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Lo vi venir: ante la desidia del ciudadano que no votó, el enojo nos venció

Cuando quedó elegido nuestro presidente no podía creerlo: la democracia como sistema de gobierno nos daba una cachetada en la cara. No una, sino varias.

Para que la democracia tenga sentido debemos, como patriotas, tener conocimiento de las opciones y escoger la mejor. Tenía claro que “Chema” no lo era: un señor con una nebulosa detrás de él que no lograba ocultar su aire de “jugado”. Y como contrincante un banquero.

Sí, un señor que trabajaba para el Banco Mundial, con una reputación de abusos que le precedían. “No me hallaron culpable”, fue su respuesta, mientras escuchábamos los relatos de las acusaciones y de una institución financiera que no hizo lo debido para proteger a las víctimas. Un funcionario de un banco encargado de prestar dinero a países pobres, pero cuyo objetivo real es aumentar la desigualdad, dando más dinero a los ricos. No perdamos ese pequeño detalle. Estará presente durante toda su administración.

Y para terminar de hacer más desastroso su mandato, un señor con aires de tirano. Pachuco, burlón, terco, dueño de la verdad, incapaz de escuchar. “Me como la bronca” ahora es solo un vago recuerdo y material para memes. Con pesar, recuerdo amigos que me decían: “lo que este país necesita en un dictador. Alguien que venga a poner orden”. Este gobierno ha demostrado que un tirano no funciona. Lo que sí ha sido evidente es la sabiduría de nuestros antecesores al crear una norma, una ley, un Estado de Derecho que no le permitido hacer más daño del que ha querido él y sus grupos de apoyo.

En poco más de un año de gobierno no hemos sido testigos de un acto que haya demostrado pelear por su pueblo y con mayor prioridad por los más vulnerables.

  • Arroceros nacionales: busquen qué sembrar, no interesa la seguridad alimentaria.
  • Autobuseros: latas de 20 años y adiós al tren eléctrico.
  • Educación: adiós Fundación Omar Dengo, recorte a las universidades públicas. Mensaje escondido: evitar un pueblo con conocimiento que ponga en duda sus maniobras. La ignorancia es la madre de todos los males.
  • Pequeñas empresas: chao CINDE, sin un plan concreto más allá de una venta de humo que más parece una promesa de campaña.
  • Prensa: cierre del Parque Viva (Grupo Nación), denuncia sin fundamento contra el dueño de CR Hoy, injurias contra Vilma Ibarra. Un pueblo que no se informa y solo escucha su discurso, no pone en duda que la tierra es plana.

Ante el mal trabajo de muchos predecesores y el ambiente enrarecido y violento en redes sociales, vieron una esperanza en Chaves los marginados, los resentidos, y todos aquellos a quienes los gobiernos de turno les habían fallado una y otra vez.

Ante la desidia del ciudadano que no votó, el enojo nos venció.

Por otro lado, los partidos tradicionales. Incapaces de proponer nuevas caras, nos dejaron con “Chema” de nuevo. PLN no aprende, o parece no querer aprender ni de sus múltiples fracasos recientes. Derrotados por desconocidos, nos dejaron a manos de un acosador. Por dos administraciones fueron vencidos por un partido que ya es historia y por un señor que sin partido ni trayectoria política.

Lamentablemente, este país carece de dos ingredientes necesarios para guiar a las próximas generaciones: una sociedad informada, y buenos líderes. No somos una sociedad informada, educada en civismo y política. Me avergüenzo de mí mismo porque soy de esos, acostumbrado a no preocuparme de la política, y ahora veo a Costa Rica lanzada al precipicio. Líderes con inteligencia, empatía, preparación y sentido social. De haberlos tenido a tiempo, no hubiéramos empeñado el país a manos de un banquero.

La Caja Costarricense de Seguro Social

Nací, trabajo y vivo en la Caja. Ver nuestra seguridad social en manos de gente que no ha demostrado la competencia para administrarla, provoca enojo y vergüenza.

¿Tiene la Caja defectos? ¿Procesos por mejorar? ¿Atenciones que resolver? ¿Lista de espera? ¿Casos de corrupción? Sí a todo.

Pero, por los principios de legalidad, esta Junta Directiva espuria debe ser quitada. ¿Se han preguntado por qué la Sala Constitucional con un recurso realizado por los sindicatos desde el mismo momento en que Chaves escogió a dedo miembros que no puede, aun no resuelve? ¿Una Sala IV donde la actual presidenta Ejecutiva trabajó de magistrada suplente? ¿Hay tráfico de influencias? ¿Qué impide a la Sala resolver un recurso que daría fin a todas las sandeces que hemos vivido en estos días?

