La inteligencia artificial ya no es un tema futurista: es un actor silencioso que está reconfigurando campañas, narrativas y, cada vez más, la calidad de los documentos que se le presentan al electorado. En Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y buena parte de Europa, la IA se usa para analizar opinión pública, segmentar mensajes y asistir la redacción de propuestas. Costa Rica, rumbo a las presidenciales de 2026, comienza a ver ese mismo fenómeno en un punto clave del debate democrático: los planes de gobierno, que deberían ser el contrato programático mínimo entre partidos y ciudadanía.

Este artículo se fundamenta en un análisis técnico comparado de los planes de gobierno 2026–2030, aplicando criterios utilizados para la detección de redacción asistida por inteligencia artificial mediante herramientas especializadas como Turnitin. El estudio considera, entre otros elementos, la similitud semántica entre secciones, la homogeneidad estilística, la repetición estructural por ejes programáticos y la coincidencia con bibliografía estándar recurrente de organismos internacionales como la OCDE, el Banco Mundial, la CEPAL y las Naciones Unidas. Los porcentajes mencionados corresponden a estimaciones orientativas con fines estrictamente informativos y de debate público. Conviene aclarar que el uso de IA no es ilegítimo en sí mismo; la problemática surge cuando esta sustituye el criterio político, debilita la responsabilidad programática y dificulta la rendición de cuentas ante el electorado.

