
Este lunes 17 de noviembre se conmemora el aniversario del lanzamiento de la Estrategia Global 90-70-90.
Esta fue elaborada en 2020 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y respaldada por 194 países, para acelerar la eliminación del cáncer cervicouterino, como un problema de salud pública.
Reunidos recientemente en San José, representantes de salud de diversos países de Centroamérica y el Caribe, entre ellos Costa Rica, se sumaron al llamado global de la OMS, para fortalecer las acciones en la lucha contra este cáncer que, en 2022, causó la muerte de alrededor de 350.000 mujeres en todo el mundo, de acuerdo con la OMS.
Pese a ser una enfermedad casi 100% prevenible, en Costa Rica cada año alrededor de 300 mujeres reciben un diagnóstico de cáncer cervicouterino, mientras que aproximadamente 150 fallecen por esta causa, según el Registro Nacional de Tumores. Además, Costa Rica mantiene una tasa de incidencia de 7.7 por cada 100.000 mujeres, mientras la de mortalidad de 4.4, realidad que refuerza la urgencia de actuar con decisión y coordinación regional.
El compromiso colectivo se fortaleció el mes pasado durante el Encuentro de Programas Nacionales de Cáncer de Cérvix en la región de Centroamérica y el Caribe, organizado por ACIB-FUNIN en San José. El evento reunió a autoridades sanitarias, especialistas y representantes de programas nacionales, dejando una huella significativa en los esfuerzos regionales por avanzar hacia la meta 90-70-90 de la OMS:
- 90% de niñas vacunadas contra el VPH antes de los 15 años
- 70% de mujeres examinadas con pruebas de alta precisión
- 90% de mujeres con lesiones tratadas oportunamente
“Más que una reunión técnica, el encuentro se transformó en un espacio de diálogo, cooperación y construcción de una esperanza compartida. Marcó el inicio de nuevas alianzas estratégicas y compromisos renovados que acercan a la región a un futuro más justo, en el que ninguna mujer muera por una causa prevenible”, subrayó Priscila Villanueva, directora ejecutiva de ACIB-FUNIN. En este contexto, Costa Rica, a través de ACIB-FUNIN, reafirma su papel como articulador regional, impulsando alianzas técnicas y fortaleciendo capacidades para avanzar con decisión hacia la eliminación del cáncer cervicouterino en América Latina y el Caribe.
La Dra. Carolina Porras, directora de investigación de ACIB-FUNIN, enfatizó que “la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) brinda una protección efectiva a las niñas y a las generaciones futuras frente al cáncer de cuello uterino”. Asimismo, destacó que “el tamizaje oportuno, seguido del tratamiento de las lesiones precancerosas detectadas, constituye una estrategia costo-efectiva clave para la prevención de esta enfermedad”.
Para el Dr. Alejandro Calderón, investigador de la Caja Costarricense de Seguro Social, “nuestro país ha avanzado de manera importante en la lucha contra este tipo de cáncer. Afortunadamente, contamos con una alta cobertura de vacunación contra el VPH, y recientemente, las autoridades incorporaron la prueba de detección del virus en mujeres mayores de 30 años, atendiendo el llamado de la OMS para la implementación de una prueba más efectiva en la detección de este virus”.
Además, Costa Rica cuenta con la Norma Nacional para la Prevención y el Manejo del Cáncer Cervicouterino y la Ley 10.619 para el fortalecimiento de acciones que promueven la prevención de este cáncer.
Ciencia pura vida
ACIB-FUNIN es una organización sin fines de lucro, cuyos investigadores tienen más de 30 años investigando sobre el VPH, siendo actores clave para probar la eficacia de la vacuna y en el desarrollo de estudios pioneros, los cuales, hoy sirven de base para las estrategias globales de prevención.
Recientemente, esta organización dio a conocer los primeros resultados de su estudio ESCUDDO, mediante el cual, lograron demostrar que una sola dosis de la vacuna contra el VPH, es tan efectiva como lo son dos dosis, para proteger contra los principales tipos de virus que causan el cáncer cervicouterino.
Gracias a estos hallazgos, diversos países de la región implementaron el esquema de una sola dosis en sus programas de vacunación, en niñas y niños de 10 años.
