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Gaza-Israel: Estados Unidos en una encrucijada

En esta última semana antes de las celebraciones de fin de año, el voto de un nuevo proyecto de resolución presentado por Estados Árabes Unidos se ha pospuesto, buscando acordar un texto que evite un nuevo veto de Estados Unidos en el Consejo de Seguridad. El pasado 20 de diciembre en The Guardian, se indicó que:

Según fuentes diplomáticas, la misión estadounidense en Nueva York creía haber negociado un texto sobre el cual al menos podía abstenerse, pero cuando se consultó a Washington surgieron nuevas objeciones y la Casa Blanca habría adoptado una línea más proisraelí que el Departamento de Estado”.

Es muy posible que, al momento de redactar estas líneas (21 de diciembre), una nueva posposición se anuncie. Y es que el incondicional aliado de Israel en el Consejo de Seguridad pareciera cada vez más incómodo con la forma tan desproporcionada que tiene de llevar a cabo su ofensiva militar en Gaza.

El borrador de resolución en breve

El borrador inicialmente propuesto circula en redes, y busca ordenar un cese al fuego humanitario a ambas partes: ello ante el drama nunca observado al que Israel somete a la población civil de Gaza día tras días, desde el 7 de octubre del 2023.

Posiblemente, la expresión “"pide la suspensión urgente de las hostilidades para permitir un acceso humanitario seguro y sin obstáculos y medidas urgentes hacia un cese sostenible de las hostilidades" (en la parte final del Párrafo Operativo 2 / OP2) haya provocado las mayores objeciones por parte de Estados Unidos.

Esta iniciativa de Emiratos Árabes Unidos se debe al solitario veto norteamericano observado el pasado 8 de diciembre: en aquella ocasión, el texto —también propuesto por Emiratos Árabes Unidos— contó con 13 votos a favor y una sola abstención (Reino Unido).

Como ya viene siendo costumbre cuando un texto con amplio respaldo en el Consejo de Seguridad es vetado por uno de sus cinco miembros permanentes, fue remitido unos días después a la Asamblea General, que lo aprobó con una abrumadora mayoría el 12 de diciembre. El tablero de la votación registrada detalla el aislamiento de Israel, con el voto de tan solo 9 Estados (Austria, Estados Unidos, Guatemala, Liberia, Micronesia, Papúa Nueva Guinea, Paraguay, Nauru y República Checa); a favor votaron 153 Estados y 23 optaron por abstenerse.

La tragedia humana en Gaza

Según el más reciente informe de situación al 20 de diciembre realizado por Naciones Unidas, se lee que:

El 20 de diciembre, el Ministerio de Salud de Gaza no actualizó sus cifras de víctimas. Las últimas cifras reportadas hasta el 19 de diciembre por la tarde ascendían a 19.667 palestinos asesinados en Gaza. Se dice que alrededor del 70 por ciento de los muertos son mujeres y niños. Hasta entonces, unas 52.586 personas han resultado heridas, según el Ministerio de Salud. Muchas otras personas están desaparecidas, presumiblemente enterradas bajo los escombros, esperando ser rescatadas o recuperadas. Entre el 19 y el 20 de diciembre, se informó de la muerte de dos soldados israelíes en Gaza. Desde el inicio de las operaciones terrestres, 134 soldados han muerto en Gaza y 740 han resultado heridos, según el ejército israelí".

Con relación a las cifras dadas a conocer, un reconocido exmilitar galo, especialista en efectos de bombardeos aéreos, ha indicado que el saldo mortífero en Gaza podría ser muy superior. Según el número oficial de bombas que Israel reconoce haber largado desde el 7 de octubre, en sus más recientes reflexiones indica que:

Con al menos 450 bombardeos (aéreos y de artillería) al día, esto representa al menos un número equivalente de víctimas, ya que estos incendios son por naturaleza muy mortíferos. Los daños son considerables: 63 días por cada 450 muertos = 28.000 muertos como mínimo, es decir, una “rango” probable de 25.000 a 35.000 muertos, a lo que hay que añadir de 3 a 4 veces más heridos, es decir, un total de más de 125.000 muertos y heridos tras 9 semanas de bombardeos (y una semana de tregua)".

Revelaciones recientes desde Estados Unidos

Al haberse adoptado con una abrumadora mayoría el pasado 12 de diciembre la precitada resolución en el seno de la Asamblea General, es interesante observar que fue el día siguiente que una cadena norteamericana de noticias reveló que, según un informe interno de Estados Unidos,  gran parte de los bombardeos son realizados por Israel con artefactos que no cuentan con ningún mecanismo de precisión moderna, denominados "dumb bombs".

