[El día de hoy les hago llegar el editorial que estaba originalmente pensado para el domingo pasado. ¡Un abrazo!].
“The report of my death was an exaggeration” fue lo que realmente dijo Mark Twain cuando le pidieron confirmar su estado de salud. En su lugar se ha popularizado atribuirle la frase “Reports of my death are greatly exaggerated” porque es más amena y más “Twain”. Es de uso común cuando un rumor absurdo circula, como el que me llegó varias veces con respecto a la “venta” de Delfino.cr.
El medio no se ha vendido pero sí acaba de cumplir 6 años. Para quienes tengan tiempo e interés, comparto hoy un poco de historia y una invitación a “comprar” Delfino.CR. ¡Usted puede ayudarnos a seguir creciendo!
Para facilitar la lectura, elaboraré el resumen en un ejercicio tipo “preguntas frecuentes”.
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¿Cuándo nace Delfino.CR?
El 9 de junio del 2017 lanzamos una página web con un diseño estático y solo un espacio para apuntar el correo electrónico. A quien se registrara se le ofrecía un reporte del acontecer noticioso nacional a partir de un ejercicio de curaduría y periodismo interpretativo con un poco de humor. Eso era todo.
¿Por qué se le puso ese nombre?
Mi nombre completo es Diego Delfino Machín (soy hijo de inmigrantes uruguayos). Mi amigo Carlos me sugirió usar mi apellido. Me dijo que era la mejor forma de posicionar el proyecto rápidamente, aprovechando que yo tenía varios años trabajando como periodista en distintos medios y un buen alcance en redes sociales. Me dijo algo en la línea de “Tu apellido es tu marca”. A mí no me hacía mucha gracia la idea pero ciertamente tuvo razón.
¿Cómo surgió la idea de un reporte comentado?
“Las noticias de ayer, hoy” inició en 2016 en Snapchat con un muñeco de Skeletor haciendo reportes noticiosos en tono parodia. Era una pasatiempo, no más, pero a la gente le gustó. Como esa audiencia era pequeña y el formato limitado, lo llevé a Facebook, donde empecé a escribir reportes diarios, siempre procurando que fueran entretenidos, dinámicos e irreverentes. En principio la idea era hacer que lo importante, fuera interesante. Funcionó y empezó a registrar un alcance significativo en esa red social.
¿Cuándo decidió convertirlo en una lista de correo y cómo pensaba hacerlo sostenible?
Tenía tiempo tratando de encontrar el proyecto ideal para explorar un enfoque de periodismo alternativo. Me reuní con varias personas e incluso con algunas llegué a intentar encaminar ideas concretas, pero ninguna terminó de funcionar por distintos motivos poco felices; casi siempre querían meter mano en la línea editorial o del todo no tenían idea de cómo encaminar un proyecto de periodismo que fuera sostenible (sobra decir que yo tampoco).
Tras muchas reuniones frustrantes en 2017 conversé con Caricaco, que es una incubadora y aceleradora de emprendimientos. Conocí al presidente Amadeo Quirós Martén y pusimos el proyecto sobre la mesa. Él había visto el reporte en Facebook y le parecía que la idea tenía potencial. Llegamos a un acuerdo. Caricaco apoyaría mi emprendimiento y se comprometía a respetar mi línea editorial y a ayudarme a desarrollar un modelo de negocio. Desde el día 1, así ha sido.
¿Cuál fue el plan para encaminar un modelo de negocios?
Durante 6 meses (entre junio y diciembre) nos dedicamos a posicionar el reporte, que era (y sigue siendo) gratuito. Tuvimos muchísima suerte y nos fue muy bien: muchísima gente se registró y rápidamente la lista de correos se consolidó. En ese momento yo seguía trabajando solo en mi apartamento, con el apoyo de mi pareja, Victoria. Fueron los famosos tiempos de “El Cementazo” y todo aquello.
En diciembre lanzamos las suscripciones pagadas (las D+) que básicamente eran una herramienta de ayuda y sostén para el proyecto, a modo Kickstater. Es decir, se ofrecían valores agregados sí, pero teníamos claro que quien se suscribía lo hacía con la intención de ayudar a que el proyecto pudiera continuar. Más de 1000 personas se apuntaron en ese momento y eso nos dio el necesario empujón para continuar.
¿Cuándo se convirtieron en un medio de comunicación?
Tal vez la decisión más importante de Delfino.CR la tomamos en ese momento. Podría haberme quedado solo con el reporte, continuar con ese modelo y desestresarme del todo porque ya habíamos alcanzado un punto en el que con el respaldo de la gente podíamos aspirar a ser sostenibles.
Sin embargo, soñaba con convertir el proyecto en un medio de comunicación, con un equipo de trabajo y con cobertura diaria. Ese empujón inicial que nos dio la gente nos llevó a motivarnos a dar ese paso. Contratamos el desarrollo web y en ese momento a dos periodistas: Luis y Trilce, quienes entraron al mismo tiempo, por ahí de marzo del 2018.
El lanzamiento de Delfino.CR ya como medio de comunicación fue el 1 de mayo del 2018. Éramos cuatro gatos sí, pero nos mandamos con todo.
¿Cómo lograron crecer y consolidarse si la industria está en crisis?
