
Kölbi promueve plataforma que capacitó a 500 personas de San José, Limón, Pérez Zeledón y Jacó.
Con el objetivo de cerrar la brecha digital en el país, Kölbi fue parte del desarrollo de la segunda edición de la gira de capacitaciones para Pymes y por primer año se sumó a esta iniciativa las capacitaciones tecnológicas de adultos mayores; ambas forman parte esencial de la estrategia de responsabilidad social empresarial de la marca. Estas giras impactaron alrededor de 250 pequeñas y medianas empresas a las que ofrecieron herramientas de digitalización e inteligencia artificial, y a 250 personas adultas mayores en el uso seguro de la tecnología.
La gira educativa recorrió Limón, Pérez Zeledón, Jacó y el área metropolitana, con el objetivo de apoyar el crecimiento empresarial de los emprendedores y las pymes y, al mismo tiempo, empoderar a una de las poblaciones más vulnerables ante las estafas en línea y fortalecer sus habilidades tecnológicas.
Pymes más conectadas y seguras en la era digital
El programa apoyado por Kölbi tuvo como objetivo principal brindar herramientas prácticas y actualizadas en temas clave como inteligencia artificial, seguridad digital y estrategias comerciales, para que las pequeñas y medianas empresas puedan competir en un mercado cada vez más tecnológico.
Dirigido a emprendedores y negocios formales de distintos sectores, el evento buscó fortalecer la productividad, proteger los datos y aprovechar las oportunidades digitales para crecer. Se desarrolló bajo el concepto gráfico de “Negocios Conectados”, con la convicción de que cada emprendimiento forma parte de una gran red que impulsa la economía del país.
Como parte de su responsabilidad social, en la capacitación, la empresa apoyó a las pymes con herramientas concretas que les permitan crecer con el apoyo de la inteligencia artificial y reforzar su seguridad digital, una necesidad urgente en el entorno actual.
El contexto nacional respalda este esfuerzo. Según un estudio retomado por la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR), la Universidad de Costa Rica (UCR) y el Sistema de Banca para el Desarrollo, bajo la metodología del Global Entrepreneurship Monitor (GEM), el país cuenta con una base emprendedora prometedora: un 75% de la población adulta considera tener las habilidades necesarias para emprender, y el 45% de quienes aún no lo hacen manifiestan intención de hacerlo en los próximos tres años.
Sin embargo, muchos de estos emprendedores enfrentan desafíos importantes. Aunque han tomado la decisión de salir adelante y generar un impacto a través de sus empresas, si no logran alcanzar niveles de productividad suficientes para competir con empresas más grandes, el camino se vuelve cuesta arriba. En ese contexto, no contar con herramientas como la inteligencia artificial integradas en sus procesos los deja en desventaja, frente a grandes empresas que ya disponen de los recursos, el conocimiento y el entrenamiento necesario para hacerlo.
Kölbi fue parte del desarrollo de talleres intensivos de cuatro horas donde se analizó el impacto real de la inteligencia artificial. Se explicó que esta tecnología no reemplaza todo, pero automatiza tareas repetitivas y potencia otras. Los participantes identificaron procesos en sus organizaciones que podían mejorar con IA y aprendieron a usar herramientas como ChatGPT y Copilot para redactar con agilidad, tomar decisiones más informadas y ahorrar tiempo. También se abordó el área comercial, con énfasis en que un emprendedor que no vende no sobrevive, y se mostró cómo la IA fortalece el marketing y mejora las ventas.
En el eje de seguridad digital, se presentaron pautas de protección y se recalcó la importancia de contar con protocolos para responder con mayor seguridad ante posibles amenazas.
“Los resultados han sido evidentes. Emprendedores que participaron en las capacitaciones han logrado implementar automatizaciones básicas, reforzar su presencia en redes sociales y protegerse mejor frente a fraudes digitales. En comunidades rurales, en particular, la formación ha permitido acortar la brecha digital y abrir nuevas oportunidades de mercado”, detalló Paola Jiménez, jefa de División Comercial de Kölbi.