  1. Alianza Costa Rica Primero (CR1). El plan apuesta por infraestructura como llave de crecimiento y empleo, con propuestas reconocibles como trenes o proyectos logísticos. Su mérito es la claridad en “qué” quiere impulsar, pero su debilidad es la falta de “cómo”: no aterriza costos, fuentes de financiamiento, cronograma, permisos ni modelo de ejecución (Asociación Público-Privado (APP), concesión o inversión pública), elementos indispensables para juzgar viabilidad. En materia fiscal se inclina por eficiencia y simplificación antes que nuevos impuestos, sin cuantificar efectos. El uso estimado de IA, 30%–40%, se sustenta en un estilo uniforme y una arquitectura muy ordenada que sugiere apoyo automatizado para estructurar diagnósticos amplios y lenguaje técnico general.
  2. Aquí Costa Rica Manda (ACRM). Su eje es una crítica al modelo institucional y la promesa de reordenarlo de forma profunda, con expresiones como “refundar” o “transformar” la gestión pública. El problema es que esa ambición no viene acompañada de una ruta transicional creíble: faltan etapas, reformas legales concretas, costos y evaluación de impactos, por lo que el plan se vuelve más declaración que programa. La política fiscal permanece difusa. El uso de IA, 35%–45%, se explica por una narrativa muy homogénea, abstracta y repetitiva, con diagnósticos sistémicos que no aterrizan en instrumentos verificables.
  3. Avanza (PA). El documento se centra en modernización del Estado y gobierno digital, con énfasis en interoperabilidad, expedientes electrónicos y trazabilidad del gasto. Su fortaleza es la coherencia técnica y la lógica de control; su debilidad es asumir que la digitalización, por sí sola, resolverá resistencias políticas y administrativas, sin detallar gestión del cambio, rediseño institucional o reformas normativas. En impuestos prioriza eficiencia y reasignación. El uso estimado de IA, 20%–30%, parece más editorial que generativo: el texto exhibe densidad técnica y menor dependencia de fórmulas genéricas.
  4. Centro Democrático y Social (CDS). Ordena el plan en ejes tradicionales como seguridad, educación y bienestar, lo que facilita la lectura. Sin embargo, en varios puntos la propuesta se queda en lineamientos sin metas, indicadores ni fuentes de financiamiento, lo que dificulta exigir cumplimiento. No plantea impuestos nuevos y evita definiciones fiscales delicadas. El uso de IA, 25%–35%, se justifica por estructuras repetidas por capítulos y lenguaje estándar transversal, aunque la organización general denota trabajo humano.
  5. Coalición Agenda Ciudadana (CAC). El plan se apoya en la idea de acuerdos ciudadanos y fortalecimiento democrático, con énfasis en participación y control institucional. El diagnóstico es coherente, pero la debilidad es la falta de priorización y secuencia: no se distingue con claridad qué se haría en el corto plazo ni con qué recursos. En fiscalidad habla de progresividad y combate a la evasión sin medidas concretas. El uso de IA, 30%–40%, se observa en capítulos transversales pulidos pero poco diferenciados, con formulaciones aplicables a casi cualquier organización.
  6. De la Clase Trabajadora (PT). Identifica la precarización laboral y la desigualdad como problema central y propone reforzar derechos laborales, empleo formal y protección social. Su fortaleza es la coherencia ideológica y el vínculo directo entre diagnóstico y propuestas; su debilidad es la falta de una ingeniería fiscal-productiva que explique cómo sostener y financiar la expansión social sin afectar empleo o competitividad. Abre la puerta a medidas tributarias progresivas. El uso de IA, 30%–40%, se fundamenta en la convivencia de consignas propias con tramos de redacción estandarizada.
  7. Esperanza Nacional (PEN). La seguridad aparece como eje dominante, con propuestas tipo patrullaje reforzado, control territorial y uso de tecnología. El problema es la ausencia de un enfoque integral: prevención, sistema penitenciario, coordinación judicial y costos operativos están poco desarrollados, lo que vuelve la propuesta incompleta. No define política fiscal. El uso de IA, 50%–55%, se justifica por similitud con textos genéricos de seguridad y formulaciones procedimentales repetidas sin contextualización local.
  8. Esperanza y Libertad (PEL). Se articula desde valores de orden y ética pública, proponiendo mejorar controles y rendición de cuentas. La debilidad es que no baja a indicadores, responsables, reformas legales ni cronogramas, quedándose en el terreno de la intención. En impuestos se limita a buena administración. El uso de IA, 40%–50%, se explica por la uniformidad del lenguaje y promesas de medición sin métricas concretas.
  9. Frente Amplio (FA). Presenta un diagnóstico nítido de desigualdad, crisis fiscal y deterioro ambiental, y propone reformas coherentes con su marco ideológico, incluyendo cambios tributarios progresivos y fortalecimiento de servicios públicos. Su fortaleza es que explicita costos políticos y permite al elector anticipar impactos; su debilidad es la alta exigencia de gobernabilidad y acuerdos para ejecutar. El uso de IA es bajo, menor al 15%, por el estilo argumentativo, heterogéneo y con huella humana visible.
  10. Integración Nacional (PIN). Su discurso se orienta a reactivación y empleo con promesas de competitividad y seguridad. La debilidad es que muchas propuestas aparecen como objetivos deseables sin instrumentos, responsables ni cronogramas. En fiscalidad prioriza simplificación sin explicar compensaciones. El uso de IA, 35%–45%, se fundamenta en la homogeneidad de capítulos y el lenguaje estándar transversal.
  11. Justicia Social Costarricense (PJSC). Prioriza municipalismo, economía solidaria y justicia social, con énfasis en cooperativas y gobiernos locales. Su debilidad es la ausencia de metas, costos y mecanismos de implementación, lo que dificulta medir resultados. No define política tributaria clara. El uso de IA, 50%–60%, se sustenta en el uso reiterado de lenguaje genérico y referencias universales intercambiables que reducen originalidad programática.
  12. Liberación Nacional (PLN). Presenta un plan extenso y técnicamente articulado en modernización institucional, transporte y desarrollo territorial. Su fortaleza es la arquitectura programática y el mayor nivel de detalle; su debilidad es la densidad: cuesta distinguir prioridades inmediatas y compromisos medibles. En impuestos habla de sostenibilidad y eficiencia, sin cerrar completamente el debate fiscal. El uso de IA, 15%–20%, parece concentrado en edición y coherencia.
  13. Liberal Progresista (PLP). Propone reformas económicas y de seguridad con herramientas como APP, simplificación regulatoria y fortalecimiento de competitividad. Su fortaleza es la concreción económica; su debilidad es el riesgo de subestimar la complejidad de gobernanza de las APP y un componente social comparativamente menos desarrollado. En impuestos apuesta por simplificación. El uso de IA, 40%–50%, se explica por secciones transversales muy estandarizadas coexistiendo con capítulos técnicos propios.
  14. Nueva Generación (PNG). Enfatiza modernización del Estado, innovación y emprendimiento, pero muchas propuestas quedan en generalidades: el “qué” está, el “cómo” no. La debilidad es la falta de instrumentos específicos por sector y de secuencia de implementación. En fiscalidad privilegia competitividad y evasión, sin paquete definido. El uso de IA, 35%–45%, se justifica por repetición estructural y lenguaje genérico.
  15. Nueva República (NR). Mantiene una narrativa clara contra corrupción y gasto excesivo y propone reordenamiento institucional. Su fortaleza es la identidad discursiva; su debilidad es la ausencia de métricas, reformas concretas y mecanismos de seguimiento, lo que dificulta fiscalización. En fiscalidad critica la lógica recaudatoria, pero no ofrece un modelo alternativo completo con efectos cuantificados. El uso de IA, 35%–40%, se percibe en tramos expositivos largos con estilo estandarizado.
  16. Progreso Social Democrático (PPSD). Organiza el diagnóstico en competitividad e infraestructura y recurre a verbos como “fortalecer”, “optimizar” e “impulsar”, sin metas ni plazos claros, lo cual es especialmente relevante por su experiencia reciente de gobierno. En impuestos prioriza consenso y equilibrio más que instrumentos concretos. El uso de IA, 41%–45%, se sustenta en la homogeneidad del texto y el reconocimiento de apoyo tecnológico, con capítulos transversales de tono “plantilla”.
  17. Pueblo Soberano (PPSO). Construye un relato fuerte de orden y cambio, pero ofrece pocas soluciones verificables en seguridad, costo de vida o empleo y no define con claridad financiamiento, una omisión crítica considerando su peso electoral. Predominan formulaciones amplias y promesas generales que dificultan auditoría ciudadana. El uso de IA, 50%–55%, se explica por estandarización alta, lenguaje repetitivo y secciones intercambiables con marcos genéricos.
  18. Unidad Social Cristiana (PUSC). Presenta un plan equilibrado, con mejor conexión entre diagnóstico y propuesta y mayor prudencia institucional. Su fortaleza es la gobernabilidad y la estructura programática; su debilidad es que esa cautela puede traducirse en reformas menos ambiciosas. En fiscalidad prioriza orden y eficiencia antes que nuevas cargas. El uso de IA, 20%–30%, es consistente con apoyo editorial, más que con generación total del contenido.
  19. Unidos Podemos (UP). Ofrece un enfoque de eficiencia estatal y empleo con modernización administrativa, pero sin desarrollar suficientemente la ruta legislativa y presupuestaria, lo que limita la evaluación de viabilidad. En fiscalidad privilegia simplificación y evasión, sin medidas plenamente desarrolladas. El uso de IA, 35%–45%, se justifica por homogeneidad discursiva y capítulos transversales estándar.
  20. Unión Costarricense Democrática (PUCD). Plantea una agenda amplia de seguridad y eficiencia estatal, pero sin metas verificables ni diferenciación clara frente a otros planes, lo que reduce su utilidad como instrumento de rendición de cuentas. En impuestos se queda en eficiencia administrativa sin paquete concreto. El uso de IA, 50%–60%, se fundamenta en alta similitud con textos genéricos de políticas públicas y redacción estandarizada.