Hoy somos un equipo de periodistas más grande, que incluye a Beatriz, Andrea, Alonso, May (que como voluntario estuvo apoyándome desde el inicio) y al maestro Luigi en La Jornada. Trilce se casó y se nos fue a Estados Unidos, pero algún día volverá, no tengo la menor duda. Esté donde esté, forma parte del grupo.
Todos hacemos un poquito de todo, desde ventas y servicio al cliente hasta redacción, edición, relaciones públicas, etc., etc., etc. Tomamos prácticamente todas las decisiones en conjunto, tenemos una comunicación constante, fluida y abierta. Es un lugar común decirlo, pero realmente somos una familia. Si esto ha funcionado es gracias al tremendo talento humano que el proyecto ha logrado reunir y por supuesto, gracias al apoyo de los suscriptores y los patrocinadores, que año con año fueron sumándose.
Seguimos siendo un equipo pequeño en comparación con otros medios y sobre todo en comparación con lo que me gustaría llegar a consolidar, pero honestamente somos realmente buenos en lo que hacemos, que es una suerte de magia. “Haga lo que pueda con lo que tenga” me dijo mi amigo Adrián, cuando me regaló el diseño de la primera página. He seguido ese consejo desde entonces.
Entonces ¿cómo logramos llegar hasta aquí? Claramente hay una combinación de suerte y trabajo duro pero el punto de partida fue (si me permiten un momento digno de mal autor de autoayuda) la Fórmula C5: Constancia. Confianza. Comunidad. Calidad. Credibilidad.
Constancia: seguimos dándole, siempre, incluso en los meses en los que no había claridad del futuro a corto o mediano plazo, le metimos todo, cada día. Pase lo que pase, continuamos trabajando con ganas y entusiasmo.
Confianza: estamos claros en la importancia de que la audiencia sepa quiénes somos y desde dónde les hablamos. Por eso han notado el tono “personal” que tiene el medio, al punto en que han ido conociendo cada vez más a cada uno de nosotros, desde diversos espacios. Consideramos que la autenticidad y la transparencia son claves para consolidar esa confianza.
Comunidad: nada de esto sucede si no hay un grupo de gente detrás colaborando de muchas formas. Desde Daniel Cruz en el diseño y Eduardo Carmona en la locución hasta el equipo de Caricaco en lo administrativo. Muy especialmente, las personas que visitan el medio, las personas que se suscriben a D+ (¡ustedes!) y los socios comerciales que creen en nuestro trabajo y lo patrocinan a partir de la publicidad.
Calidad: Nuestro énfasis nunca ha estado en exclusivas o primicias. Aplicamos el “no se trata de llegar primero, sino de saber llegar”. Preferimos publicar poco contenido elegido que inmensas cantidades de relleno. Calidad sobre cantidad, siempre. No estamos exentos de equivocarnos pero en general esta visión nos ha permitido ser más claros, precisos y oportunos, que es lo que pretendemos caracterice nuestro trabajo.
Credibilidad: Desde el lanzamiento hemos tenido claro que en el momento en que nuestras convicciones se separen del norte que establecimos nuestro trabajo pierde su valor. Por eso la independencia editorial nos resulta tan importante. No respondemos a presiones externas ni políticas ni económicas de ningún tipo, nuestro único compromiso es con la búsqueda de la verdad, a partir de la 5C recién explicada. Vemos el periodismo coma una profesión de servicio público, orientada a mejorar la calidad de vida de la ciudadanía ofreciéndole información pertinente y relevante. No procuramos distraer a la gente, queremos informarla, siempre, a la mejor de nuestras posibilidades.
Entonces: ¿no han vendido?
No. Y no tengo idea de dónde surgió ese rumor ni por qué tomó tanta fuerza. Si hubiera vendido Delfino.CR se los habría contado usando mis Apple Vision Pro, desde una cabañita en Monteverde. Pero vender no es algo que me haya planteado, ni por asomo. He recibido ofertas sí, pero no las he considerado seriamente. Todo lo contrario: mi verdadero deseo es crecer para que podamos ofrecerles un mejor trabajo, más completo, más dinámico, de mayor alcance e impacto. Tenemos muchísimas ideas pendientes de ejecutar porque todavía no tenemos el músculo necesario para encaminarlas. A medida que vayamos sumando más patrocinios y más suscripciones, podremos empezar a considerarlas seriamente. Estoy convencido de que una a una, llegarán.
Por lo pronto, si usted está leyendo esto, puede ayudarnos. Si está contento con su suscripción actual, ¡gracias! Créame que ya nos ayuda muchísimo. Pero, si está dentro de sus posibilidades dar una suma mensual más alta, quiere y puede hacerlo, créame que nos hará una diferencia significativa. Incluso podría utilizar esa cifra para patrocinar otras cuentas D+. De ser así, escríbame, a este mismo correo, que con toda seguridad encontramos la forma de encaminarlo. Del mismo modo, si de casualidad usted está al frente de Uber o de Epa o qué se yo.... pues ¡hablemos! Viera usted qué cosas bonitas las que hemos trabajado y las que queremos trabajar con gente que quiera caminar en la misma dirección que nosotros: construir país.
