Los medios de comunicación evidencian lo inevitable, las elecciones de 2026 comienzan a vislumbrarse.
Surgirá entonces un pánico colectivo de quienes ostentan el poder y quienes lo pretenden, en medio de una coyuntura francamente decadente que ha llevado a un verdadero giro en la dirección de la política pública costarricense.
Mientras tanto, la población descuidada, bonachona, profundamente agotada de tanto trabajo sin retribuciones y sin claridad sobre lo que va a suceder en las próximas justas electorales.
Algunas personas pensarán que ésta será, al igual que las anteriores, una votación cargada de apatía y hartazgo sobre lo que la discusión política puede representar, y no se equivocan.
Pero algunas personas entendemos, que pese a la frustración y la pasivo agresividad costarricense, hoy más que nunca resulta necesario adherirse a una estructura organizacional, sea ésta comunitaria, local, o nacional, usted escoja, para asumir las decisiones políticas del país, preferiblemente desde un punto de vista científico, fundamentado y sistemático.
Básicamente, lo opuesto de lo que hoy nos quita el sueño a muchas personas.
Entiéndase: la pura y dura improvisación que nos toca aguantar mediante shows mediáticos semanales dignos de un verdadero trofeo como mejor serie de “horror show” o ¿de carteles?
Batalla previa (2024-2025)
No son pocas las personas sorprendidas y desinteresadas ante lo que supone entender que las elecciones, pese a que no forman parte de la dosis noticiosa actual, ya han comenzado.
A lo interno de los partidos comienzan a determinarse las estrategias que se seguirán, las personas que se postularán, las coaliciones que se podrían formar, los valores y principios que se deben defender. Vaya momento para estar vivos nos tocó.
Durante esta batalla previa que ya se está librando en cada partido político, sea este un partido enraizado o no, hay muchos temas que la ciudadanía, usted y yo, podríamos estar discutiendo y exigiendo a estas agrupaciones, si tan solo saliéramos por unos días del letargo en el que estamos.
Durante el año 2025 subirá la tensión ya no solo a lo interno de los partidos, sino entre los partidos mismos, llevando a encuentros y discrepancias, auspiciando lo que tendremos que tolerar a partir de la elección de las nuevas autoridades.
Elecciones 2026
Por el momento, más allá de conocer a las nuevas caras de la rifa, lo que conviene es informarse, preguntar, conversar y discutir sobre los próximos años que tendremos que atravesar como sociedad.
Van a ser años difíciles, pero hay que recordar que hasta las sociedades más golpeadas por la incompetencia, la mala fe y la calamidad, logran levantarse.
Lo que está más claro es que no podemos permitir que nuestra soberanía y bienestar estén en las manos de personas inescrupulosas, maliciosas y peor aún, descuidadas y negligentes.
El riesgo que vamos a enfrentar es uno que hace muchísimos años no enfrentaba este país.
Por eso debemos involucrarnos, prepararnos y darnos la mano. Encontrar los puntos en común más que los desacuerdos, porque de esos ya tenemos demasiado. Tendremos que unirnos o ver perecer la segunda República.
