Durante años hemos hablado de transformación digital, de automatización y de disrupción. Sin embargo, hoy enfrentamos un punto de inflexión que no admite evasivas: el salto hacia la Inteligencia Artificial Avanzada. Es un imperativo estratégico que definirá quiénes competirán en los próximos cinco años… y quiénes quedarán rezagados.
Un nuevo estudio de EY, basado en entrevistas con líderes empresariales de toda la región, revela una realidad que debe preocuparnos y movilizarnos.
El 49% de las empresas todavía está en exploración, 31% ejecuta pilotos aislados y ninguna ha logrado integrar IA avanzada a procesos estratégicos del negocio. Ninguna. No se trata de falta de interés, sino de una brecha estructural que amenaza nuestra competitividad.
La IA que está transformando mercados no es la que responde preguntas o genera textos. Es la que actúa, decide, ejecuta, orquesta modelos y optimiza operaciones en tiempo real. Es la IA Agéntica Avanzada, capaz de operar como un “equipo digital” que apoya funciones críticas como riesgo, operaciones, experiencia del cliente, finanzas o recursos humanos. Y esa es la IA que aún no hemos integrado.
La pregunta clave para los líderes es simple: ¿Estamos tomando decisiones que preparan nuestros negocios para ese futuro?
Si no contamos con una estrategia ejecutiva, un modelo de gobernanza, una arquitectura tecnológica robusta y el talento adecuado, no podremos escalar IA más allá de experimentos. Y un piloto sin escalamiento no es transformación; es ruido. Es ilusión de progreso sin impacto real.
Pero hay algo aún más importante: la región tiene potencial. Siete de cada diez empresas ya obtienen resultados medibles con IA en eficiencia, costo y toma de decisiones. El problema no es la ausencia de beneficios. El problema es que esos beneficios están atrapados en iniciativas aisladas que no conectan con la estrategia, ni con el modelo operativo, ni con la inversión necesaria.
Es momento de que los CEO, CIO, COO, CFO y CHRO se sienten en la misma mesa y definan una ruta de adopción integral: inversión estratégica, gobernanza sólida, talento especializado, cultura habilitadora y un modelo operativo listo para escalar IA.
La región está frente a una oportunidad única para reescribir su competitividad. Pero el reloj ya empezó a correr. Y quienes actúen primero tendrán una ventaja que será difícil recuperar.
Este es el momento de decidir.
