Imagen principal del artículo: Un TLC que beneficia a Costa Rica, pese a las voces dogmáticas

Un TLC que beneficia a Costa Rica, pese a las voces dogmáticas

En medio del ruido y show político, vale la pena analizar números.  Dato mata relato.

Las cifras oficiales de Procomer muestran que la relación comercial con Israel ha cambiado de manera contundente desde que se inició la negociación del TLC con Israel.

Costa Rica pasó de un déficit crónico a un superávit de 17,7 millones de dólares en 2024, gracias a un aumento inesperado pero muy bienvenido en nuestras exportaciones: de solo 5,2 millones en 2020 a 53,6 millones en 2024.

Es un crecimiento que no se explica por azar. Coincide con el extraordinario trabajo de los funcionarios de Comex y Procomer, el acercamiento diplomático y el avance hacia el Tratado de Libre Comercio.

Costa Rica tiene con que competir.  Cuando el país envía señales de apertura, los mercados responden, y en este caso respondieron a favor nuestro.

A pesar de esta evidencia, algunos sectores se oponen a este TLC desde una posición dogmática mas que económica.

Afirman que Costa Rica no debe firmar acuerdos con Israel, pero lo hacen basados en suposiciones y no en hechos.  Mismos dogmas que los han mantenido callados respecto a otros Tratados.

Un ejemplo claro: Israel no ha sido condenado por genocidio en Gaza. Esa acusación circula libremente, recordando la tristemente célebre mantra de “miente que algo queda”. Ningún tribunal ha dictado sentencia al respecto.

Además, estos mismos críticos suelen pasar por alto un dato que contradice su propio argumento moral: la Autoridad Palestina mantiene, por voluntad propia, cerca del 70% de su balanza comercial con Israel (fuentes: Banco Mundial – Palestinian Economic Monitoring Reports; UNSCO; Palestinian Central Bureau of Statistics). Es decir, aun en un contexto político profundamente complejo, la economía palestina depende en gran medida del intercambio diario con Israel. Y lo hacen por deseo propio. O sea hay compatriotas que se creen  más palestinos que los mismos palestinos.

Si la propia Autoridad Palestina reconoce y comercia a diario con Israel y mantiene aún en época de guerra  ese vínculo comercial, ¿por qué Costa Rica debería cerrarse a un socio que claramente potencia nuestras exportaciones, genera empleo y abre puertas tecnológicas?   Porque cerrarle oportunidades a tantos sectores de nuestra economía ?

El debate sobre el TLC con Israel debería basarse en realidades, no en consignas. Y la realidad es esta: Costa Rica gana cuando se abre al mundo, cuando diversifica mercados y cuando fortalece relaciones con países que pueden aportar innovación, inversión y estabilidad.

Los números hablan. Los hechos son verificables. Ignorarlos no es prudencia: es dogmatismo.