
El 67 % está dispuesto a utilizar tecnologías digitales que recopilen y envíen datos de salud a su equipo médico.
La longevidad y el bienestar se han convertido en prioridades globales, pero los modelos actuales de atención a personas adultas mayores aún no responden plenamente a sus expectativas. Así lo revela el Global Consumer Health Survey 2025 de EY, que muestra a una población que desea vivir más y mejor, apoyada en soluciones digitales que impulsen su autonomía, bienestar y conexión con sus cuidadores.
Actualmente, los adultos mayores enfrentan un sistema fragmentado, difícil de navegar y poco adaptado a sus necesidades. Casi el 60 % califica el sistema de atención como regular o deficiente, una cifra superior a la del sistema general (41 %) y al de salud mental (49 %). Además, el 45 % de quienes aún no requieren cuidados anticipa que será difícil orientarse cuando lo necesiten, lo que refleja una baja confianza en los modelos actuales.
El estudio también recoge la visión de ejecutivos del sector salud a nivel mundial, quienes coinciden en que la desarticulación del sistema dificulta el acceso oportuno a información y servicios, tanto para los adultos mayores como para quienes los cuidan. Estos hallazgos confirman la necesidad de evolucionar hacia un modelo más proactivo, enfocado en la prevención, el bienestar y el acompañamiento humano apoyado en tecnología.
El sistema actual depende en gran medida del trabajo no remunerado de los cuidadores familiares, quienes enfrentan una alta carga emocional y operativa. El 48 % de los cuidadores califica el sistema como extremadamente o muy difícil de manejar.
Uno de cada cinco dedica más de 31 horas semanales al cuidado de un ser querido, mientras que el 80 % invierte al menos cinco horas por semana en estas labores. Estas cifras evidencian la creciente presión que asumen los cuidadores y la urgencia de brindarles apoyo mediante soluciones tecnológicas que faciliten la coordinación y mejoren su bienestar.
Hoy ya existen casos en los que se utilizan herramientas digitales intuitivas para coordinar la atención, reducir la duplicación de gestiones y mejorar el acceso a asesoramiento médico, permitiendo que los cuidadores puedan combinar con mayor eficacia sus responsabilidades.
En este contexto, el estudio señala que casi el 75 % de los adultos mayores y futuros usuarios de servicios de cuidado está cada vez más abierto a integrar la tecnología en su bienestar diario. Desde herramientas para monitorear la salud hasta sistemas de apoyo en el hogar, estas soluciones favorecen un envejecimiento más autónomo, seguro y conectado.
Además, los consumidores buscan un enfoque centrado en la prevención y la calidad de vida, donde los datos de salud permitan anticipar riesgos, facilitar decisiones informadas y personalizar la atención.
Andrés Gavenda, Líder de Salud, EY Latinoamérica, explicó:
Actualmente, el adulto mayor no solo busca una vida más larga, sino una vida plena. La tecnología debe convertirse en un aliado que preserve su independencia, promueva su bienestar físico, social y cognitivo, y le permita mantenerse conectado con su entorno y con quienes cuidan de él”.
Entre las soluciones más valoradas destacan los sistemas de monitoreo remoto, los asistentes digitales para la toma de medicamentos y organización de citas, los programas de atención domiciliaria y las herramientas de orientación para cuidadores.
Héctor Rivera, socio de Business Consulting, EY Centroamérica, Panamá y República Dominicana, señaló:
El verdadero avance estará en utilizar la tecnología para conectar, no para reemplazar; para acompañar, no para aislar. Ese será el indicador del progreso en los sistemas de salud del futuro”.
