
La Oficina del Consumidor Financiero advierte que no se ocupan grandes cambios en el comportamiento, sino pequeños ajustes constantes, hasta que se conviertan en hábitos casi naturales.
El inicio de un nuevo año representa una oportunidad concreta para replantear la forma en que las personas administran su dinero y consolidar hábitos financieros que permitan reducir la incertidumbre económica. Para la Oficina del Consumidor Financiero (OCF), con el inicio del 2026 surge una excelente oportunidad para comenzar a tomar decisiones, por simples que sean, que ayuden a fortalecer la estabilidad financiera de los hogares, más allá de propósitos generales que suelen quedar en el camino.
La experiencia de más de 11 años de la OCF de relación cercana con miles de consumidores, comprueba que la estabilidad financiera no depende de tener ingresos altos, sino de la forma y la actitud con que se administran los recursos disponibles.
“La estabilidad financiera se construye con orden y constancia. No es tanto un tema de cuánto se gana, sino sobre todo de tener consciencia de cuánto ingresa, cuánto se gasta y en qué se gasta, por quincena o por mes, y en especial cuánto se debe. Cuando una persona pierde esa claridad, incluso ingresos altos pueden resultar insuficientes”, explicó Montero.
Con base en los casos atendidos y en el comportamiento observado en la población, la OCF identifica varias recomendaciones clave para iniciar el 2026 con mayor control financiero:
- Llevar un registro regular de gastos: que permita identificar en qué se va el dinero y detectar consumos innecesarios. No tiene que ser un control digital, un cuaderno y un lápiz son suficientes.
- Ajustar el nivel de gasto al ingreso real del hogar: evitar compromisos financieros que superen la capacidad de pago mensual. Si no se tiene experiencia previa, comience con montos pequeños que puede incrementar poco a poco semana a semana.
- Reservar una parte del ingreso para el ahorro: aunque sea un monto pequeño, comience por ejemplo con el objetivo de crear un fondo para imprevistos.
- Planificar a largo plazo: según sea la edad que se tenga, será muy útil identificar metas financieras concretas para plazos de 5 o 10 años, como reducción de deudas o la preparación para el momento del retiro laboral.
- Darle pensamiento pausado a las compras importantes: comenzar por diferenciar entre lo que desea y lo que necesita, y luego revise lo que realmente podría pagar sin endeudarse.
Montero añadió que en la OCF han comprobado que una de las principales razones detrás del endeudamiento recurrente es la falta de margen financiero de las personas, lo que tiene variadas causas, desde que en algunos meses los ingresos no llegan a tiempo o son del todo insuficientes, hasta la problemática de que los ingresos son suficientes pero no se tienen una disciplina de gasto que considere la generación metódica de ahorros. Ante una situación de emergencia, no se cuenta con alguna reserva.
De cara al 2026, la Oficina del Consumidor Financiero recomienda la adopción de hábitos financieros más saludables desde el inicio de enero, lo que marcará una diferencia significativa en el tiempo. Mantener el gasto bajo control, usar el crédito con cautela y priorizar la estabilidad sobre el consumo inmediato son decisiones que inciden directamente en la tranquilidad económica de las personas a lo largo del año.



