Irán no ha confirmado la muerte de su líder supremo.
El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, habría muerto este sábado tras un ataque conjunto lanzado por Israel y Estados Unidos contra Teherán, según anunció el presidente estadounidense, Donald Trump.
Trump anunció la muerte del dirigente iraní en un mensaje en el que sostuvo que la operación ofrece a la población su “mayor oportunidad” para “recuperar el país”. El mandatario afirmó que la acción militar constituye una oportunidad para que los iraníes “tomen el control de su destino” y de su gobierno.
En un mensaje en video en el que anunció “importantes operaciones de combate”, el presidente estadounidense instó a la población iraní a “aprovechar el control de su destino” y añadió: “Cuando terminemos, tomen el control de su gobierno. Será suyo para tomarlo. Esta será probablemente su única oportunidad durante generaciones”.
La ofensiva, ejecutada durante el mes sagrado musulmán de Ramadán y al inicio de la semana laboral iraní, marcó un nuevo episodio en la intervención directa de Washington en Irán. En los últimos ocho meses, la Administración Trump ordenó dos ataques contra el país en el marco de las tensiones por su programa nuclear.
En un discurso televisado, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que existían “señales crecientes” de que Jameneí, de 86 años, murió cuando Israel bombardeó su complejo en la madrugada del sábado. Poco después, dos funcionarios israelíes confirmaron su fallecimiento bajo condición de anonimato, a la espera de un anuncio formal.
Jameneí dirigió durante décadas la estructura clerical iraní y el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, los principales centros de poder del sistema teocrático. Su muerte dejaría un vacío en la cúpula del Estado, dado que no existía un sucesor designado públicamente y que el líder supremo tenía la última palabra en las decisiones estratégicas.
En Teherán, algunos testigos dijeron a la agencia AP que ciertos residentes celebraron la noticia con silbidos y vítores. Sin embargo, las autoridades iraníes denunciaron un alto número de víctimas civiles.
Un diplomático iraní informó ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que los bombardeos causaron cientos de muertos y heridos. La televisión estatal iraní, que citó a la Media Luna Roja, reportó al menos 201 fallecidos y más de 700 heridos hasta la noche del sábado.
Irán respondió con el lanzamiento de misiles y drones contra Israel y contra bases militares estadounidenses en la región. El Ejército israelí indicó que interceptó numerosos proyectiles y que la población recibió alertas preventivas ante posibles ataques.
Doce horas después del inicio de la ofensiva, el Ejército de Estados Unidos comunicó que no registró bajas entre sus tropas y que los daños en sus instalaciones fueron mínimos, pese a “cientos de ataques iraníes con misiles y drones”. Las fuerzas estadounidenses señalaron que atacaron instalaciones de mando de la Guardia Revolucionaria, sistemas de defensa aérea, plataformas de lanzamiento de misiles y aeródromos militares.
Israel afirmó que mató al comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria y al ministro de Defensa iraní, así como al secretario del Consejo de Seguridad Nacional, a quien describió como asesor cercano de Jameneí.
Antes de la confirmación oficial de la muerte del líder supremo, el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, declaró a NBC News que Jameneí y el presidente Masud Pezeshkian estaban vivos “hasta donde sé”. Calificó el ataque de “no provocado, ilegal y absolutamente ilegítimo”.
En el sur de Irán, autoridades locales informaron de la muerte de al menos 85 personas tras el impacto de un bombardeo en una escuela femenina. En otras zonas del país, explosiones afectaron instalaciones gubernamentales, edificios residenciales y recintos deportivos, según medios estatales.
La tensión también alcanzó a otros países de la región. Bahréin denunció un ataque contra la sede de la Quinta Flota de la Marina estadounidense; Kuwait reportó impactos cerca de su aeropuerto internacional y en una base aérea; Arabia Saudí aseguró que repelió un ataque dirigido contra su capital y su región oriental; y Jordania afirmó que interceptó 49 drones y misiles balísticos. En Emiratos Árabes Unidos, restos de un proyectil causaron la muerte de una persona.
Las conversaciones nucleares entre Washington y Teherán, que atravesaban una nueva ronda sin resultados concluyentes el jueves anterior, quedaron en suspenso. Trump sostuvo que Irán continuaba desarrollando su programa nuclear y afirmó que busca “aniquilar” la marina iraní y desmantelar las milicias aliadas de Teherán en la región. También instó a la Guardia Revolucionaria a deponer las armas bajo amenaza de “muerte segura”.
