
El encuentro anual reunió a cerca de 100 graduados de los campus Pérez Zeledón y Coto, fortaleciendo el vínculo entre la universidad y sus profesionales.
Con el objetivo de fortalecer el vínculo entre la Universidad Nacional (UNA) y quienes culminaron su formación profesional, la Sede Regional Brunca —Campus Pérez Zeledón y Coto— celebró por tercer año consecutivo un encuentro en homenaje a sus graduados.
En esta edición, cerca de 100 titulados participaron en una tarde de esparcimiento, reencuentro y compañerismo junto con estudiantes de cuarto nivel. Las actividades se realizaron a mediados y finales de octubre, primero en el Campus Pérez Zeledón y posteriormente en el Campus Coto, en el Sur-Sur del país.
Un lazo que perdura
Según explicó Marianela Sandí, coordinadora general de la Comisión de Seguimiento a Graduados de la sede, el propósito del evento es mantener el lazo entre la universidad y quienes ya culminaron sus estudios: “La idea es que los graduados mantengan el vínculo con la academia. Desde la comisión les damos seguimiento y posteriormente les invitamos a este tipo de actividades”.
Por su parte, Jorge Altamirano, integrante de la comisión en el Campus Pérez Zeledón, subrayó la importancia institucional de este acompañamiento: “Por estatuto, la UNA debe dar seguimiento a sus egresados. El hecho de graduarse e incorporarse al mundo laboral no significa perder la conexión con su alma mater”.
De acuerdo con la comisión, hasta 2025 se han graduado aproximadamente 7.000 personas en el Campus Pérez Zeledón y cerca de 1.000 en el Campus Coto, desde su apertura en 2008.

Voces agradecidas
Miguel Ángel Cartín, uno de los primeros graduados del Campus Pérez Zeledón, expresó su satisfacción por ser tomado en cuenta: “Es importante mantener una relación entre la universidad y quienes nos hemos graduado, sin importar la carrera o generación”.
Brenda Godínez, graduada en 2025 en Turismo Sostenible, comentó que el encuentro le despertó nostalgia: “Evoca una etapa muy bonita de la vida. Es lindo saludar a profesores conocidos y ver cómo ha crecido el campus. La UNA deja una huella muy positiva tanto en lo académico como en lo social”.
Dylan Monge, egresado en 2017 de Turismo con énfasis en Negocios, destacó la inspiración recibida de su profesorado: “Nuestros docentes nos impulsaron a ser emprendedores, no empleados. Ser sello UNA nos da seguridad para crear más oportunidades laborales”.
Alejandro Bando, graduado en 2024 de Ingeniería en Sistemas, señaló que regresar a su universidad representa un orgullo: “Estos espacios permiten compartir nuestras experiencias y conocer los logros de nuestros compañeros como profesionales”.
Luis Rodríguez, egresado en 2019 de Comercio y Negocios Internacionales, resaltó el valor humano de su formación: “La UNA fue un espacio clave para crear lazos de apoyo que fortalecieron mis habilidades blandas”. Actualmente se desempeña como jefe de cadena de suministros en una empresa productora de aceite de palma en Panamá.
Finalmente, Guiselle Jara, graduada en 2013 en Gestión Financiera, reconoció el impacto de su paso por la universidad: “Fue una experiencia de vida que me permitió crecer personal y profesionalmente”. Desde 2016 labora como técnica en la Oficina de Desarrollo Territorial de Paso Canoas del Instituto Nacional de Desarrollo Rural (Inder).




