
El Colegio de Profesionales en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales hace un llamado respetuoso y firme a defender la independencia del Tribunal Supremo de Elecciones, ante recientes intentos de deslegitimar su labor.
El Colegio de Profesionales en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, como entidad que agrupa a especialistas en el estudio académico y técnico de los regímenes políticos, los procesos electorales y la institucionalidad democrática, no puede mantenerse al margen ante la coyuntura política nacional de las últimas semanas, donde se ha atacado y deslegitimado al órgano responsable de la organización, fiscalización y arbitraje electoral en Costa Rica: el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).
En el cumplimiento de nuestra función legal y ética de emitir posicionamientos que contribuyan al debate público, al fortalecimiento institucional y al ejercicio profesional responsable, nos dirigimos respetuosamente a la ciudadanía costarricense, a los integrantes de los supremos poderes de la República, a los partidos políticos y comunidad internacional para hacer un firme llamado al reconocimiento, respaldo y resguardo del trabajo que realiza el Tribunal Supremo de Elecciones.
Nuestro país cuenta con una singular experiencia democrática en América Latina, caracterizada por su continuidad institucional, su pluralismo partidario y su estabilidad política. Esa característica es parte esencial de lo que nos ha hecho grandes como nación. Desde hace 76 años hemos construido conjuntamente un régimen democrático que abre espacio a todas las personas, opiniones y visiones políticas. Hemos logrado reafirmar la democracia en una región, Centroamérica, caracterizada por regímenes autoritarios, rupturas institucionales y debilidad en contrapesos republicanos.
Si bien enfrentamos desafíos sociales, económicos y políticos que requieren atención urgente, no podemos permitir que las tensiones del presente opaquen los logros acumulados. La vía costarricense —basada en el diálogo, la negociación y la institucionalidad— sigue siendo un camino que la ciudadanía respalda de manera significativa. Hoy advertimos signos de erosión en la tolerancia política, en la convivencia democrática y en los mecanismos de participación más allá del sufragio. Esa preocupación, sin embargo, no puede conducirnos a destruir todo lo que como nación hemos hecho con acierto. Tal como en el pasado no se edificó un país desde cero, hoy debemos proteger lo que ha funcionado bien mientras trabajamos en las reformas necesarias.
El reconocimiento internacional del modelo democrático costarricense también responde al funcionamiento responsable, técnico y constitucional del Tribunal Supremo de Elecciones. Su labor, reiteradamente observada, analizada y tomada como referente por otros países, ha sido esencial para garantizar la pureza del sufragio y la equidad en la competencia electoral. Por ello, lamentamos las recientes expresiones de desconfianza provenientes de determinados actores políticos de cara a los comicios de 2026. Respetuosamente recordamos que el TSE cuenta con independencia institucional y competencias exclusivas en materia electoral, tal como establece la Constitución Política y el marco normativo vigente. Su integridad y autoridad deben ser respetadas por todas las personas y organizaciones que participan del quehacer democrático.
Por su parte, Costa Rica ha defendido históricamente el principio de autodeterminación de los pueblos y la no injerencia en los asuntos internos de los Estados. En coherencia con esa tradición diplomática y con la doctrina de política exterior costarricense, el Colegio rechaza de manera categórica cualquier forma de intervención —directa o indirecta— de gobiernos o sus funcionarios, organismos, actores transnacionales o grupos de presión extranjeros en el proceso electoral costarricense. El desarrollo de nuestras elecciones debe darse sin presiones externas que puedan distorsionar la voluntad popular, manipular la opinión pública, condicionar a las autoridades electorales o alterar el tablero político nacional. Invitamos respetuosamente a la comunidad internacional a acompañar el proceso desde la observación imparcial, la cooperación técnica y el escrupuloso respeto por la soberanía electoral de Costa Rica.
El Colegio hace un llamado a todos los actores políticos costarricenses y también a organizaciones e instituciones internacionales comprometidas con la democracia, para que respeten el calendario electoral, las reglas de la competencia y la neutralidad del Estado en el periodo electoral y post-electoral. Respetuosamente, instamos a que se evite cualquier forma de injerencia gubernamental indebida, uso de recursos públicos con finalidad electoral, o presiones institucionales que puedan comprometer la igualdad de condiciones entre las y los competidores políticos.
El Colegio de Profesionales en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales emite este pronunciamiento convencido de que la fortaleza democrática se sostiene en el respeto a las reglas, la institucionalidad robusta y una ciudadanía vigilante y comprometida. Reiteramos nuestra disposición a contribuir, desde el conocimiento especializado, al fortalecimiento del sistema político costarricense y a la defensa de los valores que han caracterizado nuestra tradición democrática.