La IA también puede servir al votante cuando se usa con transparencia: para comparar propuestas, resumir ejes y construir herramientas de orientación como un votómetro basado exclusivamente en los planes oficiales. Un votómetro responsable debe usar preguntas ancladas en propuestas verificables, mostrar su metodología, evitar ponderaciones ocultas y presentar resultados como orientación.

Prompt para crear votómetro

Primero se deben adjuntar de 10 en 10 los planes de gobierno oficiales encontrados en la página del TSE. Luego escribir el siguiente prompt: “Crea un votómetro de 20 preguntas objetivas basado exclusivamente en el análisis de los 20 planes de gobierno oficiales adjuntos. Las preguntas deben construirse a partir de los ejes programáticos más relevantes y comunes, utilizando lenguaje neutral y opciones de respuesta comparables. Cada plan debe analizarse para asignar la respuesta que refleje su postura explícita. Yo responderé las preguntas según mis convicciones y el sistema deberá presentar un ranking de los partidos políticos con un porcentaje de afinidad, indicando cuáles se ajustan más y cuáles menos a mis ideales, acompañado de una explicación breve por tema que justifique las coincidencias y discrepancias. El votómetro debe aclarar que su función es orientativa y no constituye una recomendación de voto.

Este artículo representa el criterio de quien lo firma. Los artículos de opinión publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de este medio. Delfino.CR es un medio independiente, abierto a la opinión de sus lectores. Si desea publicar en Teclado Abierto, consulte nuestra guía para averiguar cómo hacerlo.