efectos principales: saciedad temprana y disminución del apetito entre comidas, facilitando un cambio sostenido en los hábitos alimentarios.
Al tratarse de un procedimiento ambulatorio, no requiere cirugía ni incisiones, lo que permite una recuperación más rápida y reduce los riesgos asociados a intervenciones quirúrgicas tradicionales.
“La obesidad no es una elección personal ni un tema estético; es una enfermedad crónica con implicaciones metabólicas y digestivas profundas. El balón intragástrico es una herramienta médica que nos permite ayudar a pacientes que, pese a múltiples intentos, no han logrado bajar de peso y se encuentran en alto riesgo de desarrollar complicaciones graves”, explicó el Dr. Manfred Aguilar, gastroenterólogo de Clínica Equilibrium.
La obesidad está asociada con hipertensión arterial, diabetes tipo 2, hígado graso, enfermedades cardiovasculares, apnea del sueño e incluso mayor riesgo de eventos cerebrovasculares e infartos. Además, genera un estado de inflamación crónica que compromete órganos vitales y acelera el deterioro de la salud.
El avance tecnológico en este tipo de dispositivos ha sido progresivo y cada vez más personas buscan alternativas efectivas que les permitan mejorar su bienestar, sumar años de vida y calidad a esos años. En ese contexto, Clínica Equilibrium se ha consolidado como pionera en Centroamérica en la colocación de balón intragástrico, ofreciendo un enfoque integral que combina el procedimiento endoscópico con acompañamiento nutricional y seguimiento médico especializado.
“El éxito del balón no radica únicamente en el dispositivo, sino en el acompañamiento integral. Nuestro objetivo no es solo que el paciente pierda peso, sino que transforme su salud metabólica, reduzca la inflamación y prevenga enfermedades a largo plazo”, agregó el Dr. Aguilar.
El tratamiento está indicado para personas con sobrepeso u obesidad que no han obtenido resultados con dieta y ejercicio, o que no califican o no desean someterse a una cirugía bariátrica. La colocación se realiza bajo sedación, dura aproximadamente 20 a 30 minutos y el paciente puede regresar a su casa el mismo día.
En un escenario donde la obesidad continúa siendo una de las principales amenazas para la salud pública, alternativas como el balón intragástrico representan una oportunidad segura, eficaz y basada en evidencia para cambiar el rumbo de miles de personas.
