
BYD registra un crecimiento interanual de 284%, en el ranking general de modelos más inscritos en el país, con 2.014 unidades.
El mercado automotor costarricense cerró 2025 con un comportamiento diferenciado entre marcas, en un año marcado por la consolidación de nuevas tecnologías y una mayor participación de vehículos eléctricos dentro del total de inscripciones. De acuerdo con datos de la Dirección General de Aduanas, varias marcas tradicionales cerraron el año con una baja interanual, mientras que otras mostraron crecimientos relevantes asociados a cambios en la composición de la oferta y la demanda.
En este contexto, BYD se ubicó como la cuarta marca con mayor cantidad de vehículos inscritos en Costa Rica, al contabilizar 4.360 unidades durante 2025, lo que representa un crecimiento interanual del 42%. Este resultado contrasta con el comportamiento registrado por varias marcas tradicionales del top 10, como Toyota, Nissan, Suzuki, Hyundai y Chevrolet, y evidencia un mayor dinamismo dentro del segmento de vehículos eléctricos.
El crecimiento observado durante 2025 se explica por la expansión del portafolio de vehículos eléctricos y el fortalecimiento de la presencia operativa en el mercado costarricense, en un contexto de mayor interés del consumidor por este tipo de tecnologías. Desde la compañía, este desempeño es interpretado como parte de una transformación más amplia del mercado automotor nacional.
A nivel de modelos, el BYD S1 Pro se posicionó en el quinto lugar del ranking general de vehículos más inscritos en el país, con 2.014 unidades, y registró un crecimiento interanual de 284%, uno de los incrementos más altos del mercado durante 2025. En el mismo ranking, modelos de otras marcas como Toyota Hilux, Suzuki Jimny, Toyota Yaris Cross y Nissan Kicks se mantuvieron entre los primeros lugares del año. Asimismo, el BYD Seagull ingresó al top 10, al alcanzar 1.258 unidades y una variación positiva del 11%.
Roberto Sánchez, gerente de mercadeo, señaló:
Las cifras confirman que el mercado costarricense continúa avanzando en la adopción de vehículos eléctricos. Se observa una mayor madurez del consumidor y una participación creciente de este tipo de tecnologías dentro del mercado general, lo que anticipa una evolución sostenida del segmento en los próximos años”.
Este comportamiento se inscribe en un contexto en el que la movilidad eléctrica ha venido ganando mayor peso dentro del parque vehicular nacional, impulsada por cambios en las preferencias del consumidor, políticas públicas orientadas a la descarbonización y el desarrollo progresivo de la infraestructura de carga. En conjunto, las cifras de 2025 reflejan una transición gradual del mercado automotor costarricense, en la que las tecnologías eléctricas comienzan a consolidar una presencia más visible dentro de los rankings generales de marcas y modelos.