Amparados en la lucha contra la corrupción, su eslogan publicitario ha dicho “La Caja se defiende”, mientras se niegan con todas sus fuerzas y en todas las instancias a pagar la deuda del Estado con la Institución. ¿Cómo se pueden resolver listas de espera o el hacinamiento de  pacientes cuando cada vez hay menos dinero disponible? Salió a la prensa la presidenta ejecutiva a informar que la universalidad es inviable. Uno de los valores primordiales de la Caja con más de 50 años de estar en sus raíces viene a ponerse en duda por precisamente el gobierno que ha sido tajante en que no le va a pagar a la institución pero que sí hay que hacer proyectos para que el asegurado sea atendido en la salud privada. No hay dinero para pagar la atención del pobre, pero para ayudar al que puede ir a la empresa privada, sí existe. ¿Tiene sentido?

Hay fuga de especialistas. Se reúnen los altos mandos, sin representación de los residentes ni especialistas. No hay estrategias ni comunicación. Solo despidieron al director del CENDEISSS, y cuando se les solicita el acta de la reunión para empezar a resolver la crisis, así como ver que propuestas se generaron, no existe tal documento. No hay un interés real cuando la privatización es la bandera. O están interesados en privatizar a toda costa o no hay capacidad para resolver problemas.

Eliminaron la obligatoriedad de la vacuna contra la COVID-19 antes de tiempo y sin estudios técnicos. El mejor ejemplo que somos gobernados por la sinrazón. Superamos una pandemia que desgastó al personal física y emocionalmente, nos robó la paz, el sueño, vimos morir pacientes, familiares y compañeros.

¿Qué resolvió la pandemia? La vacuna. Simple. Un gobierno que apoya gente que no cree en la ciencia y es indiferente a la tragedia que sufrimos en pandemia, no demuestra más que el desprecio por nuestro trabajo y nuestra institución.

Estamos ante una disyuntiva. Cansados y desmotivados vemos como este gobierno insiste en el discurso que la Caja esta quebrada. Muy en contra de múltiples expertos que han sostenido lo contrario. Al punto que el que opine diferente, va para afuera.

Para finalizar no puedo irme sin exhortarlos a defender a la Caja (sí, nosotros, los que trabajamos en ella) desde ya, y mientras continue este vulgar trabajo de despreciar a la seguridad social. No se mata al perro para acabar con las pulgas. Estamos cada vez más cerca de un punto de no retorno. Tendremos que usar las medidas que sean necesarias para que la Caja recupere su autonomía.

Recuerden que estamos ante un abusador. Simple y llano.

La vida del abusador es un círculo vicioso. ¿Lo habrán humillado en la escuela, en el colegio o en la universidad? No dejo de preguntármelo cada vez que se dirige a la nación en su característica forma de comunicarse.

Se ofende fácil. Se burla fácil. Se jacta fácil. Cortante. Grosero.

Ah, pero cuando los policías se le levantaron, ¿qué hizo? ¿Con valentía aceptó su responsabilidad? Para nada. Escondió la mano, miró hacia atrás y dijo, “fue aquel”; y dos semanas después ya había echado al chivo expiatorio. “No me habían explicado bien”. A ver, señor: usted es el presidente y es el responsable de sus decisiones. ¿Honor? ¿Nobleza? Mis abuelos se hubieses avergonzado de mí si me ven evadiendo mi responsabilidad y no defendiendo a mis subalternos.

No esperemos que se haga responsable. No lo hizo en el Banco Mundial, no lo hizo con los policías y no lo hará con la Caja. No responde ante los periodistas que lo cuestionan legítimamente. Al menos algo tenemos presente con el ejemplo de los policías. A qué medidas sí responderá.

Esperando que la Sala Constitucional dé la cara para exponer a una Junta Directiva ilegal que se ha encargado de destruir la seguridad social, nos corresponderá a nosotros hacerlo.

Le hemos dado mucho tiempo a alguien que no se lo merece. Ojalá cuando nos levantemos, no sea demasiado tarde.

“Es hora de aullar, porque si nos dejamos llevar por los poderes que nos gobiernan se puede decir que nos merecemos lo que tenemos", José Saramago.