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DeCine: Películas sobre los riesgos del 2026

Ante la caída del multilateralismo, el matonismo como herramienta política y la mentira institucionalizada, es normal sentir miedo, hay peligros que sobrevuelan el mundo en este 2026 y sobre eso van las recomendaciones de esta semana.

Civil War. Netflix. Calificación 12 de 10.

Civil War relata la historia de una periodista que cubre una guerra civil en un Estados Unidos distópico pero no muy alejado del presente. La película muestra cómo el país se encuentra fragmentado al menos en dos grupos que se matan entre sí, aunque no se explica el motivo del conflicto. Estamos ante una historia emocionante, llena de cafeína, crítica, que deja espacio para lecturas personales y, sin duda, es una excusa perfecta para conversar sobre la importancia del diálogo en una sociedad y los peligros que su ausencia puede conllevar. Es un drama político y social disfrazado de película de acción.

La idea de estas letras no es decirles que es tiempo de entregarnos al pánico; todo lo contrario: ante los peligros grandes y pequeños podemos hacer un ejercicio de gestión del riesgo. Hagamos un repaso rápido de esto antes de continuar con la siguiente película.

Riesgo = Peligro × Exposición × Vulnerabilidad

¿Que podemos hacer para cuidarnos?

1) Evitar o reducir el peligro
Aplica cuando sí se puede actuar (al menos en algún grado) sobre la fuente del peligro.

  • No ser parte de los discursos de odio e intentar, por medio de escucha activa y un diálogo no violento, podemos intentar al menos hacer cuestionarse a quienes sí los usan.

  • Sumarse al tejido comunitario de ahí donde ustedes vivan.

  • Fortalecer la democracia en todas sus expresiones.

2) Reducir la exposición (no estar donde pega)

  • Hacer un uso de las redes sociales consciente, de modo que algo le aporten y no lo drenen.

  • En general, evitar cualquier conducta autodestructiva; en tiempos difíciles nos necesitamos sanos y cuerdos.

3) Reducir la vulnerabilidad (estar menos frágiles)

  • Contar con redes de amigos y familiares sanas y sólidas.

  • Tener el espíritu calmo, en la medida de lo posible. Si tiene el privilegio de hacerlo, pagar a verse es altamente recomendable.

  • La diversificación de ingresos no haría daño.

Ya vimos que no todo está perdido. Sigamos con las recomendaciones de esta semana.

All Quiet on the Western Front. Netflix. Calificación 13 de 10.

Esta película alemana y ganadora del Óscar y el Globo de Oro a mejor película internacional narra un conflicto armado en donde la ausencia y debilidad de mecanismos multilaterales efectivos ocasiona que los soldados y civiles sufran el impacto directo de la violencia y el miedo de la guerra. Mientras esto sucede, vemos a las cúpulas políticas negociando una supuesta paz que ignora la urgencia humanitaria en el terreno. Este relato, a pesar de la descripción que acabo de dar, no transcurre en el 2026 sino en 1918, no hay nada nuevo bajo el cielo.

Si tolera el cine belico, se la recomiendo infinitamente.

La distopía no queda aquí: también enfrentamos riesgos ambientales crecientes. Aunque los bosques y ríos no se han parado de dañar, y el cambio climático parece irreversible, lo cierto es que la narrativa de los gobiernos y del sector privado, al menos de la boca para afuera, era hasta hace poco que la transición de energías contaminantes como el petróleo a energías verdes se dibujaba como el camino evidente, lo obvio, la ruta ineludible. Pues ya no, contaminar es una nueva bandera. La siguiente recomendación nos lleva a esa época no tan lejana donde empezamos a perforar la tierra. Drill, baby, drill.

There Will Be Blood. AppleTV. Calificación 14 de 10.

En primer lugar, el director de este peliculón es Paul Thomas Anderson, quien es el director de Magnolia, que es la mejor película de todos los tiempos; esto es un hecho suficiente como para ver esta película. En este relato vemos a Daniel Day-Lewis convertido en un maniático intoxicado por el poder y el dinero que obtiene a punta de drenar la tierra, sacándole todo el petróleo posible. Para hacer esto se lleva por delante a propios y extraños; nada importa con tal de obtener lo único que importa: el petróleo y sus ganancias. El personaje es tan malo que parece un villano casi inverosímil si no fuera porque sabemos de primera mano que esa persona existe y preside el país más poderoso del mundo occidental.

Finalmente, que los detractores de Cumbres Borrascosas no los frenen y vayan a verla (está en todos los cines), al menos yo la disfruté de principio a fin, háganse su propia opinión.

Todo lo dicho es un llamado a estar alertas, no a la desesperanza. Eso fue todo por hoy, feliz fin de semana.