Voy a empezar con lo que debería ser evidente, pero parece no serlo: los resultados de este domingo 1 de febrero no van a ser idénticos a la última encuesta del CIEP.
Esto no quiere decir que la encuesta sea mal intencionada, o que la metodología que utiliza el CIEP no sea la correcta. Es simplemente el resultado natural de una encuesta que todavía muestra un 25,9% de personas indecisas y en la cual el porcentaje de participación se estima en un 69% (muy por encima de lo que hemos visto en elecciones recientes).
Esto tampoco significa que yo esté asegurando que Laura Fernández no puede ganar en primera ronda. Toda la información disponible a este momento indica que ese es el resultado más probable, aunque claramente puede que no termine de concretarse ya que depende de muchas variables, como cuántas personas salgan a votar y el efecto que tenga todo lo que ha sucedido desde el pasado lunes (cuando cerró la encuesta) hasta el domingo 1 de febrero.
Por eso mismo, no podemos olvidar que las encuestas de opinión no son instrumentos predictivos, solo nos dicen cómo está la “fotografía” de una situación en un momento determinado.
Es por esto que no son de recibo los múltiples intentos de crítica que han circulado en mensajes y redes sociales para deslegitimar el trabajo y rigor que demuestra el CIEP con sus encuestas.
Cualquier persona que tenga la mínima noción de estadística, no debería andar repitiendo frases tipo “no conozco a nadie que haya sido encuestado por el CIEP” o “una muestra de 1.500 personas no puede representar a 3,5 millones”, ya que eso solo refleja la misma ignorancia de quien niega el cambio climático: habla de algo sobre lo que demuestra no saber nada.
Cuestionar la información que se nos presenta es importante, más en tiempos de autoritarismo, pero para poder cuestionar sin bufonismo se requiere tener el conocimiento necesario, porque crear dudas desde la ignorancia también es irresponsable.
Debo decir que, para mí, están al mismo nivel las personas que tratan de negar los resultados de una encuesta (siempre y cuando esta haya sido realizada bajo los principios estadísticos necesarios como en el caso del CIEP) a quienes niegan la efectividad de una vacuna, ya que la lógica subyacente es la misma: si los instrumentos científicos no reflejan mi visión de mundo, el problema está en la ciencia que los respalda.
Si usted es una de las personas a las que no le gustó la foto que presentó la encuesta del CIEP, todavía tiene varios días para movilizarse, convencer a personas cercanas e incidir en el resultado final, pero absténgase de atacar al mensajero porque no le gusta el mensaje que le dio.
Al final del día, no podemos olvidar que la realidad siempre se impone y el primer paso para cambiarla es saber leerla, y para llegar a eso, necesitamos instrumentos que nos permitan medirla.
No olvidemos que el mensajero que criticamos hoy, puede ser el mismo al que le recemos mañana.
