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Por orden de "instancias superiores", declaran infructuosa licitación para construir Torre de La Esperanza

Institución frenó análisis de ofertas y replanteará el proyecto del Hospital Nacional de Niños como un desarrollo integral.

La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) declaró infructuoso el procedimiento de licitación para la construcción de la Torre de Cuidados Críticos del Hospital Nacional de Niños (HNN), conocida como Torre de La Esperanza, tras acatar una instrucción emanada de "instancias superiores" de la institución.

La resolución consta desde este lunes en el Sistema Integrado de Compras Públicas (Sicop) y detiene el concurso N.º 2024LY-000005-0001101107, tramitado bajo la modalidad llave en mano para el diseño, construcción, equipamiento y mantenimiento del proyecto.

Según verificó Delfino.cr, la CCSS no analizó nuevamente las ofertas presentadas por Puentes y Calzadas Infraestructuras S.L.U., Prodemex Costa Rica S.A., Estructuras S.A., Van der Laat y Jiménez S.A. y el Consorcio EDICA HNN, luego que la anterior adjudicación fuera anulada por la Contraloría General de la República (CGR).

El documento que sustenta la decisión, suscrito por el funcionario Anthony Chinchilla Siles, señala que la Junta Directiva de la Caja, en sesión ordinaria celebrada el 22 de enero de 2026, declaró de interés público e institucional el desarrollo de un "proyecto integral" para el Hospital Nacional de Niños. Ese acuerdo amplió el alcance original del concurso, que contemplaba únicamente la Torre de Cuidados Críticos, e incorporó la construcción de una nueva Torre de Hospitalización, junto con servicios complementarios.

La Gerencia de Infraestructura y Tecnologías trasladó esa directriz a la Dirección de Arquitectura e Ingeniería mediante el oficio GIT-0101-2026, en el que ordenó preparar la recomendación para declarar desierto el proceso vigente.

El análisis técnico concluyó que el cambio resultó sustancial y estructural, al punto de que las ofertas recibidas ya no respondían a las necesidades redefinidas por la autoridad institucional superior, pues ninguna propuesta incluyó la nueva torre de hospitalización ni los ajustes territoriales, normativos y operativos derivados del replanteamiento.

En el documento, la Dirección de Arquitectura e Ingeniería determinó que no existía una base técnica válida para evaluar, comparar y recomendar alguna de las ofertas en un contexto distinto al originalmente licitado.

El informe señaló que la magnitud del cambio impide introducir modificaciones mediante una adenda contractual. Citó el artículo 101 de la Ley General de Contratación Pública, que establece límites para variaciones posteriores a la adjudicación, y advirtió que la incorporación de nuevas edificaciones y servicios críticos altera la naturaleza esencial del objeto contractual.

Además, sostuvo que continuar con el concurso bajo las condiciones originales expondría a la CCSS a riesgos técnicos, financieros y legales, incluida la posibilidad de impugnaciones y nulidades por la alteración sustancial del proyecto.

Con base en esos argumentos, la Dirección recomendó declarar desierto el procedimiento por razones de interés público, al amparo del artículo 51 de la Ley General de Contratación Pública y del artículo 139 de su reglamento. La Junta de Adquisiciones formalizó esa decisión.

El acuerdo de la Junta Directiva fijó un plazo máximo de seis meses para iniciar un nuevo proceso licitatorio que contemple el alcance integral del proyecto.

Proceso marcado por impugnaciones

La licitación de la Torre de La Esperanza enfrentó una cadena de recursos en los últimos meses.

Hace dos meses, la Contraloría General de la República anuló la adjudicación que la CCSS otorgó al consorcio EDICA HNN, integrado por Edica Ltda. y Construplaza S.A., tras acoger una apelación presentada por Van der Laat y Jiménez S.A.

El órgano contralor determinó que una de las empresas del consorcio adjudicatario incumplió requisitos financieros establecidos en el cartel. También concluyó que la CCSS excluyó de forma incorrecta la oferta de Van der Laat y Jiménez.

Tras esa resolución, la institución debía definir si readjudicaba el contrato a la única oferta considerada elegible. Sin embargo, la Junta Directiva optó por replantear el proyecto en su totalidad y frenar el concurso vigente.