“A través del tiempo” es el nombre de la muestra que está disponible de manera gratuita desde hoy y hasta el próximo viernes 28 de febrero.
Con 16 piezas de gran formato que abarcan recuerdos nostálgicos de su infancia, escenas domésticas con sus hijos o animales emblemáticos como el toro, símbolo poderoso de la cultura costarricense, el artista nacional Guillermo Emilio González, engalana la primera exposición de la Galería Siegfried Schosinsky del Banco de Costa Rica (BCR).
“Milo” González como es popularmente conocido, es un pintor autodidacta cuya pasión por el arte comenzó en la infancia, fascinado por las ilustraciones de calidad en libros y revistas. Desde entonces, dibujar y colorear se convirtió en una práctica constante.

“Mi interés se centra en la plástica, el color y la composición, buscando crear imágenes estimulantes y bellas”, afirma Milo refiriéndose a lo que lo motiva e inspira a pintar después de tantos años de haber tomado un pincel por primera vez.
Soy fiel a mi propia regla de no repetir fórmulas, por eso mi paleta se inspira en la cerámica precolombina, la tierra y la sangre, símbolos de vida”.

“A través del tiempo” es el nombre de la muestra que está disponible de manera gratuita desde hoy y hasta el próximo viernes 28 de febrero, en el primer piso de Oficinas Centrales del BCR, en un horario de 9:00 a.m. a 3:30 p.m.
El BCR indicó que es un honor renovar un año más su compromiso con la cultura que nutre la sensibilidad, fomenta la racionalidad y estimula el sentido crítico. "Contar con la Galería Siegfried Schosinsky representa tener un espacio donde el arte encuentra su hogar y donde, con cada exposición, se celebran esas particularidades que nos definen y unen como sociedad", señalaron
Más sobre el artista
Desde sus inicios, a mediados de los años 80, el trabajo de González evolucionó influenciado por el arte y su entorno familiar. Su obra, según afirma, no persigue transmitir mensajes políticos, sociales ni morales.
En cuanto a la temática o los motivos de cada obra, expresa que los usa como excusa para buscar disfrutar el proceso y el asombro que le genera ver cómo, poco a poco, la obra se va manifestando a sí misma. Fiel a su regla de no repetir fórmulas, su paleta se inspira en la cerámica precolombina, la tierra y la sangre, símbolos de vida.




