
Estar a la vanguardia en tecnología genera ahorro en costos, evita riesgos en el manejo de datos y una operatividad más fluida.
El outsourcing tecnológico en toda la región está atravesando una transformación importante. Lo que antes se entendía como tercerización de soporte o provisión de recursos aislados, hoy evoluciona hacia modelos integrados que unifican toda la operación de las Tecnologías de Información, bajo un solo esquema de gestión, automatización y medición de resultados.
En muchas organizaciones, la infraestructura, las aplicaciones, el soporte técnico y la seguridad todavía funcionan de manera independiente, ya sea con múltiples proveedores o equipos desconectados entre sí. Esta división se traduce en duplicidad de esfuerzos, tiempos de respuesta más largos y costos ocultos que afectan directamente la productividad y la continuidad del negocio.
Por esta razón, surge Intelligent Service Integration (ISI), un modelo de outsourcing tecnológico que permite resolver esta problemática. Se ha diseñado para integrar infraestructura, software, seguridad y operación en un único servicio gestionado e industrializado.
“Hoy las organizaciones necesitan continuidad, estabilidad y una operación que responda con indicadores claros. La integración total minimiza fricciones a lo interno y mejora la capacidad de anticipar incidentes”, explica Jenyfer Umbarila, Gerente de Ventas Regional de Outsourcing en GBM.
La operación de ISI es respaldada por 8 Centros de Excelencia regionales (COEs), más de 3.962 contratos activos y 1.171 clientes con servicios gestionados, administrando más de 50.000 activos tecnológicos en la región. Aunado a esto, reporta un 99,7% de cumplimiento en niveles de servicio (SLA) y más de USD 220 millones en contratos activos, apoyado por certificaciones internacionales como ISO 20000-1 e ISO 9001, así como una red de 10 data centers.
El modelo se implementa mediante esquemas integrados. Uno de ellos combina la operación central de TI con la experiencia digital de los usuarios, permitiendo monitoreo 24/7 y detección temprana de fallas antes de que afecten la productividad. Otro integra la gestión de infraestructura con la operación de aplicaciones bajo una sola línea de responsabilidad, reduciendo tiempos de resolución y eliminando conflictos entre áreas técnicas.
En su versión más amplia, el modelo consolida infraestructura, aplicaciones, soporte presencial, experiencia del usuario y seguridad en un único servicio gestionado. El objetivo es claro: eliminar silos y establecer una sola interfaz de gobierno que permita mayor control, eficiencia y trazabilidad.
“Ya no se trata de tercerizar recursos, sino de transformar la operación completa en un servicio unificado, automatizado y medible. El modelo ISI de GBM integra múltiples disciplinas tecnológicas que tradicionalmente operan de manera separada: operación de infraestructura, gestión de aplicaciones, experiencia digital de usuario, seguridad, soporte en sitio y servicios de procesos de negocio, todos bajo un único modelo de entrega industrializado”, comentó Umbarila.
Para sectores como banca, telecomunicaciones, retail y servicios financieros —donde la disponibilidad tecnológica impacta la logística, los ingresos y la reputación— esta evolución del outsourcing representa una decisión estratégica, que debe ser acompañada por expertos con una visión integral, como GBM.
El diferenciador estratégico
GBM fortalece este enfoque mediante un modelo industrializado de producción de servicios, que le permite operar grandes volúmenes de TI con menores costos, menor riesgo y mayores estándares de calidad.
A diferencia del outsourcing convencional, ISI opera sobre cuatro pilares fundamentales. En primer lugar, la industrialización, que plantea procesos estandarizados, roles especializados y centros de excelencia que garantizan consistencia y calidad. En segundo lugar, la integración total, a partir de la cual múltiples prácticas tecnológicas operan bajo un esquema único de entrega, lo que permite eliminar la fricción entre equipos de infraestructura, aplicaciones y soporte.
Ambas características son complementadas con una automatización inteligente que reduce la intervención manual en tareas repetitivas, acelera la resolución de incidentes y minimiza errores. Y, finalmente, se completa con la obtención de reportes unificados, métricas ejecutivas y visibilidad en tiempo real del servicio. Todo esto posibilita que las empresas tomen decisiones basadas en datos.
De igual forma, integra sus distintas líneas de negocio y prácticas en un modelo orquestado, donde el cliente recibe una solución articulada y no un conjunto de servicios aislados.
“El verdadero diferenciador no es la tecnología por sí sola, sino cómo se orquesta, describe Umbarila. ISI permite que una empresa vea toda su operación tecnológica en un solo dashboard, con un solo proveedor y un modelo de costos predecible”, concluyó Umbarila.
Para más información de GBM puede visitar: https://www.gbm.net/
