Costa Rica atraviesa una transformación demográfica, que por su velocidad, no tiene comparación con las sociedades que nos antecedieron en este proceso. El envejecimiento no es una crisis, es una revolución que se asienta en el triunfo de la salud pública y el desarrollo social: tenemos más opciones para escoger nuestro proyecto de vida y estamos viviendo más años.
Y si, esto como toda etapa previa, nos plantea desafíos y dudas que depende de nosotros convertirlos en oportunidades y certezas. El país pasará en aproximadamente dos décadas el cambio que en otras regiones, como Estados Unidos o Europa, tomaron aproximadamente seis. Ahí es donde una ventana de oportunidad se abre con la economía plateada (conocida en inglés como Silver Economy) y que va más allá de un mero término económico; es un cambio de paradigma sobre cómo vemos y vivimos el envejecimiento.
Podemos creer que es un tema tangencial dentro de las prioridades del país y de nuestra economía, pero eso sería un error. Si la economía plateada fuera una nación soberana, sería la tercera economía más grande del mundo, solo por detrás de Estados Unidos y China, y atraviesa sectores y actividades tradicionales y otras innovadoras: turismo y ocio: domótica para vivir de forma independiente y aplicaciones de inclusión y la salud digital (AgeTech), urbanismo, vivienda, finanzas, servicios de salud, entre muchos otros donde las personas mayores no son vistas únicamente como consumidoras, sino como inversoras, generadoras de riqueza y conocimiento.
En pocas palabras, se trata del conjunto de actividades económicas, productos y servicios diseñados para satisfacer las necesidades y canalizar los aportes de las personas adultas mayores cuando así lo demanden o lo deseen. Tomando en cuenta las posibilidades de generar emprendimientos y ser persona empleada, las condiciones de seguridad para una inclusión financiera adecuada y la dinamización de servicios de cuidados.
Un cambio de paradigma: protección social para la autonomía
Bajo este mismo enfoque encontramos al expediente 24.604, "Ley para la Promoción y Fomento de la Economía Plateada", actualmente en la corriente legislativa, marca un paso audaz y necesario en esta dirección con la finalidad de propiciar que la longevidad sea una etapa de productividad, dignidad y plenitud.
El proyecto de ley propone tres ejes fundamentales: Cuidados, Empleo y Finanzas. Esta tríada es clave para romper el ciclo de exclusión que a menudo acompaña a la edad.
- Inclusión laboral y emprendimiento: La iniciativa busca eliminar la discriminación por edad y fomentar el "Emprendimiento Plateado". Al permitir que las personas que se acercan a los 65 años o más (y personas con síndrome de Down mayores de 40 años) sigan aportando su experiencia al mercado, no solo mejora su bienestar individual, sino que se inyecta vitalidad a la economía nacional.
- Inclusión digital: En un mundo hiperconectado, la alfabetización tecnológica es un derecho. El proyecto faculta al MICITT y al MEP para extender las iniciativas dirigidas a reducir la brecha digital, garantizando que el envejecimiento no signifique desconexión.
- Justicia en el consumo: Un aspecto innovador es la protección de las personas adultas mayores como consumidoras, proponiendo agravantes para sancionar abusos o prácticas engañosas.
En el primero de esos ejes, destaca la creación del Programa Especial para la Economía Plateada (PEEP) dentro del Sistema de Banca para el Desarrollo es una señal clara de que la autonomía económica requiere herramientas financieras reales. Este "instrumento de segundo piso" permitirá canalizar recursos hacia infraestructura adaptada, servicios de cuidado y proyectos liderados por las propias personas mayores.
Además, el fortalecimiento del CONAPAM como ente rector, en coordinación con otras entidades como el INA, el MTSS y los gobiernos locales, asegura que la política pública tenga “anclaje a tierra” y alcance nacional.
El camino por delante
Como sociedad, debemos entender que la economía plateada beneficia a todas las generaciones. Un diseño urbano universal y accesible, servicios de cuidado de larga duración de calidad y un sistema financiero inclusivo no solo sirven a quienes hoy son personas adultas mayores, sino que preparan el terreno para el futuro de todas las personas.
Desde el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), observamos con optimismo que este proyecto no solo reconoce a las personas adultas mayores como sujetos de cuidado y protección social, sino como agentes vitales de la sociedad y económicamente activos. Por ello, reafirmamos nuestro compromiso de acompañar técnica y humanamente estos esfuerzos.
Y esto incluye reconocer el gran valor de iniciativas complementarias como el programa “Caminos a la longevidad” impulsado por la Fundación CRUSA con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para la inclusión financiera y el impulso a una sociedad y una economía de los cuidados.
La "Economía Plateada" no es un nicho de mercado; es una visión que crea adaptabilidad demográfica frente a las oportunidades derivadas del envejecimiento poblacional. Costa Rica tiene la oportunidad histórica de liderar en la región, demostrando que envejecer con propósito y seguridad económica no es un lujo, sino un pilar del desarrollo sostenible, y que la economía plateada es, en última instancia, una inversión en nuestra propia humanidad.
