
La marca subraya el valor de la tecnología aplicada a flotas livianas, como sistemas de asistencia a la conducción, para reducir riesgos, proteger al talento humano y optimizar la operación.
En un contexto de reactivación de operaciones, planificación anual y alta movilidad corporativa, Isuzu hace un llamado a las empresas a reforzar la seguridad vehicular de sus flotas livianas como un eje estratégico para el inicio del 2026, apostando por tecnologías que reduzcan riesgos, prevengan accidentes y fortalezcan la eficiencia operativa desde el arranque del año.
El inicio de un nuevo período suele venir acompañado de una mayor intensidad en los desplazamientos de personal, recorridos operativos y metas de productividad que exigen mayor precisión en la conducción y una gestión más rigurosa del riesgo en carretera.
En este escenario, la seguridad vehicular se consolida como un factor clave para garantizar la continuidad de las operaciones y la protección del talento humano.
“La seguridad vehicular dejó de ser un elemento complementario para convertirse en un factor estratégico que incide directamente en la rentabilidad, la estabilidad operativa y el bienestar de los colaboradores”, señaló Kenneth Pérez, gerente de Mercadeo de Isuzu.
Los modelos de flota liviana de la marca integran tecnologías orientadas a la prevención de incidentes y a una conducción más segura, como sensores delanteros y traseros, advertencia de abandono de carril y control crucero adaptativo, capaz de ajustar la velocidad y apoyar el frenado ante posibles distracciones. Estas soluciones permiten a las empresas operar con mayor control en entornos de tránsito variable y alta exigencia operativa.
En el segmento corporativo y de transporte ejecutivo, modelos como el MU-X incorporan frenos ABS, sistemas de estabilidad y pantallas con información de conducción alineadas con estándares internacionales de seguridad, consolidándose como una alternativa confiable para operaciones intensivas y movilidad de personal. De igual forma, el D-MAX se posiciona como una solución versátil para flotas comerciales que requieren seguridad, desempeño y durabilidad en recorridos mixtos.
Isuzu subraya que la seguridad vehicular no debe abordarse únicamente desde el componente técnico, sino como una responsabilidad compartida entre fabricantes y empresas. Apostar por vehículos equipados con tecnologías avanzadas permite proteger la inversión, fortalecer la reputación corporativa y avanzar hacia operaciones más sostenibles.
“Cada avance en seguridad es un paso hacia carreteras más seguras, empresas más competitivas y operaciones más responsables. Invertir en seguridad es proteger el futuro del negocio y de quienes lo hacen posible”, concluyó Pérez.

