
ColibrIA y KidsNetGuard llaman a fortalecer mediación de padres de familia.
La identidad de niñas, niños y adolescentes se está formando cada vez más dentro de entornos digitales diseñados por algoritmos que priorizan la atención, la reacción y la comparación social.
Ante este escenario, las organizaciones ColibrIA y KidsNetGuard hacen un llamado a fortalecer la mediación parental como estrategia clave para acompañar el desarrollo emocional en la era digital.
Según señalan, durante años el debate público se ha centrado en cuánto tiempo pasan las personas menores de edad frente a las pantallas, sin embargo, opinan que el desafío actual es más profundo, que las nuevas generaciones no solo usan tecnología, sino que crecen en plataformas donde el contenido que consumen está determinado por sistemas que seleccionan y priorizan aquello que genera mayor interacción.
“La adolescencia es una etapa clave para la construcción de identidad. Es un tiempo para experimentar, equivocarse y cambiar de opinión. El problema es que hoy muchas de esas versiones del ‘yo’ quedan publicadas, medidas y comparadas en espacios digitales donde cada interacción se convierte en una métrica de validación”, explica Marcela Herrera, cofundadora de ColibrIA
La especialista en salud mental y bienestar digital enfatiza que estos algoritmos funcionan reforzando patrones:
Si una publicación recibe validación, las plataformas tenderán a mostrar contenidos similares, creando ciclos de exposición que pueden influir en la forma en que niñas, niños y adolescentes perciben su propio valor, su apariencia o su lugar en el mundo”.
En este contexto, advierte que la identidad puede comenzar a moldearse en función de la aprobación externa cuantificada, como likes, comentarios o visualizaciones, lo que puede aumentar la ansiedad por comparación y la dependencia de reconocimiento social.
Por su parte, Gerardo Zúñiga, experto en auditorías de tecnologías de la información y fundador de KidsNetGuard, asegura que este fenómeno responde a un diseño estructural del entorno digital, por lo que no puede abordarse únicamente desde la prohibición o el control del tiempo de uso.
“No estamos frente a un problema individual de cada familia, sino frente a una arquitectura digital que amplifica la comparación social. Por eso la respuesta no puede ser el pánico moral ni la prohibición absoluta, sino el acompañamiento consciente”, sentenció.
Ambas organizaciones proponen fortalecer la mediación parental (de madres y padres de familia), entendida como un proceso activo de diálogo, orientación y aprendizaje compartido entre padres e hijos sobre el funcionamiento del entorno digital.
“Más que preguntar solamente cuánto tiempo estuvieron conectados, necesitamos abrir conversaciones sobre lo que ven y cómo les hace sentir”, señaló Mariam Carpio de ColibrIA. “Cuando explicamos que el feed no es neutral y que los algoritmos están diseñados para retener atención, estamos dando herramientas para desarrollar pensamiento crítico”.
Además del diálogo, las organizaciones destacan la importancia de equilibrar la vida digital con experiencias presenciales significativas, como el arte, el deporte o las actividades familiares sin dispositivos. “Crear espacios donde no haya métricas ni comparación digital ayuda a que la identidad pueda desarrollarse también en entornos donde no todo se mide”, concluyó Zúñiga
ColibrIA y KidsNetGuard invitan a madres, padres y personas cuidadoras a fortalecer sus herramientas de crianza digital y acompañamiento tecnológico. Ambas organizaciones disponen de recursos educativos y cursos para acompañar de una mejor manera a las personas menores de edad.
Para más información o consultas, pueden escribir a: [email protected] y [email protected].
