Pese a la época seca, los productores incrementaron la producción de leche gracias a la implementación de planes sostenibles del proyecto Resilientes.
Cuarenta pequeños y medianos productores de Guanacaste lograron aumentar hasta un 20% la producción de leche durante la época seca, junto con mejoras en bienestar animal y disponibilidad de forraje, gracias al proyecto Resilientes: Ganadería Sostenible Chorotega, una iniciativa ejecutada por CRUSA, la Cámara Nacional de Productores de Leche y la Dirección Regional Chorotega del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).
El proyecto, que inició en febrero de 2025, brinda asistencia técnica, inversión en infraestructura y planes de mejora individualizados, diseñados a partir de diagnósticos de cada finca y alineados con el enfoque de NAMA Ganadería, con el propósito de fortalecer la sostenibilidad del sector ganadero en una de las regiones más afectadas por la variabilidad climática del país.
Byron Salas, director ejecutivo de CRUSA, señaló:
La tecnología es clave para aumentar la productividad agropecuaria. Hoy los productores de ganado de leche y doble propósito de la región Chorotega cuentan con información que les permite tomar mejores decisiones y mejorar el manejo de sus fincas. En CRUSA impulsamos programas que transforman la innovación en bienestar para las personas”.
Las tecnologías implementadas incluyen redes hídricas internas, cercas eléctricas, insumos y equipos para la elaboración de ensilaje, mejoras en caminos internos y sistemas de captación y fertirriego de purines, que permiten aprovechar subproductos de la actividad ganadera como fertilizante orgánico.

La implementación de estos planes de mejora ha permitido que las personas productoras reporten incrementos sostenidos en la producción de leche, incluso en condiciones de sequía, así como una mayor estabilidad en la alimentación del ganado y un uso más eficiente del recurso hídrico.
Entre los principales resultados observados destacan:
- Incrementos de hasta un 20% en la producción de leche durante la época seca.
- Mejores condiciones de bienestar animal, gracias al acceso permanente al agua en los potreros.
- Mejora en la producción de forrajes mediante sistemas de pastoreo racional y rotación de potreros.
- Mayor capacidad de reserva de alimento a través del ensilaje, reduciendo la vulnerabilidad ante eventos climáticos extremos.
- Disminución de problemas sanitarios asociados al manejo y a las condiciones del terreno.
Innovación
Desde el territorio, las personas beneficiarias destacan que el acompañamiento técnico y la inversión estratégica en infraestructura son claves para asegurar la continuidad de sus actividades productivas en un contexto de alta variabilidad climática.
Por su parte, la Cámara Nacional de Productores de Leche resaltó que la iniciativa contribuye a mejorar la rentabilidad y resiliencia de los sistemas productivos, especialmente en fincas pequeñas y medianas de la región Chorotega.

Ivannia Quesada, presidenta de la Cámara Nacional de Productores de Leche, indicó:
Nuestra organización se siente complacida de contribuir al fortalecimiento de la resiliencia de los pequeños y medianos productores de leche y doble propósito de la región Chorotega, mediante la implementación de tecnologías que facilitan su adaptación al cambio climático y fortalecen la competitividad de los sistemas de producción, al mejorar el rendimiento, reducir costos y aumentar la rentabilidad”.
Además de los resultados productivos, el proyecto genera aprendizajes relevantes sobre la importancia del diagnóstico individual de cada finca, el acompañamiento técnico continuo y la articulación interinstitucional como factores determinantes para el éxito de iniciativas de adaptación climática en el sector agropecuario.
Con estos avances, el proyecto Resilientes busca consolidarse como un modelo piloto replicable para promover una ganadería más eficiente, rentable y ambientalmente responsable, alineada con los objetivos nacionales de acción climática y desarrollo sostenible.
