
El desayuno representa la primera oportunidad del día para activar el organismo y preparar el cerebro para el aprendizaje.
Con el inicio del curso lectivo, el Colegio de Profesionales en Nutrición de Costa Rica hace un llamado a las familias del país para reforzar un hábito fundamental en el desarrollo de niños, niñas y adolescentes: el consumo diario de un desayuno balanceado.
El desayuno representa la primera oportunidad del día para activar el organismo y preparar el cerebro para el aprendizaje. Diversos estudios han demostrado que los estudiantes que desayunan de forma regular presentan mejor rendimiento académico, mayor participación en clase y mejor comportamiento.
La Dra. Elizabeth Delgado Montero, nutricionista y vocera del Colegio de Profesionales en Nutrición, explica que durante la noche el cuerpo pasa varias horas sin recibir alimento y al despertar las reservas de glucosa, principal fuente de energía del cerebro, se encuentran disminuidas.
La especialista explicó:
Cuando un estudiante asiste a clases sin desayunar, baja el nivel de glucosa en sangre, el cerebro recibe menos energía y esto afecta la atención, la memoria y la velocidad de procesamiento. También puede presentarse irritabilidad, cansancio y dificultad para resolver problemas. En términos sencillos, es como intentar que un carro funcione sin gasolina”.
Evidencia científica respalda la importancia del desayuno
La investigación internacional ha encontrado que los niños y adolescentes que desayunan obtienen mejores resultados en pruebas de memoria y comprensión lectora. Además, el consumo de desayunos que incluyen carbohidratos complejos y proteína favorece la atención sostenida.
Programas de alimentación escolar en diferentes países han mostrado mejoras en asistencia y rendimiento académico, lo que confirma que el desayuno no solo impacta el estado físico, sino también el desempeño cognitivo y conductual.
Errores frecuentes en el desayuno
El Colegio de Profesionales en Nutrición advierte que algunos errores comunes incluyen ofrecer únicamente bebidas azucaradas, productos ultraprocesados como galletas o cereales altos en azúcar, omitir la proteína o incluso sustituir el desayuno por dinero para comprar alimentos sin supervisión.
Delgado enfatizó:
El desayuno no tiene que ser complicado, pero sí debe ser equilibrado”.
¿Qué debe incluir un desayuno balanceado?
Un desayuno adecuado para favorecer la concentración y el desempeño escolar debe incluir:
- Carbohidratos complejos como tortilla, pan integral, avena, gallo pinto o arroz y frijoles.
- Una fuente de proteína como huevo, queso, yogurt natural, leche o frijoles.
- Fruta fresca, que aporta vitaminas, minerales y fibra.
- Pequeñas cantidades de grasas saludables como aguacate o semillas.
Algunos ejemplos prácticos son gallo pinto con huevo, fruta y leche; avena con fruta y yogurt natural; o pan integral con queso acompañado de fruta y batido natural sin azúcar añadida.
Ultraprocesados y azúcar: un efecto pasajero
Los productos con alto contenido de azúcar generan un aumento rápido de energía, seguido de una caída brusca que puede provocar somnolencia, dificultad para concentrarse, inquietud, cambios de humor y hambre temprana. Su consumo frecuente también se asocia con sobrepeso, caries y mayor riesgo de enfermedades metabólicas a largo plazo.
En la etapa preescolar, los menores son más sensibles a cambios en los niveles de glucosa y requieren desayunos sencillos pero nutritivos. En primaria, se consolida el hábito alimentario y la necesidad de energía constante es clave para el aprendizaje formal. En secundaria, muchos adolescentes omiten el desayuno, lo que afecta su concentración, rendimiento y estado de ánimo.
Recomendaciones del Colegio de Profesionales en Nutrición
El CPN recomienda planificar los desayunos con anticipación, evitar productos altos en azúcar, incluir siempre una fuente de proteína, levantar a los estudiantes con tiempo suficiente para que puedan desayunar sin prisa, promover la hidratación con agua y dar el ejemplo desde el hogar.
Delgado Montero añadió:
El desayuno no es un lujo, es una necesidad. Cada mañana representa una oportunidad para apoyar el desarrollo físico, emocional y académico de nuestros hijos e hijas. Un desayuno balanceado es una inversión diaria en su aprendizaje y bienestar”.
