
La Marta, un laboratorio vivo para la formación universitaria.
La educación superior en Costa Rica atraviesa un proceso de transformación en el que el aprendizaje trasciende las aulas tradicionales para integrarse a distintos entornos formativos. En ese contexto, la Universidad Castro Carazo ha consolidado un modelo educativo que incorpora experiencias presenciales, virtuales y de campo como parte de un mismo proceso de formación académica.
Uno de los pilares de esta propuesta es el Aula Verde de la Universidad Castro Carazo, un concepto académico propio de la institución que concibe la naturaleza como un entorno de aprendizaje más. Este modelo se desarrolla en La Marta, Refugio de Vida Silvestre, donde cada año más de 800 estudiantes participan en procesos formativos que combinan teoría, práctica y análisis en contexto real.
Ubicada en Pejibaye de Jiménez, Cartago, La Marta se integra al modelo educativo de la Universidad como un espacio formativo que permite observar, analizar y comprender fenómenos ambientales, sociales y productivos. No se trata de un espacio turístico ni de una experiencia recreativa, sino de un entorno académico donde el aprendizaje se construye desde la experiencia.
Desde esta Aula Verde, estudiantes y docentes desarrollan actividades que fortalecen el aprendizaje activo y significativo. Este enfoque responde a una filosofía educativa que promueve la formación integral, la ecoformación y la construcción de conocimiento desde la vivencia, entendiendo que el contacto directo con el naturaleza permite una comprensión más profunda de la relación entre sociedad, ambiente y desarrollo.
“El Aula Verde es un entorno de aprendizaje tan relevante como un laboratorio, un aula presencial o una plataforma virtual. Aquí el conocimiento se construye desde la experiencia, el análisis y la reflexión”, señaló Franklin Corrales, vicerrector Comercial de la Universidad Castro Carazo.
A lo largo del año, el Aula Verde La Marta forma parte de distintos cursos y procesos académicos en áreas como ecología, gestión ambiental, sostenibilidad y educación. Estas experiencias permiten al estudiantado desarrollar competencias clave como pensamiento crítico, observación científica, trabajo colaborativo y toma de decisiones en contextos reales.
Además, este entorno académico articula docencia, investigación y extensión universitaria. La relación entre la Universidad Castro Carazo y La Marta se sostiene como una alianza estratégica que facilita proyectos de investigación aplicada, iniciativas de educación ambiental y procesos de vinculación académica.
Este modelo concibe el ambiente no solo como escenario, sino como actor pedagógico. Quienes participan en el Aula Verde fortalecen su conciencia ambiental y su responsabilidad social, comprendiendo el impacto que sus futuras decisiones profesionales tendrán sobre el país y sus recursos naturales.
Con más de 800 estudiantes que cada año desarrollan procesos formativos en el Aula Verde La Marta, la Universidad Castro Carazo reafirma su compromiso con una educación pertinente, conectada con la realidad nacional y orientada a formar profesionales con una visión integral, crítica y comprometida con el futuro de Costa Rica.

