Imagen principal del artículo: Costa Rica se queda atrás en el cobro de impuestos al tabaco, según estudio global

Costa Rica se queda atrás en el cobro de impuestos al tabaco, según estudio global

En colaboración con:
Colaboración con agencia

Un análisis internacional advierte que el país registra un desempeño bajo en materia de impuestos al cigarrillo y evidencia un retroceso sostenido en la última década.

Un estudio global sobre impuestos al tabaco reveló que Costa Rica se mantiene rezagada en la aplicación de políticas fiscales efectivas para reducir el consumo de cigarrillos y aumentar la recaudación estatal.

La IV edición del Cuadro de Indicadores de Impuestos al Tabaco, elaborado por Economics for Health (CI), evaluó el desempeño de 171 países y concluyó que la mayoría de los gobiernos no están aplicando las mejores prácticas recomendadas. En este contexto, Costa Rica obtuvo una puntuación de 2,25 sobre 4, ubicándose en el grupo de países con un desempeño medio-bajo.

El consumo de tabaco es una de las principales causas de muerte prevenible a nivel mundial y los impuestos al cigarrillo continúan siendo una de las herramientas más eficaces para reducir su consumo, además de generar ingresos fiscales. No obstante, el estudio señala que la puntuación promedio mundial se mantiene prácticamente estancada desde 2022.

De acuerdo con el informe, solo el Reino Unido y Finlandia alcanzaron una puntuación igual o superior a 4 puntos en 2024, reflejando sistemas tributarios más robustos y consistentes. Otros 22 países superaron los 3 puntos, mientras que la mayoría, incluido Costa Rica, permanece por debajo de ese umbral.

En el caso costarricense, la puntuación de 2,25 resulta del promedio de cuatro componentes: precio del cigarrillo (3 puntos), cambio en la asequibilidad (0 puntos), participación de los impuestos en el precio final (2 puntos) y estructura tributaria (4 puntos).

El análisis histórico del CI muestra además un deterioro en el desempeño del país durante la última década. En 2014, tras la aprobación de la Ley 9028 de control de tabaco, Costa Rica alcanzó una puntuación de 3,13. Sin embargo, esta cayó a 2,13 en 2018, 2,00 en 2020 y apenas se recuperó a 2,25 en 2024.

El estudio advierte que, a nivel global, los gobiernos no están ajustando los impuestos al tabaco de forma suficiente para compensar la inflación y el crecimiento de los ingresos, lo que mantiene —e incluso incrementa— la asequibilidad de los cigarrillos. En muchos casos, los aumentos de precios responden más a decisiones de la industria tabacalera que a reformas fiscales, permitiendo que las empresas capturen mayores ganancias.

Asimismo, el CI señala que persisten estructuras tributarias poco efectivas, como sistemas complejos o basados en impuestos ad valorem, que limitan el impacto de los aumentos impositivos y dificultan su administración.

En Costa Rica, la discusión ocurre mientras la Asamblea Legislativa analiza el proyecto de ley 23.880, denominado Ley para la Responsabilidad Social del Consumo de Tabaco, que busca facilitar el cobro y aumentar los impuestos a los cigarrillos. Organizaciones como la Red Nacional Antitabaco han manifestado su respaldo a la iniciativa.

El informe concluye que una tributación más efectiva sobre el tabaco no solo permitiría generar nuevos ingresos fiscales, sino también reducir la presión sobre los sistemas de salud y mejorar la productividad económica a largo plazo.