Esta no es una historia bonita para contar en el Súper Reporte pero es importante porque demuestra cómo a partir de haber sido víctima de un delito, un grupo de ciudadanos puede unirse para procurar un cambio.

El pasado 17 de mayo, María del Carmen Rojas Guzmán fue víctima de una estafa bancaria por medio de una llamada telefónica en la que, en apenas 33 minutos, los estafadores le robaron casi 10 millones de colones.

Su caso es uno de los más mediáticos que se han conocido este año sobre este tema pero también es la semilla que motivó a un grupo de ciudadanos víctimas de estos crímenes, a unirse en un grupo de apoyo y ayuda para asesorar a quienes sufren de estos delitos y, además, prevenir en la población a fin de que no se repitan más situaciones como esta.

Según comentó Rojas en una conversación sostenida con Delfino.cr:

Después de que mi caso se mediatizó, yo conocí a mucha gente. Una de esas personas me pasó el contacto de un muchacho que también está en en ese problema pero que a él no fue a quien le sacaron su dinero, sino que por el contrario, utilizaron su cuenta para pasar el dinero por ahí. Lo curioso es que en el estado de cuenta de él no se reflejaban los movimientos, son ocultos, o sea, nada y por eso el banco le bloqueó la cuenta. Entonces él comenzó a andar y andar hasta que por fin le dijeron que él estaba imputado por estafa. Él demandó, puso la denuncia en el OIJ y así, viendo su historia, es como yo decido contactarlo para que iniciemos un movimiento para luchar por esto. Desde entonces yo he ido involucrando gente que pudiera aportar y se lanzó la página en Facebook".

Esta página es Gente Estafada en los Bancos en Costa Rica, un espacio abierto en redes sociales en el que sus miembros buscan sensibilizar a la sociedad de la existencia de lo que denominan "la epidemia" de las estafas bancarias pues, señalan, esta es "una situación de estrés y de vulnerabilidad a miles de familias costarricenses".

El grupo, además, busca ser un espacio para que las víctimas compartan sus experiencias, interactúen y se adhieran a este movimiento con el fin de "construir, de forma conjunta, propuestas concretas para detener las estafas bancarias".

Estas propuestas serán presentadas antes las autoridades que competan (bancos, Asamblea Legislativa, etc.), con el fin de exigir que se defienda a los ciudadanos honestos de este país", señala el movimiento.

Según agregó Rojas:

Lo que queremos en primera instancia es generar propuestas pero también que las víctimas no sientan que están solas, es decir, que no se sientan como me sentí yo. Cuando esto te pasa la gente te pregunta que cómo es posible, que qué fue lo que hiciste... y bueno, perdóname, pero eso está como el que viene a donde una mujer que fue abusada y le dice que fue porque ella andaba un escote o una minifalda. Es revictimizante y yo sé que la mayoría de las personas no lo hacen por maldad y por eso hay que ver cómo transformar esto en otra cosa".

La mujer agregó que el problema de las estafas no es solo un golpe patrimonial si no que es una afectación completa cuyo impacto en la vida de las víctimas no está lo suficientemente interiorizado por la población que las rodea y de ahí la importancia de un grupo como este:

Uno se siente que es una lucha por la dignidad, por el honor. Uno se siente humillado, ultrajado ¡Son tantas sensaciones encontradas que ya no se trata solo de perder el patrimonio! Imagínese que, por ejemplo, yo perdí casi 10 millones de colones pero eso no es solo un platal, es el dinero que yo tenía para que cuando llegara a esta etapa de mi vida pudiese estar tranquila y entonces llega este golpe al que hay que sumarle todo el proceso de denuncia, del OIJ y todo lo que es agotador y donde uno se siente tan solo".

Según Rojas, el grupo está trabajando para que cuando les llegue algún caso de una víctima nueva se le puedan ofrecer un apoyo completo, con servicios legales, asesoría y un acompañamiento más directo y necesario durante todo el proceso de denuncia.

También estamos analizando la forma de respaldar legalmente a las personas a las que les robaron montos pequeños: imagínese que a usted le quiten 300 mil colones de un salario de 800 mil donde hay que pagar alquiler de la casa y otros, hay que ayudarles a todos".

Además, agregó:

Es necesario que los bancos entiendan el impacto en sus riesgos, en su reputación. Que se hagan responsables. También que el poder legislativo entienda que este es un tema que se volvió social y que son miles de personas afectadas, no pueden seguir ignorándolo. La estafa mía no es la estafa mía, es mucha, mucha gente y por eso como sociedad civil nos tenemos que organizar de alguna manera para defender nuestros intereses como ciudadanos y ciudadanas".

Según datos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), solo durante 2021 recibieron más de 3 mil denuncias por estafas a clientes de entidades financieras y el análisis de estas demostró que las principales modalidades de estafa son aquellas en las que los delincuentes se hacen pasar por funcionarios bancarios enmascarando los números telefónicos remitentes.

De esta manera, a las víctimas les llama un número que parece ser oficial y, a partir de ahí, le envían correos maliciosos con acceso a páginas falsas, en donde poco a poco les van sacando datos hasta que logran el acceso a las cuentas bancarias para transferir el dinero de estas a terceras personas.

Por ello, las autoridades recuerdan a los clientes bancarios que estén alertas a correos cuyas terminaciones sean @gmail.com, @hotmail.com, @outlook.com y @yahoo.com, entre otros, pues estos nunca vendrás desde los sitios oficiales, aunque digan "[email protected]", por ejemplo.

Estos correos falsos llevan enlaces que llevarán a la víctima a ingresar datos sensibles de su cuenta, sin que se percate de ello, y que provocarán que los delincuentes copien la data marcada para ingresar con ella a las cuentas bancarias y de ahí sacar el dinero.

Los interesados en conocer más sobre este movimiento pueden ingresar a su perfil de Facebook: https://www.facebook.com/estafasbancariascr o escribir a [email protected]