Se trata de una revelación que viene a desdecir el argumento oficial israelí de supuestas "bombas inteligentes" usadas en Gaza, y que viene a confirmar, desde la perspectiva del derecho penal internacional, la comisión reiterada de crímenes de guerra, al usar este tipo de artefactos en una zona tan densamente poblada como Gaza. No sería la primera vez que argumentos contundentes de Israel resultan falaces, cómo evidenció  demostró The Guardian y un reportaje de The New York Magazine que  hacen ver que el supuesto "centro principal de operaciones" del Hamás debajo del hospital Al-Shifa en Gaza nunca se encontró.

Se puede además añadir como dato de interés el  informe de la ONG AirWars que detalla cómo, con un solo ataque aéreo realizado el 25 de octubre por parte de Israel, se causó la muerte de más de 100 personas en Gaza.

Las importaciones masivas por parte de Israel de municiones desde Estados Unidos plantean algunas interrogantes: la reciente iniciativa de un Senador en Estados Unidos pretende aplicarle a Israel el mismo régimen de condicionamientos para beneficiar de ayuda militar norteamericana (tal y como se implementa con exportaciones similares hacia otras latitudes), invocando la sección 502 B del Foreign Assistance Act de 1961.

Estados Unidos: una maniobra inicial en el Consejo de Seguridad

El pasado 18 de octubre, EEUU sorprendió a gran parte de los observadores y a varios integrantes del Consejo de Seguridad al vetar una resolución propuesta por Brasil. Muchos pensaban que EEUU ya no objetaría el texto acordado, al contemplar en su última versión todas las objeciones norteamericanas. El texto de aquella resolución vetada se encuentra al final de esta nota  e incluye el calificativo de "terrorista" al referirse al ataque perpetrado el pasado 7 de octubre por el Hamás, incorporado a petición norteamericana.

Sin lugar a dudas, aquel veto del 18 de octubre puede considerarse como una sutil maniobra dilatoria norteamericana de manera a otorgarle a Israel un tiempo prudencial para que lograra alcanzar sus objetivos en Gaza, 10 días después del ataque que sufrió en su territorio por parte del Hamás.

Una redoblada urgencia ante la insensatez de la respuesta israelí

Ahora bien, al 18 de diciembre del 2023, se han cumplido ya no 10 días, sino 71 días desde el 7 de octubre, sin que Israel logre en lo más mínimo alcanzar sus pretendidos "objetivos militares": la estructura militar del Hamás sigue operando en Gaza, los disparos de cohetes desde Gaza hacia Israel se mantienen, así como la vida de los principales jefes militares del Hamás, al tiempo que los rehenes israelíes en posesión del Hamás no han logrado ser localizados y mucho menos recuperados por las fuerzas militares israelíes. Tres de ellos fueron incluso ultimados por las mismas fuerzas militares israelíes, pese a salir de los escombros con una bandera blanca y pidiendo auxilio en hebreo. Con respecto a este episodio, el precitado experto militar galo indicó que:

En cuanto a los tres rehenes que el ejército israelí anunció que los habían matado accidentalmente, es apropiado enfatizar no el error de las FDI sino la incompatibilidad entre la operación militar que están llevando a cabo actualmente - una ofensiva de alta intensidad y con fuego libre - con una operación de búsqueda y rescate de rehenes. Estos tres rehenes asesinados por las FDI no son un accidente, sino la consecuencia de tal operación militar de devastación".

Conclusión

Día tras día, desde el 7 de octubre del 2023, es la población civil de Gaza la que sufre bombardeos incesantes y continuos, confirmándose que lo que Israel está llevando a cabo es una acción punitiva colectiva en contra de una población civil, a modo de represalia por el ataque sufrido el 7 de octubre: ello en abierta y flagrante violación a las reglas del derecho internacional humanitario.

Israel está perdiendo los apoyos con los que siempre ha podido contar dentro de Naciones Unidas: el hecho que Australia y Canadá votaran a favor de la resolución adoptada el 12 de diciembre, así lo evidencia.

Es probable además que la desconfianza se haya ido instalando en el seno de varios Estados cercanos a Israel. Y en Israel los cuestionamientos son cada vez mayores por parte de las familias de los rehenes y de parte de la población.