Planificar con anticipación y adoptar hábitos financieros saludables puede marcar la diferencia para iniciar el año con mayor estabilidad económica.
El inicio de un nuevo año suele venir acompañado de ilusiones y metas, pero también de retos económicos. Tras las celebraciones de diciembre, muchas familias enfrentan gastos extraordinarios como la entrada a clases, el pago de seguros, reparaciones en el hogar o el automóvil, además de las necesidades cotidianas. Este escenario da lugar a la conocida “cuesta de enero”, un desafío recurrente que exige orden, planificación y disciplina financiera.
Con el objetivo de ayudar a las personas a enfrentar este periodo de forma más llevadera, Bernardo Barrientos, asesor financiero del Banco Nacional (BN), comparte siete recomendaciones prácticas que pueden contribuir a un mejor manejo del presupuesto familiar.
Bernardo Barrientos señala:
La cuesta de enero puede convertirse en una oportunidad para revisar hábitos financieros, ordenar prioridades y sentar bases más sólidas para el resto del año”.
Siete recomendaciones para ordenar las finanzas en enero
- Planificar un presupuesto: anotar ingresos y gastos, identificar compromisos y asignar montos específicos para cubrirlos.
- Practicar el consumo responsable: antes de comprar, evaluar si el gasto es realmente necesario y considerar el impacto económico, social y ambiental de cada decisión.
- Reducir los gastos hormiga: revisar pequeños gastos diarios que, al acumularse, afectan el presupuesto, como suscripciones o servicios poco utilizados.
- Priorizar los pagos esenciales: atender primero alimentación, transporte y vivienda, así como compromisos financieros que no pueden postergarse.
- Involucrar a toda la familia: conversar con la pareja e hijos sobre la importancia del ahorro y establecer metas compartidas.
- Crear un fondo de emergencia: destinar al menos un 10% de los ingresos para imprevistos, lo que brinda mayor tranquilidad y liquidez.
- Diversificar los ingresos: explorar fuentes adicionales como ventas en línea o trabajos temporales.
La “cuesta de enero” no tiene por qué ser un periodo marcado únicamente por preocupaciones. Reconocer la necesidad de cambio y tomar decisiones conscientes permite transformar este inicio de año en una oportunidad para construir hábitos financieros más responsables y sostenibles.
Desde el Banco Nacional se reitera la importancia de la educación financiera como herramienta para el bienestar económico. La entidad señala que detrás de cada decisión financiera hay sueños, esfuerzos y familias que buscan estabilidad, por lo que continuará ofreciendo orientación y soluciones que faciliten decisiones informadas y un inicio de año más ordenado.




