Eugenia Zamora advierte sobre discursos de odio y pide un proceso de distensión y reconciliación nacional tras las elecciones de 2026.
La presidenta del Tribunal Supremo de Elecciones, Eugenia María Zamora Chavarría, llamó la noche de este domingo a respetar el veredicto de las urnas, a bajar el tono de la confrontación política y a abrir un proceso de distensión y reconciliación nacional, durante el inicio de la sesión solemne en la que el órgano electoral anunció el primer corte de resultados de las elecciones generales de 2026, las cuales dieron como ganadora a la candidata oficialista, Laura Fernández Delgado.
Zamora pronunció su discurso minutos antes de que concluyera la jornada de votación en el exterior, con el cierre de las urnas instaladas en Los Ángeles, California, lo que marcó el final del proceso para elegir la Presidencia y Vicepresidencias de la República, así como las 57 diputaciones de la Asamblea Legislativa para el período 2026-2030.
En su intervención, la magistrada presidenta destacó que estas fueron las decimonovenas elecciones nacionales organizadas de forma ininterrumpida por el TSE desde 1953 y aseguró que el proceso electoral se desarrolló con solvencia técnica, integridad y absoluto apego a la Constitución y a la ley.
Zamora señaló que cada una de las etapas del proceso, desde la renovación de estructuras partidarias y la designación de candidaturas hasta la organización logística de la jornada electoral, estuvo bajo la supervisión permanente del Tribunal. Ese trabajo, afirmó, permite entregar al país resultados preliminares con la certeza de que reflejan "la voluntad libremente expresada en las urnas" por la ciudadanía costarricense.
La jerarca subrayó que los resultados divulgados pudieron ser constatados por los representantes de los partidos políticos en cada centro de votación del país y en los consulados en el exterior, y recordó que el escrutinio definitivo iniciará en los próximos días, con la revisión del material electoral en sesiones públicas, a la vista de fiscales partidarios.
Durante su mensaje, Zamora agradeció a los miles de funcionarios electorales, personas voluntarias, instituciones públicas y privadas, miembros de juntas receptoras de votos, cuerpos policiales, delegados electorales, guías scout y empresas que participaron en la organización de la jornada. Según indicó, ese esfuerzo colectivo permitió celebrar unas elecciones ejemplares, libres y auténticas, acordes con la tradición democrática del país.
Más allá del anuncio de resultados preliminares, la presidenta del TSE dedicó una parte central de su discurso a reflexionar sobre el clima político que rodeó el proceso electoral. Calificó la campaña como intensa y confrontativa y reconoció que, junto a las posiciones firmes y las críticas propias de una sociedad plural, se presentaron agravios, discursos de odio y narrativas falsas, incluso dirigidas contra la autoridad electoral.
En ese contexto, Zamora afirmó que la institucionalidad democrática resistió los intentos por desacreditar al Tribunal y dañar la confianza ciudadana en los procesos electorales. No obstante, advirtió que como sociedad "jugamos con fuego" al normalizar ese tipo de discursos, al tratarse de elementos esenciales para la convivencia democrática que "no tienen repuesto".
"La democracia no solo se sostiene con el acto de votar", señaló la magistrada, quien añadió que depende también de la manera en que las personas se relacionan entre sí y del respeto mutuo entre adversarios políticos, que antes que tales, son conciudadanos.
Zamora recordó episodios previos a la guerra civil de 1948, cuando —según relató— se normalizaron discursos violentos y estigmatizantes que luego derivaron en asesinatos y vejaciones. A partir de esa referencia histórica, llamó a frenar la escalada de insultos y crispación política que, dijo, no contribuye a enfrentar desafíos comunes como la pobreza, la enfermedad, la ignorancia y la criminalidad.
La presidenta del TSE insistió en que ganar o perder una elección no puede desgarrar a la sociedad costarricense y subrayó que el país sigue siendo "el mismo proyecto de vida en común", en el que nadie sobra para afrontar los retos nacionales.
Por ello, planteó la necesidad de abrir, a partir de esta noche, un tiempo para sanar heridas y promover un proceso de distensión y reconciliación que involucre al conjunto de la sociedad, con especial énfasis en los liderazgos políticos. A quienes no vieron cumplidas sus expectativas electorales, les pidió respetar el resultado de las urnas, sin renunciar a la crítica democrática ni a la vigilancia del poder.
Asimismo, dirigió un mensaje a las personas y fuerzas políticas favorecidas por el voto popular, a quienes recordó que gobernarán para la totalidad de la ciudadanía y no solo para quienes les dieron su apoyo. "El poder no es propiedad, sino encargo", afirmó, y añadió que gobernar en democracia exige generosidad, contención y apertura.
Zamora concluyó su discurso con un llamado a que todas y todos los costarricenses asuman un compromiso democrático renovado "por la patria y por la paz", en el cierre de una jornada electoral que, según sostuvo, reafirmó la fortaleza institucional del sistema democrático costarricense.