Empoderar a las personas adultas mayores: una respuesta ante la creciente amenaza digital
Kölbi también decidió actuar ante una preocupación cada vez más evidente: el aumento de estafas y delitos cibernéticos dirigidos a personas adultas mayores, una de las poblaciones más vulnerables en el entorno digital. Esta iniciativa nació precisamente para brindarles herramientas y conocimientos que les permitan protegerse mejor y utilizar la tecnología con mayor confianza y seguridad.
“Como empresa socialmente responsable, comprendemos que no basta con ofrecer un servicio de calidad; también debemos aportar soluciones que contribuyan a mejorar la vida de nuestros usuarios. Por eso, decidimos actuar y brindar herramientas y conocimientos que les permitan a las personas adultas mayores protegerse mejor en el entorno digital, especialmente en el uso del teléfono celular. Esta acción responde directamente a nuestro compromiso con la responsabilidad social y busca empoderar a esta población para prevenir estafas y navegar con mayor seguridad en línea”, expresó Jiménez.
La urgencia de apoyar a las personas adultas mayores queda reflejada en los datos oficiales. Según el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt), en 2021 se registraron 251 millones de incidentes de ciberseguridad en Costa Rica; la cifra ascendió a 513 millones en 2022 y alcanzó los 770 millones en 2023. A esto se suma que, en octubre de 2024, el Ministerio Público tramitó 6.182 casos relacionados con delitos contra personas adultas mayores, de los cuales el 26 % (1.592 casos) correspondían a engaños o estafas mediante manipulación de información.
Además, el Programa de Atención Integral de la Persona Adulta Mayor (PAIPAM) de la Universidad Nacional ha alertado sobre un incremento sostenido de casos de maltrato, abandono y estafas contra esta población en el país. Según la Encuesta Nacional de Hogares del primer trimestre de 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), las personas adultas mayores representan el 13,63 % de los habitantes de Costa Rica.
Lo que para muchos puede parecer una tarea cotidiana, como el uso del teléfono celular, representa para personas adultas mayores una fuente de frustración, miedo o incluso desconexión. Al no sentirse capaces de utilizar estas tecnologías, se perciben alejadas de sus seres queridos, quienes hoy comparten su vida a través de plataformas digitales que ellos no dominan.
Las 250 personas adultas mayores en distintas regiones del país, participaron en talleres de al menos cuatro horas, dedicadas a aprender a conectarse con propósito. El enfoque práctico permitió que entendieran cómo la tecnología puede facilitar su vida diaria y reconectarlos con su entorno.
Durante la capacitación, se abordaron desde funciones básicas del celular hasta herramientas más avanzadas. Aprendieron a usar aplicaciones como WhatsApp y a explorar funciones de inteligencia artificial integradas, como las de Meta AI, que les permiten realizar tareas que antes les parecían inalcanzables. También utilizaron herramientas como Google Maps para orientarse y ubicar servicios cercanos, resolviendo así retos cotidianos con mayor autonomía.
Uno de los componentes esenciales del programa fue la seguridad digital. Se enseñó a los participantes a identificar señales de alerta ante posibles fraudes y a desarrollar protocolos sencillos para protegerse en línea. La filosofía detrás de estos talleres es clara: no se trata de generar miedo, sino de cultivar un respeto informado hacia el uso de la tecnología, que les permita navegar con mayor seguridad y confianza.
La visión de Kölbi es seguir fortaleciendo este eje de responsabilidad social y convertir ests iniciativas en plataformas continuas. La meta es que la próxima edición de capacitaciones incluya nuevas temáticas, amplíe la cobertura geográfica y llegue a más beneficiarios, consolidándose como un referente en el apoyo al sector empresarial costarricense y a las poblaciones más vulnerables como las personas adultas mayores.
