
El programa Tierra Fertil de Walmart impulsa a pequeños y medianos productores agrícolas a convertirse en agroempresarios sostenibles.
En Zarcero, cantón alajuelense reconocido por su clima fresco, Agrícola La Pradera ha
evolucionado de un emprendimiento familiar tradicional a un modelo productivo tecnificado y sostenible.
Detrás del proyecto está Enrique Rojas, productor cuya vida ha estado vinculada desde siempre al trabajo del campo y la ganadería. Proveniente de una familia dedicada a actividades agropecuarias, su vínculo con la tierra no responde a una oportunidad ocasional, sino a una herencia cultural y vocacional.
Sin embargo, el camino no ha sido lineal.
Un cambio estratégico que redefinió el negocio
Hace aproximadamente ocho años, Rojas decidió replantear el enfoque productivo de la finca. Hasta entonces cultivaba pepino y distintas variedades de tomate, incluyendo
sistemas hidropónicos, pero la rentabilidad y sostenibilidad del modelo comenzaron a
deteriorarse.
La decisión fue apostar por el apio.
Cuatro años después, junto a su esposa, dieron un segundo paso estratégico: migrar la producción a invernadero. Esa transición marcó un antes y un después en la estabilidad del negocio.
Actualmente, la operación se desarrolla en una estructura protegida de cerca de 8.000
metros cuadrados, con capacidad para sembrar alrededor de 76.000 plantas. Cada semana se cosechan entre 4.000 y 5.000 unidades, equivalentes a entre 2.000 y 2.500 kilos, que se distribuyen a los distintos formatos de Walmart en el país.
Crecimiento medible
La evolución del proyecto no solo es técnica, sino también comercial.
En 2024 entregaron 18.000 cestas de producto. Para 2025 la cifra aumentó a 24.000, lo que representa un crecimiento del 33% en volumen y un incremento del 29% en compras.
Para Rojas, el apio ofrece algo que otros cultivos no lograron consolidar: rotación constante, consumo estable y previsibilidad en la producción. Eso se traduce en ingresos sostenidos y mayor planificación financiera.
Producción bajo invernadero: eficiencia y control
El sistema protegido permite reducir la exposición a lluvias, vientos y variaciones bruscas de clima. Además, facilita una programación más precisa de aplicaciones agrícolas y mejora el manejo de humedad, lo que disminuye la incidencia de hongos y plagas externas.
Este modelo también ha permitido reducir cargas químicas e incorporar mayor uso de materia orgánica, optimizando rendimiento por metro cuadrado y calidad del producto final.
El acompañamiento técnico ha sido un componente clave en este proceso, especialmente en ajustes de manejo agronómico y control fitosanitario.

Un emprendimiento familiar que genera empleo
Agrícola La Pradera mantiene su carácter familiar. Mientras Enrique lidera la producción, su esposa administra la contabilidad y la gestión comercial. El proyecto genera cuatro empleos directos —dos mujeres y dos jóvenes— además de apoyos temporales según necesidades de cosecha.
Tierra Fértil como plataforma de crecimiento
La empresa forma parte de Tierra Fértil, programa de Walmart orientado a fortalecer pequeños y medianos productores mediante compras directas, asesoría técnica y capacitación empresarial.
Actualmente, el programa trabaja con 252 proveedores agrícolas nacionales y abastece frutas y verduras frescas a 345 tiendas en el país, brindando acceso estable a mercado, pagos oportunos y condiciones competitivas.
En el caso de Agrícola La Pradera, esa articulación ha permitido consolidar un proceso productivo más eficiente y sostenible, con crecimiento cuantificable y proyección a futuro.

