De acuerdo con datos del Ministerio de Salud, en 2024 se reportaron 940 casos nuevos de VIH en Costa Rica.
El Colegio de Microbiólogos y Químicos Clínicos emitió una serie de recomendaciones para el uso adecuado de las autopruebas de VIH, tras la reciente autorización del Ministerio de Salud que facilita su importación y distribución en el país.
La entidad destacó que estas pruebas, tanto de saliva como de sangre, constituyen una herramienta que puede ampliar el acceso al tamizaje y permitir que más personas conozcan oportunamente su condición de salud.
Según el Colegio, las autopruebas pueden contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas con VIH y a reducir la diseminación del virus, especialmente entre poblaciones que prefieren no acudir directamente a los servicios de salud.
No obstante, los especialistas insistieron en que los resultados obtenidos mediante estas pruebas son únicamente orientativos y deben ser confirmados por pruebas de laboratorio clínico, que cuentan con mayor especificidad y permiten un diagnóstico certero.
Marvin Durán, inmunólogo clínico y representante del Colegio, señaló que los resultados positivos no deben considerarse definitivos, ya que existe la posibilidad, aunque poco frecuente, de obtener falsos positivos.
Por esta razón, el colegio recomendó que el 100 % de los resultados positivos en autopruebas sea corroborado mediante exámenes de laboratorio y que las personas reciban asesoría médica especializada para la adecuada valoración de cada caso.
Asimismo, las autoridades advirtieron que los resultados negativos también deben interpretarse con cautela, en particular cuando existe una exposición reciente al virus.
El presidente del Colegio, el virólogo Juan Carlos Villalobos Ugalde, explicó que las autopruebas pueden tardar más tiempo en resultar positivas tras una infección, en comparación con las pruebas utilizadas en laboratorios clínicos, lo que incrementa el riesgo de falsos negativos y de una falsa sensación de seguridad.
El Colegio recordó que estas pruebas detectan anticuerpos producidos por el sistema inmunológico en respuesta al VIH, por lo que su efectividad depende del llamado “periodo de ventana”, es decir, el tiempo transcurrido entre la infección y la presencia detectable de anticuerpos.
Además, indicaron que, en pruebas de sangre, la probabilidad de detección es baja durante los primeros 20 a 30 días posteriores a la infección, mientras que en pruebas de saliva la detección suele ser más confiable cerca del día 80, lo que las hace más eficaces en infecciones ya establecidas.
El comunicado subrayó la importancia de que las personas soliciten información clara sobre el periodo de ventana de cada autoprueba y busquen atención médica ante cualquier sospecha de exposición reciente, aun cuando el resultado sea negativo.
De acuerdo con datos del Ministerio de Salud, en 2024 se reportaron 940 casos nuevos de VIH en Costa Rica, cifra que, según el Colegio, evidencia la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención, diagnóstico oportuno y acceso al tratamiento en el país.
